©2005, Carmen María Camacho Adarve

Era exactamente el ocho de marzo de 1942.El Hermano Superior no perdió la compostura cuando oyó las palabras de Jesús José Mojica le dijo.Parecía como si ya las esperara.

-Quiero ingresar en la Orden como hermano lego.

Estoy cansado de vivir en un torbellino, aquel hombre,  alto,  atractivo, de cabello moreno y brillante, en plena madurez  de sus cuarenta y cinco años, buscaba la soledad y la meditación.

Quería el hermano lego orar y llorar.Ocultarse de las candilejas, de la música, de la fama y el dinero.

Pero esta decisión la consideró el Hermano Superior como un tanto acomodaticia para José.

Bien sabido es San  Francisco de  Asís hermanaba la oración y el trabajo.

Jesús José Mojica por inclinación, a las cosa fáciles queriá ser hermano lego  y no estudiar.El superior le enseñó la regla de la obediencia, Jesús José pensó y se convenció que lo mejor para la Orden era ser novicio de coro  y estudiar.

Fray José estaba inquieto en el noviciado.

-Eres hombre  rebelde le espetaba el hermano superior.

-Si, respondiá, -aparentemente soy dúctil y por fuera no se me nota mi rebeldía, pero por dentro tengo fuego.

-¡Hay José no se si seras capaz de disciplinar tu espíritu.

José en la soledad del noviciado meditaba durante largas horas no se decidía.

Una tarde llegaron de visita al Monasterio unas monjas que repartieron entre los  hermanos caramelos y estampas de Santa Teresita. Decían las monjas que la Santa tenía fama de ayudar a las vocaciones religiosas.Que una vez en su comunidad una monja tuvo una duda espiritual  le rogó  que le demostrara con un símbolo o una señal para  de esta forma resolver sus dudas.

La señal fue  una hermosa flor blanca y un día la monja vió como llegaba una enfermera y le daba una rosa blanca que había caído del jarrón de la Virgen.

Y, José cuando las monjas se mancharon rogó a la Santa que le ayudara.Le pidió  una rosa blanca y un geranio rojo.

A los pocos días en el noviciado se le acercó un hermano lego y le dijo.

-José, eres mejicano y hoy  se celebra la fiesta de  País. Se me ha ocurrido hacerte la  bandera mejicana.He cortado flores del jardín para ti.

El hermano le entrego un ramillete con dos flores.El verde de los tallos y las hojas: El blanco de una rosa y el rojo de un geranio.

El interpretó este regalo como la señal que había pedido a Santa Teresita y se puso a estudiar.

-Una calurosa mañana de julio de 1947 celebró su primera misa.

El hermano Francisco José  y comenzó su vida monacal en la Orden de San Francisco el Grande.

No le costo trabajo volver a cantar  , esta vez con un habito tosco color marrón . No era una opera, ni cantaba en el Metropolitan Opera Hause, de Nueva York, no era un papel de franciscano de el rodaje de una de sus muchas películas.

El hermano Francisco decía:

-Yo,  canto porque Dios me dio este don.Mis  superiores piensan que los ingresos por mis actuaciones nos sirven de mucho a la Orden para crear noviciados y Misiones.Y, canto cada vez que me ofrecen un contrato ventajoso en radio, en directo, o en televisión

El  hermano tenor algunas veces se dirige a los fieles cuando dice misa en la basílica de San Francisco el grande.Y, les habla sobre la vida y el alma muchos de los fieles al escuchar sus palabras, desconocen que detrás de el hermano Francisco, hombre, atractivo, de  bellos cabellos blancos existe una mágica historia.

Así pasó José  Jesús Mojica Montenegro a ser el hermano Francisco José de Guadalupe.

Ha quedado perdida la mirada del  hermano entre las vidrieras de la galería del convento de San Francisco.Está clavado su recuerdo al otro lado, en el mundo de hace muchos años que pasaron,  junto a las horas y el tiempo.

Quizás sean las horas de un recuerdo que  fray Francisco casi había olvidado.

Me acompaña la voz del  gran tenor, cantando,  desde el coro recorriendo  los silencios, de los muros, el claustro y la galería del monasterio.

Me detengo para pedirle perdón por el tiempo que me ha dedicado por sacarle de su medtición, y evococarlo...

Y, el me extiende su mano:

-Nada tengo que perdonarle.Muy contento le he atendido porque era esta una misión de usted.

La de  narrar mi humilde relato.

 

Fotos de la época de Fray Mojica
 

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