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¿A qué viene tanto Gorila? Se estarán preguntando.
A veces habrán visto coches parados en este vado. Es muy sencillo, para gozar de semejante privilegio, ustedes deberán previamente hacerse amigotes de los gorilones que protegen este parking prohibido... sí, ellos relajan su (útil) única función para sus amiguitos que les tiran plátanos y les ríen las gracias ¡hu, hu, hu!
¡Ojo al Goriiiiila!
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