Tristan und Isolde
Ópera en tres actos con música de Richard Wagner (1813 -1883) y libreto del propio compositor, está basada en el drama de Gottfried von Strassburg, que a su vez está basado en la leyenda celta de Tristán. El estreno tuvo lugar en el Königliches Hof und Nationaltheater de Munich el 1 de junio de 1865.
Personajes
| MARKE TRISTÁN ISOLDA BRANGANIA KURWENAL MELOT |
Rey de Cornualles Sobrino de Marke y Amante de Isolda Princesa Irlandesa y Esposa de Marke Doncella de Isolda Lugarteniente de Tristán Caballero de Marke |
Bajo Tenor Soprano Mezzosoprano Barítono Barítono |
La acción tiene lugar en Cornualles (Inglaterra) y Bretaña (Francia) durante la Edad Media
ACTO I.- En el barco en que la princesa Isolda, con su aya Brangane, ha salido de
Irlanda, conquistada por los ejércitos de Cornualles, se escucha la canción de un marinero.
Isolda viaja al pais conquistador, para convertirse en la esposa del anciano rey Marke. La
canción del marinero despierta a Isolda, que habla con Brangane de la gran tristeza que
la invade por su destino. Cuando Isolda se siente sofocada y pide aire ("Luft!"), el aya
descorre las cortinas y queda a la vista otra parte del navío, en donde aparece Tristán,
sobrino del rey de Cornualles, encargado por su tío de dar escolta a Isolda, junto con su
escudero y amigo Kurwenal y un grupo de marineros.
Se escucha de nuevo la canción del joven marinero. Isolda mira despreciativamente hacia
donde están los de Cornualles y después ordena a Brangane que llame a Tristán. Kurwenal
advierte a Tristán que Brangane se acerca hacia ellos. Tristán se niega a cumplir el
requerimiento de Isolda y Kurwenal, con cierto aire insolente, expone las razones: su señor
no debe obediencia a una mujer irlandesa. Tristán, sin embargo, queda profundamente
turbado, sobre todo cuando Kurwenal canta en voz alta, secundado por la tripulación, al
retirarse Brangane.
Isolda, a solas ahora con su aya, se enfurece por la actitud de Tristán. Y cuenta cómo
Tristán, herido en un combate en el que había dado muerte al prometido de la princesa,
llegó hasta ella, con el falso nombre de Tantris, y cómo Isolda superó su deseo de
venganza, perdonándole la vida. Y ahora ella, sigue diciendo, princesa de Irlanda, ha de
soportar la humillación de ser custodiada y vigilada por él, en el viaje que la llevará a ser
la esposa del anciano monarca enemigo.
Brangane trata de consolar a Isolda, haciéndole notar que Tristán la acompaña a
Cornualles para convertirse en reina; el aya, sin embargo, no se ha dado cuenta de la
verdadera causa de la angustia de Isolda: Isolda está enamorada de Tristán. Cuando la
princesa habla de amor, el aya piensa que se está refiriendo a su futuro esposo, y entonces
le dice que la poción mágica de la madre de Isolda puede ser empleada para encender su
amor. La mención de esta poción hace nacer en el pensamiento de Isolda la idea de
envenenar a Tristán y envenenarse ella misma y poner así fin a su desventura.
Se escuchan los gritos de alegría de los marineros: la tierra aparece a la vista. Kurwenal
llega para llamar a las dos mujeres, pero Isolda le dice que no consentirá en bajar a tierra
acompañada por Tristán si antes él no le pide perdón. Cuando Kurwenal se marcha, Isolda
dice a Brangane que prepare unas copas con veneno para Tristán y para ella, de lo que el
aya, horrorizada, protesta con vehemencia. Kurwenal anuncia a Tristán y se retira. Isolda
recuerda a Tristán el pasado y cómo ella le salvó la vida a pesar de que él habfa dado
muerte a su prometido. Tristán ofrece a Isolda su espada para que se vengue, pero Isolda
sugiere que en vez de ello beban los dos como signo de que su rivalidad ha teminado; hace
señas a Brangane para que prepare la bebida, en tanto que se escuchan en la distancia las
voces de los marineros.
Isolda entrega a Tristán la copa con la poción. Tristán, que ha sabido que va a beber un
veneno, lo acepta ya que, enamorado de Isolda, piensa que nunca podrá realizar sus deseos.
Pero Brangane, ha sustituido el veneno por la poción amorosa de la madre de Isolda. Y tan
pronto la han tomado, ambos jóvenes se sienten transportados por una intensa pasión y
caen el uno en brazos del otro. Cuando los marineros saludan al Rey, Brangane se da cuenta
de lo que ha hecho y de las consecuencias que puede acarrear. Tristán e Isolda cantan
apasionadamente, sin darse cuenta de lo que está sucediendo.
