|
|
LOS ELFOS
Eran espíritus más pequeños que los hombres, hermosos y bien formados. Vivían en sociedad y tenían reyes a los
que les eran muy fieles.
Eran en general serviciales, pero a veces podían ser malignos.
Temían a la luz solar y huían de los hombres. Danzaban a la luz de la luna, y si algún hombre veía esta danza quedaba
ya para siempre prisionero de la belleza de las elfas, incapaz de apartar la mirada.
Volver arriba
LOS ENANOS
Su inteligencia y su habilidad eran prodigiosas, siendo capaces de construir objetos mágicos tales como el martillo de Thor.
Físicamente no eran hermosos.
Vivían siempre cerca de los lugares donde había metales preciosos por lo que los mineros creían un buen augurio encontrarse
con uno en su trabajo.
Se creía que poseían importantes tesoros ocultos en las profundidades de la tierra. El tesoro más famoso fue el del rey de
los Nibelungos, que estaba guardado por el enano Olberich. Sigfrido, se apoderó de él tras vencer al enano que lo guardaba.
A causa de ese tesoro, Sigfrido será muerto por Hagen para devolverlo a su rey.
Volver arriba
LOS ESPÍRITUS DE LOS BOSQUES
Los bosques para los germanos estaban poblados de numerosos espíritus.
Los que vivían en los árboles eran imaginados como seres velludos, cubiertos de musgo y con la cara arrugada como la corteza
de un tronco.
En general eran pacíficos y serviciales, pero si se intentaba dañarles, tomaban la forma de insectos y molestaban o extendían
enfermedades entre los hombres.
Volver arriba
LOS ESPÍRITUS DE LOS CAMPOS
Los germanos creían que los campos como los bosques, estaban poblados de espíritus con formas de animales.
Cuando se recogía la cosecha, se creía que escapaban delante de las hoces y se refugiaban en la parte no segada aún.
En señal de respeto, a menudo se ponía sobre la última gavilla un pequeño maniquí, que les representaba y estaba destinado a honrarles.
Volver arriba
Siguiente letra
Volver
| |