El Parlament
'rehabilita' a maquis y masones y elogia su papel en la lucha por las
libertades PERE
RUSIÑOL | Barcelona Si Francisco Franco
pudiera levantarse de la tumba se habría llevado ayer un buen susto:
el Parlament de Catalunya aprobó en un mismo día, de sopetón,
sendas proposiciones de homenaje al maquis y a la masonería, las dos bestias
negras del franquismo que el dictador combatió con más empeño y
dureza. Las mociones, que tenían el respaldo de los tres grupos de
izquierda, salieron adelante al final con un amplísimo apoyo: por
unanimidad el desagravio a la masonería, y con la única oposición
del Partido Popular (PP), el texto en favor del maquis. En los últimos años,
el Parlament de Catalunya ha aprobado varias mociones con el fin de
'restaurar la memoria histórica' y mostrar su condena tajante a la
dictadura del general Franco. Pero ayer dio un paso más y aprobó
mociones específicas para rehabilitar a dos colectivos especialmente
perseguidos durante el franquismo cuya trayectoria no despertaba las
mismas unanimidades que el rechazo genérico a la dictadura: por una
parte, los guerrilleros maquis, muy mayoritariamente de filiación
comunista y libertaria, que combatieron por las armas al franquismo
hasta el principio de la década de 1960. Por otra, la masonería. El Parlament quiso
hacer un gesto para rehabilitar a maquis y masones y elogiar su
lucha en favor de las libertades. Son dos proposiciones cargadas de
simbolismo histórico, si bien se aprobaron sin solemnidad: en la
comisión primera -y no en el pleno- y con la ausencia de los máximos
líderes de los grupos parlamentarios, con la salvedad de Iniciativa
per Catalunya-Verds (IC-V), que estuvo representada por su presidente
de grupo, Rafael Ribó. Estaban en la sala, eso sí, el portavoz del
grupo de CiU, Ramon Camp, y el del PSC, Joaquim Nadal. La proposición
referente a los maquis, de la que sólo se desvinculó el PP, se
inspira en iniciativas análogas ya aprobadas en otras siete
comunidades autónomas -en ocasiones con el apoyo de los
conservadores- a instancias de las asociaciones que agrupan a antiguos
guerrilleros y familiares de éstos. El texto aprobado pide
al Gobierno central que reconozca la memoria de los maquis, que en el
preámbulo son considerados 'héroes', y que en los archivos históricos
dejen de ser considerados 'bandoleros'. Asimismo, reclama que se
incluya el periodo de actividad en la guerrilla en el cómputo para
calcular las pensiones, una medida que beneficiaría como mucho a un
centenar de personas en toda España. La iniciativa fue presentada por
el diputado socialista David Pérez, cuyo tío fue jefe del maquis
comunista en la agrupación de Levante y Aragón en la década de
1940. El diputado del PP Josep Curto defendió una enmienda que, de hecho, desnaturalizaba por completo la proposición al evitar cualquier mención expresa del maquis y proponer a cambio un reconocimiento a 'todos los ciudadanos que han luchado por la libertad y por la democracia contra cualquier dictadura'. Ningún grupo se mostró dispuesto a aceptar la sugerencia y, en consecuencia, el PP votó en contra de la moción. El homenaje a la
masonería, por su parte, fue respaldado por todos los grupos de la Cámara
a instancias del diputado socialista Joan Ferran y supone el
primer acto parlamentario de desagravio a este colectivo,
perseguido expresamente tras la aprobación, en 1940, de la ley contra
la masonería y el comunismo. El texto aprobado, que CiU veía
inicialmente con ciertas reticencias, subraya la consideración del
Parlament hacia 'aquellas obediencias masónicas que a lo largo de la
historia reciente han sido agraviadas injustamente'. En la Segunda República,
el 40% de los miembros de las Cortes constituyentes pertenecía a
alguna logia masónica, así como 14 consejeros de la Generalitat,
incluido el presidente Lluís Companys. El diputado de Esquerra
Republicana (ERC) Joan Ridao recordó ayer que el propio logotipo de
este partido, fundado en 1931, es precisamente un 'triángulo masónico'.
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