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CONCEPTOS FUNDAMENTALES EN QUÍMICA ORGÁNICA.
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1. Concepto y origen de la Química Orgánica.
La Química Orgánica, junto con la Bioquímica, es la ciencia básica que permite explicar los procesos químicos que tienen lugar en los organismos vivos. De hecho, el nombre Química Orgánica proviene de la antigua creencia de que ciertas sustancias sólo podían ser producidas por organismos vivos. |
2. Evolución histórica de la Química Orgánica. Los pueblos prehistóricos hicieron uso de las propiedades de algunos
compuestos orgánicos y realizaron algunas reacciones químico-orgánicas.
Los antiguos egipcios, los romanos y los fenicios emplearon varios colorantes
que eran
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La fermentación del almidón y de los azúcares para obtener alcohol se conoce desde tiempos prehistóricos y el método que se aplica en la actualidad no difiere mucho del que se ideó hace cientos de años. La Química Orgánica, tal y como hoy la conocemos, arranca de finales del siglo XVIII cuando se inició el aislamiento de sustancias orgánicas de extractos de origen natural. En este orden de cosas son dignos de mención los estudios que el alemán Carl Scheele llevó a cabo entre los años 1769 a 1786 sobre aislamiento de diversos compuestos orgánicos de fuentes naturales.
En 1807, el químico sueco Berzelius denominó, con el nombre
de compuestos orgánicos, a aquellos compuestos derivados de los
seres vivos o de la materia viva. Durante todo el siglo XIX, Berzelius
y otros químicos creyeron que tales compuestos poseían una
fuerza vital y que, por tanto, sería imposible sintetizar un compuesto
orgánico a partir de materiales inorgánicos. La teoría
de la fuerza vital fue declinando a medida que la aportación creciente
de datos analíticos evidenciaba que las leyes químicas que
gobernaban el comportamiento de la materia inorgánica eran también
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La síntesis de la urea obligó a un replanteamiento de la
definición de compuesto orgánico, pasándose a denominar
como tal todo compuesto que contuviese carbono en su estructura. Durante el primer tercio de siglo XIX investigadores como Gay-Lussac,
Liebig y Berzelius descubrieron y perfeccionaron nuevos métodos
analíticos que permitieron determinar la clase de elementos, así
como su proporción, que constituían los compuestos orgánicos. Hacia mitad del siglo XIX, el desarrollo incipiente de la síntesis orgánica permitió la preparación de compuestos orgánicos a partir de materiales de partida relativamente simples. Uno de los aspectos de la Química que se resistía a los
esfuerzos de las mentes más brillantes del siglo XIX era el relacionado
con la estructura de los compuestos orgánicos. Se sabía,
por ejemplo, que el alcohol etílico y el dimetiléter tenían
la misma fórmula molécular, C2H6O, pero mientras que el
primero es un líquido con punto de ebullición 78°C,
el segundo es un gas. Los químicos del siglo XIX pensaron que las
diferentes propiedades químicas que presentaban compuestos con
la misma fórmula molecular se tenían que deber a la forma
en la que se ordenaban los átomos en la Teoría estructural de Kekulé:
fórmulas estructurales. En 1916, la introducción del concepto de enlace covalente por el químico estadounidense Lewis proporcionó la base que permitió relacionar las estructuras de las moléculas orgánicas y sus propiedades químicas. |
3. Representación de Lewis de las moléculas orgánicas.
Cuando dos átomos comparten dos electrones entre sí se
forma entre ellos un enlace covalente. Los átomos, de acuerdo con
su configuración electrónica, pueden cumplir la regla del
octeto con pares de electrones compartidos (electrones
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Como se acaba de ver, cuando se comparte un par de electrones entre dos átomos se forma un enlace simple. Muchas moléculas orgánicas contienen átomos que comparten dos pares electrónicos, como la del etileno, y se dice que estos átomos están unidos mediante un enlace doble. También hay estructuras orgánicas con átomos que comparten tres pares de electrones, como los de la molécula de acetileno, y en este caso se dice que el enlace entre los átomos es un triple enlace. |
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4. Electronegatividad y polarización del enlace.
