Si de alguna forma, a través de nuestro trabajo mental hemos conseguido
a lo largo de muchos años de esfuerzo alguna prueba, por minúscula que sea,
de que en verdad la mente es capaz de trabajar con materia luminosa y sensible,
puede llegar a ser el primer escalón sólido y firme hacia ese mundo que siempre
se ha dicho que existe y que nunca hemos conseguido verificar: El mundo de
la Mente Universal.
Si por unos instantes hemos conseguido utilizar la materia luminosa
generada por el cerebro podríamos deducir con fundamento que un rayo de luz,
una forma mental nuestra puede contactar con otros centros de conciencia humanos
y superhumanos.
La siguiente pregunta podría ser ¿A dónde vamos con
nuestros pensamientos?
Quizás, si nos estamos preguntando algo así, es porque hemos
superado esa fase en la que por nuestra educación siempre hemos considerado
que el cerebro es el límite de nuestros pensamientos y nuestra imaginación.
Pero, si hemos conseguido, aunque sea aparentemente insignificante,
una sola prueba de que realmente hay momentos en los que nuestra mente proyecta
materia mental fuera del mismo estamos abriendo puertas y rompiendo esa auto-limitación
que los hombres se impusieron a sí mismos después de la Edad Media. Época
en la que dicen que los hombres adquirieron muchas supersticiones y se ubicaron
en el polo opuesto del método científico, la fe y la religión.
Un ser humano debe presentarse a sí mismo pruebas, hechos y no olvidarse
nunca de utilizar la razón. Todo lo demás puede llevarle a desvaríos y a creer
en algo simplemente porque así lo dicen.
Así pues, con nuestro pequeño tesoro, descubierto tan arduamente,
del empleo de la mente, de la utilización de materia mental podríamos hacer
caso a lo que en algunos lugares se sugiere que puede haber más allá del
mundo mental humano.
Sin lugar a dudas tendríamos todas las mentes, y de algunas hasta
podríamos sacar algún conocimiento, si tienen la misma vibración que la nuestra.
Y esto ya es mucho. Podríamos sentir la paz y la armonía en la que
viven algunos de nuestros contemporáneos. Adquirir nuevas ideas que a lo
mejor para ellos ya estaría muy elaboradas. En fin, estaríamos en un nuevo
mundo. Se recalca que mas de lo que pensamos, inconscientemente extraemos
algo de la mente de otros hombres y mujeres.
Para ir más allá de las mentes humanas, necesitaríamos comprobar
metódicamente con nuestro propio instrumento de trabajo, la mente, la
realidad de lo que otros seres humanos han sugerido que hay.