Mis objetivos ahora no son tan simples como antes. He conseguido hacer casi todo lo que me he propuesto: He acabado la carrera, he conseguido una relación estable y puedo decir que soy feliz. Pero queda mucho por andar.
Desde aquella niña discriminada por su discapacidad en el colegio público Pablo Neruda a una mujer consciente de sus limitaciones y de sus derechos ha habido un largo camino.Tengo paralisi cerebral y eso me hace ver la vida de otra manera: Me molestan los escalones, me cabrea la indiferencia social...
He conseguido una formación superior pero no consigo ejercer mi derecho al trabajo por que no hay ofertas para mí. He consseguido autonomía gracias a la silla de ruedas pero sigo encontrandome con una sociedad que no responde a una mínima adaptación: vados en todas las calles, autobuses adaptados mas frecuentes y en mejor estado. He aprendido a ignorar las miradas de extrañeza o marginación de gente poco inteligente pero me sigo encontrando con esa gente poco inteligente cuando ocupan con sus coches las plazas de párking reservadas para discapacitados por que aun no han asimilado que un discapacitado sale de su casa.
¿Objetivos? Un mayor apoyo a la inserción laboral del discapacitado, conseguir una ciudad accesible a todos y, en definitiva, tener una vida normal por que todos los discapacitados tenemos el mismo derecho que toda la sociedad en conjunto y eso, en la practica, no es así.
Día a día consigo autonomía para desplazarme mediante andador o silla de ruedas electrónica. Creo que, a pesar de mi discapacidad, llevo una vida plena. Realizo muchas tareas del hogar ayudandome de una camarera. Ej.: para llevar platos y cubiertos del comedor a la cocina o llevar la cesta de la ropa sucia de la lavadora al tendedero.