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La polaridad del enlace se mide mediante su momento dipolar (µ)
que se define como la cantidad de diferencia de carga multiplicada por
la longitud del enlace. El símbolo d+ quiere decir una pequeña
cantidad de carga positiva y el símbolo d- quiere decir una pequeña
cantidad de carga negativa. A fin de predecir si un enlace covalente va a ser polar se recurre a
la comparación de las electronegatividades de los átomos
que forman el enlace. La electronegatividad se define como la tendencia
del núcleo atómico a la atracción de Pauling desarrolló una escala de electronegatividades relativas para la mayoría de los átomos. En el Sistema Periódico la electronegatividad aumenta de izquierda a derecha y disminuye al bajar en una columna, por lo que el flúor es el elemento más electronegativo. A continuación, se da una tabla de electronegatividades para los principales átomos de interés en Química Orgánica. |
| Como se deduce de la tabla anterior, un enlace C-H debería estar muy poco polarizado, puesto que la electronegatividad del hidrógeno y del carbono es similar. Sin embargo, los halógenos, el oxígeno y el nitrógeno, que son heteroátomos que suelen aparecer en las estructuras orgánicas, son más electronegativos que el carbono y, por tanto, los enlaces C-halógeno, C-O y C-N son polares. A continuación, se representan las estructuras de Lewis de las moléculas de fluoruro de hidrógeno (HF), agua (H2O) y amoníaco (NH3) con indicación de la polaridad de los enlaces. La molécula de metano se puede considerar que está constituida por enlaces C-H muy poco polarizados: |
| En algunos de los temas de esta asignatura se dará una representación del contorno de densidad electrónica de determinadas moléculas. La asimetría en la distribución de carga se indicará con un sistema de colores que varía de tonalidad según el valor del potencial electrostático: el color rojo indica una zona de la estructura con elevada densidad de carga negativa, debido a presencia de átomos muy electronegativos, mientras que un color azul indica una zona de la estructura con déficit de carga debido a la presencia de átomos poco electronegativos. En la siguiente figura se muestra esta variación del color respecto al signo del potencial: |
| En la siguiente figura se muestran los contornos de potencial electrostático que presentan las moléculas descritas anteriormente: |
| El enlace H-F del fluoruro de hidrógeno está fuertemente polarizado y la densidad de carga a lo largo del enlace entre el flúor y el hidrógeno está desplazada hacia el átomo más electronegativo (flúor) creando un potencial electrostático negativo alrededor de dicho átomo (color rojo) y en consecuencia un potencial electrostático positivo alrededor del hidrógeno (color azul). |
Lo mismo ocurre en el caso de la molécula de agua, en el que la mayor electronegatividad del oxígeno provoca la polarización de los enlaces O-H. El caso del amoníaco es similar al de la molécula de agua:
el nitrógeno es más electronegativo que el hidrógeno
y, por tanto, los tres enlaces N-H son polares. La densidad de carga se
halla desplazada hacia el nitrógeno lo cual se ve perfectamente
en el diagrama de contorno de potencial electrostatíco por la aparición
de una zona de color rojo en la parte superior de la figura (posición
del nitrógeno), y la aparición de una zona de color azul
en la parte inferior donde se encuentran los tres átomos de hidrógeno. Por último, en el metano no existen enlaces polares debido a la
similar electronegatividad del átomo de carbono y el de hidrógeno.