El barco está a punto de llegar a puerto y Kurwenal dice a Tristán que el rey Marke va a
subir a saludar a su prometida. Brangane confiesa a Isolda que les ha dado una poción
amorosa. Mientras el barco atraca y el pueblo sube a bordo, Isolda cae desfallecida en el
regazo de Tristán.
ACTO II.- Desde un parque en el castillo del rey Marke, visible desde los aposentos de
Isolda, se oyen los sones de una partida de caza. Es de noche, e Isolda, acompañada de su
aya, espera impaciente la llegada de Tristán. Cuando se extinguen los sones del cuerno de
caza, Isolda se prepara para dar a Tristán la señal convenida. Pero Brangane sospecha que
Melot, un cortesano, les traiciona, y dice a Isolda que no se fíe de él. Isolda envía a
Brangane a vigilar, mientras ella da la señal a Tristán, extinguiendo la antorcha que arde
en la muralla.
Llega Tristán. En un prolongado dúo, los dos expresan su amor; maldicen del día que les
mantiene separados y dan la bienvenida a la noche. Con expresión apasionada terminan con
un canto extático: "O sink hiernieder, Nacht der Liebe" ("Desciende sobre nosotros, oh
noche de amor"). Cuando están estrechamente abrazados, se oye la voz de Brangane
avisándoles de que pronto amanecerá.
De repente entra en escena Kurwenal, diciendo a Tristán que se ponga a salvo. Casi al mismo tiempo, entran también los cortesanos, y al frente de ellos, Melot y el rey Marke, así como Brangane. Los amantes han sido descubiertos, y Melot dice al Rey que como puede ver, sus advertencias estaban justificadas. Marke, en un largo soliloquio, manifiesta su amargo dolor ante la infidelidad de su amigo y sobrino, en quien él confiaba plenamente.
Tristán dice a Isolda si quiere seguirle al lejano país al que piensa marchar, a lo que ella
accede. Furioso, Melot, desafía a Tristán, pero éste es sujetado por la guardia,
permitiendo a Melot herir a Tristán, que cae en los brazos de Kurwenal mientras que
Isolda, a su vez, abraza a su amado.
ACTO III.-Tristán, gravemente herido, ha sido llevado por su amigo Kurwenal al castillo del héroe en Bretaña. Un pastor tañe melancólicamente su flauta y después pregunta a Kurwenal por el estado de Tristán, que está tendido en un lecho colocado bajo un árbol. Tristán se agita en su lecho y pregunta por Kurwenal; apenas recuerda lo que ha sucedido y solamente habla de Isolda; Kurwenal, entonces, le promete que pronto estaráasulado.
Tristán expresa su profunda gratitud hacia Kurwenal y, lleno de excitación, espera a su
amada. Pero, en tanto que el pastor sigue haciendo sonar su flauta, no se ve llegar ningún
navío, con lo que Tristán recae en su melancolía. Recuerda ahora el pasado y, en pleno
delirio, habla de la poción amorosa; ya más consciente, vuelve a pensar en la llegada de
Isolda, y su agitación es cada vez mayor.
A lo lejos, se escucha la melodía del pastor, ahora más alegre y viva, y Kurwenal se acerca
a Tristán para decirle que está llegando el barco que trae a Isolda.
Tristán, a cuyo lado está Kurwenal, ve aproximarse al navío y envía a su amigo en busca de
Isolda; casi frenético, desgarra el vendaje que cubre su herida. Entra Isolda y se
precipita en sus brazos; un instante después, Tristán muere.
El pastor llega ahora para decir a Kurwenal que ha llegado otro navío. Kurwenal, al ver que en él vienen Melot y el rey Marke ordena a sus hombres que preparen la defensa del castillo, a pesar de que el timonel entra diciéndole que la defensa es inútil Se escucha ahora la voz de Brangane, pidiendo que la dejen entrar, y después entra Melot. Kurwenal ataca a Melot y le da muerte; lucha después con los soldados de Marke y muere en la lid, a los pies de su amigo Tristán. Entretanto, Brangane ha conseguido entrar, saltando un muro, y se llena de alegría al ver viva a Isolda. El rey Marke, sin embargo, había llegado con intenciones pacíficas, Brangane le había relatado todo lo sucedido, y experimenta un gran dolor al ver muerto a su sobrino. Isolda, al conocer que el Rey había aceptado su amor por Tristán, canta su lamento sobre el cuerpo sin vida de Tristán, cuyo rostro refleja serena felicidad: "Mild und leise" ("Tranquilo y sereno"). Finalmente cae muerta en los brazos de su aya, y el Rey, silenciosamente, invoca la bendición sobre los cuerpos de los dos amantes.
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