Bienvenido a la página web del BaR PuNtA CaNa, situado en pza Ventura Gassol, 3 de Barcelona. Aquí encontrarás fotos, anuncios de eventos y todo tipo de cosas relacionadas con el bar. Desde que Rocío abrió el bar, este lugar ha sido una segunda residencia para muchos de nosotros, donde hemos pasado horas escuchando sus bachatas y tomando cafés y demás, resulta difícil describir el lugar, para quien no lo conozca le recomendamos que se pase un día y verá que no podrá dejar de venir. Cómo referencia transcribo un artículo de La Vanguardia que nos fue dedicado el pasado día 20 de Diciembre del 2001:
"Antiguamente, no hace muchos meses, la plaza Ventura i Gassol, cerca de Lesseps, era un descampado urbanizado y ajardinado más tarde por el Ayuntamiento. En ese espacio perdido los consumidores de drogas ilegales y de drogas legales se reunían para romper con ellos mismos y con la sociedad. La policía los visitaba y se montaban razonables redadas. Los vecinos del barrio siempre pensaron que las cosas podrían cambiar...
Y, en eso estamos, llegó Rocío Moreno un 9 de febrero del año 2001. Se hizo con un local, lo convirtió en bar y consiguió que la mayor parte de las/los jóvenes de una próxima escuela de turismo y los jóvenes alumnos y alumnas de un cercano centro de formación profesional se convirtieran en clientes asiduos del bar. Los antiguos molestos inquilinos de la plaza marcharon a otros pagos o se reconvirtieron.
Rocío bautizó su local con el nombre de , espacio caribeño de la República Dominicana, que ella conoce porque ha estado allí varias veces. es, aquí, un bar con música salsa, merengue y bachata a todo trapo. Es decir, muy alta. Decoración moderna y funcional. Un espacio breve para dos ordenadores y su correspondiente acceso a Internet. Una bicicleta estática por si los jóvenes quieren hacer ejercicio, una hamaca para estirarse, mesitas y sillas para conversar. Y más música, porque un profesor experto en bailes caribeños imparte clases los sábados por la tarde.
Pero Rocío, que ya había logrado la mitad del objetivo, se puso manos a la obra y amplió el horizonte. Consiguió que los jóvenes clientes fueran los que, por consenso, fijaran los precios de las bebidas, incluidas las alcohólicas, aunque su uso y disfrute está limitado por rígidas normas no escritas. Y dejó también en manos de los jóvenes el manejo del bar. Un cliente, así, puede hacerse, por ejemplo, su café o servirse su zumo sin pedir permiso a la propietaria. Luego pagan lo pactado y a seguir, que son dos días y todos somos amigos y compañeros.
Así pues, de esta manera, el local de Rocío se ha convertido en la casa de mamá Rocío que, abierta y tolerante, les deja hacer porque son responsables. Ellas y ellos hablan de sus cosas, trasiegan de aquí para allá, envían correos electrónicos a sus amigos y amigas, se explican sus alegrías y sus penas, que son muchas a esas edades.
-¿Y no hay el peligro de que, entre todoos, se te coman?
-No, porque están en su casa.
Todo, así, va bien, pero, por cuestiones de horario, las chicas/os de Turismo no conocen a los chicos/as de Formación Profesional. Mamá Rocío abrió dos potes: uno para chicas y otro para chicos y todos los que quisieron escribieron sus nombres en unos papeles. Luego, las mismas manos buscaron los papelitos y Juan cogió el de Isabel y María, el de Pedro, por citar dos ejemplos. Y ayer se regalaron pequeños obsequios (y quizá los teléfonos) y quedaron más amigos. El bar interactivo de Punta Cana cierra por vacaciones hasta el 8 de enero, cuando las chicas acudan de nuevo a las aulas y los chicos, a las suyas. Y vuelta a empezar."