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Notas sobre Hempel, C. G.: La Explicación Científica, Paidós, Buenos Aires, 1979. "El dilema del Teórico".
Hempel expone en este capítulo en primer lugar que la investigación científica tiene como último objetivo no el estudio de un solo objeto sino la formulación de leyes generales que expliquen un determinado grupo de fenómenos, (explicación) que permitan así mismo prever cuando sucederán de nuevo dichos fenómenos (predicción) y por último que permitan recomponer las circunstancias en que se produjo el mismo fenómeno en otras ocasiones (retrodicción). El modo en que se llega a estas leyes generales suele ser deductivo pero hay ocasiones (como en la explicación estadística) en que el método es inductivo. En ambos casos, las leyes generales es necesaria para establecer las explicaciones, predicciones y retrodicciones de los fenómenos.
La sistematización científica (orden explicativo y predictivo de los fenómenos) no siempre viene dada por leyes referidas explícitamente a realidades observables sino que en ocasiones logran sus avances por las entidades hipotéticas o teóricas. Para Hempel esto supone una distinción entre dos niveles:
1.- Nivel de generalización empírica, al que correspondería la formulación de leyes sobre las relaciones muy características de los objetos observados (leyes de Galileo, Kepler, etc.) a cuyos términos se les puede designar como observacionales.
2.- Nivel de formación de teorías: donde los objetos no son entidades observables sino hipótesis (enunciados sobre moléculas). Al grupo de términos utilizados en este nivel pueden llamárseles términos teóricos.
La noción de observación (a través de la cuál puede decidirse si un término observacional está correcto o no) es para Hempel en el ámbito que el va a tratar "intersubjetivamente aplicable".
Para Hempel el porque de la justificación de los términos teóricos (dispensabilidad) viene dada de la siguiente manera:
Es cierto que los términos observacionales son comprobables en los mismos fenómenos, pero no pueden por ellos mismos dar cuenta más que de una pequeñísima parcela y además contienen excepciones (como el enunciado de la madera flotando, ciertas maderas se hundirían)
Para presentar esas excepciones y las relaciones que se dan entre las distintas leyes referidas a los observables, Hempel presenta como solución pragmática los términos teóricos, que suponiendo la existencia de otras entidades permite ampliar el campo en el que una ley es aplicable (Visión instrumentalista). La realista (definiciones operacionales) rechaza esta postura].
Hempel define teoría científica como el conjunto de enunciados expresados en términos de un vocabulario específico Vt que sean extralógicos a T, y aunque definibles en ocasiones desde la lógica se renuncie a ello. Vt en función de esta definición constará de unos términos primitivos no definidos y unos términos definitivos que si constan de una definición específica. Existe una analogía entre el proceder de la lógica deductiva y esta formulación. Vt está compuesto de oraciones primitivas o postulados (axiomas) y oraciones derivadas de teoremas. Concepción de las teorías como sistemas axiomatizados como este descrito; el marco lingüístico de estructura lógica especificada determina que este sistema se adapte a las reglas de la inferencia inductiva. Esta presentación axiomática permite una vez postulados los axiomas demostrar por derivación los teoremas. Ahora bien una teoría científica de estas características sólo puede funcionar en las ciencias empíricas si tiene una referencia interpretativa con respecto a los términos observacionales.
El dilema del teórico es un planteamiento que surge en la elaboración de esta pregunta ¿se puede prescindir de las entidades teóricas y formular leyes que únicamente se refieran a los observables?
Resulta también que es un planteamiento crítico con la psicología conductual de Skinner (y que está directamente relacionado con la versión de las definiciones operacionales de Bridgman expuesto por Suppe, (y como el mismo llama "una actitud muy deplorable" de los científicos) Las definiciones operacionales pretenden sustituir el término teórico que define la relación en cuestión por la cadena de operaciones (cualquiera) que interprete el fenómeno. A partir de aquí se plantea el siguiente esquema con la forma tradicional de un dilema filosófico.
"Si los términos y principios de una teoría sirven a su propósito son innecesarios y si no sirven son sin duda innecesarios. Pero en una teoría cualquiera o bien sus términos y principios obedecen a un propósito, o bien no lo hacen. En consecuencia los términos y principios de cualquier teoría son innecesarios."
Las definiciones operacionales presentan ciertos problemas (el mismo que Bridgman). Carnap crítico de las definiciones operacionales (al tiempo que reformaba como expone Suppe) ya que principalmente adolecen de un defecto, que sobre un mismo término existen tantas definiciones como métodos de hallarlo, además de mostrar una contradicción negándole la "veracidad" al término objetual. Carnal propuso los enunciados de reducción para las definiciones de términos teóricos "oraciones reductivas bilaterales", es decir, los términos teóricos reductivos presentan a los teóricos como definiciones incompletas, pero precisas sobre las definiciones operacionales. Esto no prueba que no se puedan lograr definiciones explícitas. Y Hempel se plantea si esto es procedente, ya que desde la perspectiva de Hempel los términos teóricos son necesarios pero definidos en función de la última versión de la concepción heredada.