NOCHE DE MAR
Por Carmen María Camacho Adarve,
©2005
El barco sale del puerto.La noche es plateada.Las olas brillan como el metal.El cielo es un pañuelo azul marino bordado de estrellas.
El olor de la mar se intensifica en las noches y la aspereza de las redes rompe la piel de manos pescadoras.
Las olas ritmicamente lamen los flancos de las embarcaciones en un único rumor que rompe el silencio de la noche de mar, callada, serena y amansada.
Marineros que que miran la mar.Y esta noche los peces son muy pequeños de vez en cuando emergen para besar la superficie del agua.Las horas van pasando con la lentitud de nubes en el cielo.
Bajo la luz de la gran lámpara marinera se forma un remolino plateado.Brazos que se tensan sujetando redes pesadas y rígidas.El sonido del agua es una pequeña cascada.En el fondo de la red a medio izar, un mundo que respira y desesperadamente intenta regresar a su noche blanca con destellos de plata.
Un rostro de pescador resquebrajado en infinidad de arrugas, rodean, sus ojos pálidos de luna hasta formar una extraña estrella.Las manos, grandes nudosas.El cuerpo menudo, cabellos blancos de de sal y mar calma.
Este hombre sabe bien que los barcos dependen de la suerte.Subir al barco y adentrarse mar adentro, sin hora de regreso, sin saber si habrá pesca.
El viejo pescador, piensa y habla despacio, sin quitar la mirada de la mar.Como si esperase algo de el, como si tratase con un amigo de siempre de esos que ya no se ven.
Hoy no se ha dado mal, la pesca ya está en el barco.El sol se resiste a ponerse y se deshace en luces, naranjas, malvas, rosas, azules... En un cielo inmenso.
El barco emprende el regreso.En el puerto esperan, los encargados del muelle, pescadores, curiosos.
-Pero -el marinero- ¿es tan viejo como parece?.
Amarra el barco, da la espalda a el mar y charla de salir mañana a faenar con otro pescador. que se le parece un poco.Tiene el mismo tono dorado de sol, arrugado de plata, cerca de los ojos se forma una extraña estrella y unas manos demasiado grandes.
Los barcos ya están quietos.
El pescado descargado.
La mar ha sido buena hoy.Ha devuelto los barcos y a los hombres al puerto.