Un año después de vender la GS, coincidiendo con el fin de la limitación del carnet de Gemma, decidimos cambiar la SLR con la que había aprendido a ir en moto por una bicilíndrica con la que poder volver a viajar juntos. Debía ser suficientemente grande y potente para llevarnos a los dos con equipaje, pero al mismo tiempo baja de asiento y lo mas ligera posible para que Gemma pudiera disfrutar conduciéndola.
Tras un repaso a foros de internet de todo el mundo (de las revistas cada vez me fío menos), la candidata parecía bastante clara: una V-strom 650. Modelo que cumplía con nuestras premisas y además contaba con una excelente fama de fiabilidad y a buen precio.

Como siempre, la compramos de segunda mano. Para nuestra sorpresa encontramos la mejor oferta en un taller de la provincia, ya que por internet este modelo está claramente sobrevalorado en el mercado de ocasión.
Se trataba de una K5, con menos de 10.000km en el marcador, cubremanetas, calentador de puños, cúpula touring, caballete central y baúl, en perfecto estado, como nueva.
Para irnos de viaje con ella y poder hacer alguna escapada campestre le añadímos maletas laterales Kappa, y cubrecarter y defensas sw-motech.

De momento solo hemos hecho un viaje de poco mas de 4500km a Marruecos pero estoy realmente sorprendido con el comportamiento de esta moto. Es suficientemente potente para llevar a dos personas tamaño XL como nosotros, cargadas con 3 maletas además. Mucho mas agil de lo que esperaba y razonablemente estable. Lo que mas me ha sorprendido ha sido la comodidad para el piloto, muy superior a la de la GS por protección aerodinámica y vibraciones. De hecho podíamos hacer bastantes mas kilómetros sin parar que con aquella.
Dos puntos mejorables, sin embargo. El mas importante es el menor espacio disponible para “la tripulación”. Tanto piloto como pasajero van muy encajonados, éste sin casi sitio para poner sus pies entre las maletas y los del piloto… Gemma prefiere sin duda la GS para ir detrás. El otro punto negativo es la nula distancia libre al suelo. Meterse por caminos sin asfaltar cargado con pasajero y maletas obliga a ir con muchísimo cuidado para no golpear los bajos de la moto al mínimo bache.
Respecto a la fiabilidad no podemos decir mucho ya que la moto aún no tiene los 20.000km, aunque los ha hecho sin ningún problema.