La distribución simétrica de la densidad de carga conlleva
la aparición de un potencial electrostático más bien |
5. Carga formal.
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| A continuación, aparecen indicadas las estructuras de Lewis del anión carbonato y del nitrometano. Se puede apreciar que sobre dos de los átomos de oxígeno del anión carbonato aparecen una carga formal negativa y en la molécula de nitrometano aparece una carga formal positiva sobre el átomo de nitrógeno y una carga parcial negativa sobre uno de los dos átomos de oxígeno. |
| En la siguiente figura se indica el cálculo de la carga formal de cada uno de los átomos que integran el anión carbonato: |
| El mismo cálculo se indica a continuación para los átomos, exceptto H, que componen la molécula de nitrometano: |
Algunas moléculas orgánicas, aunque eléctricamente
neutras, están compuestas en realidad por átomos con cargas
formales neutralizadas entre sí, como se acaba de ver en el caso
del nitrometano. Dos átomos diferentes que poseen la misma configuración
electrónica en la capa de valencia, aunque posean distinta carga
formal, se denominan átomos isoelectrónicos. Por ejemplo,
el átomo de fluor del fluorometano y el átomo de |
6. Estructuras de resonancia. Algunas moléculas orgánicas se pueden representar mediante
dos o más estructuras de Lewis, que difieren entre sí únicamente
en la distribución de los electrones, y que se denominan estructuras
resonantes. En estos casos, la molécula El concepto de estructuras resonantes se puede aplicar en la descripción del nitrometano, que se puede representar mediante las dos estructuras de Lewis que se indican a continuación: |
| En realidad, el nitrometano no es la estructura resonante I ni tampoco la estructura resonante II, sino la estructura que resultaría al mezclar las características asociadas a la estructura I y a la II, tal y como se indica a continuación: |
El problema de dibujar los compuestos orgánicos como híbridos
de resonancia reside en la imposibilidad de contar el número de
electrones sobre algunos átomos. Por ejemplo, en la estructura
de híbrido de resonancia del nitrometano se hace difícil
saber el número de electrones sobre el átomo de nitrógeno
o sobre los átomos de oxígeno. Aunque los híbridos
de resonancia dan una imagen más real del orden de enlace y de
la distribución electrónica de la molécula no se
suelen utilizar con asiduidad por el problema acabado de comentar. Una
forma de escribir el híbrido de resonancia, que sí permite
el contaje de los electrones en cada átomo, consiste en encerrar
entre corchetes a todas las estructuras resonantes conectándolas
entre sí mediante una flecha de doble punta, tal y como se ha descrito
más arriba. 6.1. Contribución de las estructuras
resonantes. La mayor o menor contribución de las estructuras resonantes a la descripción de la molécula se puede relacionar con la mayor o menor estabilidad que teóricamente puede atribuirse a cada estructura. De forma cualitativa se puede evaluar esta mayor o menor estabilidad teniendo en cuenta los siguientes puntos 1. Una estructura resonante será tanto más estable cuanto mayor sea el número de enlaces formales que posea. 2. Las estructuras iónicas con separación de cargas son más inestables que las no cargadas. 3. Entre dos estructuras resonantes con separación de cargas, y en igualdad de otras condiciones, será más estable la estructura con la carga negativa en el átomo más electronegativo. 4. Las estructuras resonantes con octetos completos en todos los átomos de la segunda fila del Sistema Periódico son particularmente estables, aunque ello suponga la presencia de una carga positiva en un átomo electronegativo.
1. Dibujar una estructura de Lewis para el compuesto en cuestión. 2. Tomando como base la estructura de Lewis acabada de dibujar se dibuja
otra estructura de Lewis de manera que: A continuación se aplican estas reglas para el dibujo de las estructuras resonantes de la acetamida: |
| 1. Se dibuja la estructura de Lewis de la acetamida: |
| 2. Tomando como base la estructura de Lewis acabada de dibujar se dibuja otra estructura de Lewis que mantenga los núcleos en la misma posición y que contenga el mismo número de electrones apareados que la primera, tal y como se indica a continuación. |
| El método de las estructuras resonantes permite describir a la
acetamida como un híbrido de resonancia entre las estructuras resonantes
I y II. De las dos estructuras resonantes la que contribuye en mayor proporción
en la composición del híbrido de resonancia es la I porque
tiene un mayor número de enlaces y porque no comporta separación
de cargas. Sin embargo, la estructura resonante II, aunque contribuye poco
a la hora de determinar las propiedades físicas y químicas
de la acetamida, pone de manifiesto que el enlace C-N de este compuesto
debe tener un cierto carácter de doble enlace, como así ocurre en realidad. |
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