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IIª Prueba presencial

TEMA XXIV. ¿Ante el final de la historia?

Bibliografía:Resumen del libro de P. Anderson; "Los fines de la Historia". El libro se refiere al artículo y libro de F. pero también a otras filosofías previas del fin de la historia (Hegel, Cournot, Kojeve).

Autor:Carlos Andrés.

1. Introducción

Se refiere a la obra del alemán Niethammer, Posthistoria, que trata de diversos planteamientos del fin de la historia por filósofos europeos de los años 30-40 del s XX, agrupándolos en tres tipos, inspirados por :

- Nietzsche: Consideran que se debe al agotamiento de las posibilidades heroicas.
- Weber: Debido a la petrificación burocrática de las sociedades
- H. Adams: (...)

Estos autores -comunistas, fascistas y socialistas- quedaron desencantados tras la SGM y se mostraron escépticos sobre la posibilidad de un posterior cambio histórico. [¿Resaca tras perder la guerra por ellos provocada?]. Según Niethammer, en la sociedad posthistórica "los gobernantes han dejado de gobernar, pero los esclavos son aun esclavos" [¡Esto es situacionista!]

Para N. las teorías optimistas del s. XVIII sobre la historia -versiones secularizadas de la teología de la historia- fueron puestas en práctica en Europa desde el 14 (comunismo, fascismo...), pero su fracaso acabó en el desencanto: La historia llegaba a un término, pero sin consumarse [Tesaurus: Fin, término, último, acabado, perfecto, consumado...]. Se caía en una "trampa histórica": una situación estable, de la que no hay salida, pero en la que el hombre no se encuentra "cómodo" [...]

Dos meses después de este libro aparecía el artículo de F. uno de los análisis histórico-políticos más influyentes de los últimos tiempos. Inspirada en Kojeve, uno de los autores tratados por N. Al contrario que el libro de este, el de F. es optimista. En F. priman la política y la historia, la filosofía sirve solo de apoyo.

Tesis central: con el derrumbe del comunismo, la democracia de mercado no tiene rival: la historia ha encontrado la horma de su zapato. La forma política "democracia capitalista" es estable, y punto final. Quedan solo residuos: nacionalismo, fundamentalismo... También habrá guerras, pero sin repercusión mundial. Las raíces de esta tesis están en Hegel, que tras la derrota de Prusia en Jena por Napoleón considera que se está procediendo a implementar el "estado de derecho" en Europa.

El libro de F. fue contestado incluso rechazado desde la derecha y desde la izquierda, lo que da la medida de su importancia. Anderson propone repasar la genealogía de la idea del fin de la historia.

2. Hegel

La lógica de la filosofía de H. exige el fin de la historia, que se sigue en varios textos:

- Fenomenología del espíritu: La historia es la evolución consciente del espíritu en una sucesión de formas temporales hasta la meta del saber absoluto de sí mismo.

- Filosofía de derecho: Lleva al estado de derecho, liberal. El Estado pasa a ser la realización del derecho en la tierra.

- Lecciones sobre la f. de la historia: El espíritu del mundo ha logrado captarse finalmente a sí mismo como absoluto, por lo que las series históricas se han agotado.

Lo cierto es que H. nunca se refirió al fin de la historia, sino a su desenlace (no Ende, Schluss, sino Zweck, Ziel). Sin embargo el concepto de fin queda implícito. De ahí surge la cuestión sobre el tipo de estado que encarna ese final. No es fácil. En cualquier caso tiene estas características:

Se trata del sistema liberal de la época, caracterizado como "de derecho" y de "orden publico". No era democrático, rechazaba sufragio universal, y temía el dominio popular. Es decir, es una monarquía constitucional. En cualquier caso, no hay problema para transformarlo en una democracia representativa contemporánea. Hay no obstante algunos aspectos de H. oscurecidos por F.

El peligro de atomización de la ciudadanía y de la concepción instrumental del estado.

Para H. el ciudadano se debe preocupar activamente por los asuntos públicos. En la antigüedad esto se hacía de oficio, ya que la producción estaba a cargo de esclavos.

En el estado de derecho, la sociedad es el ámbito de producción, del individualismo y los intereses particulares, pero queda compensada con la esfera pública, la administración, que representa lo publico.

Además hay dos instituciones intermedias: la familia en la que se basa la sociedad, y las corporaciones, que entrelazan la sociedad civil y el estado. La corporación se basa en la actividad profesional, no en la renta.

La protección del ciudadano frente a las convulsiones económicas.

H. es consciente de las crisis del capitalismo, sin embargo H. advierte la inviabilidad de un sistema de protección. Este dilema de la protección social lo resuelve mediante el colonialismo.

La pluralidad de estados

Aunque H. no se siente atraído por el nacionalismo romántico y rechaza la idea de la "cultura nacional" de Herder et al, para el la historia la van protagonizando distintos estados en los que se encarna el espíritu del mundo y que protagonizan la historia. En el s. XIX el volkergeist se encarnó en el mundo germánico. Además el "estado de derecho", la forma política definitiva, necesita del estado.

Pero entonces, la posibilidad de la guerra entre estados de derecho continúa en la forma política final, y por tanto la historia no ha encontrado aun su final. Por lo mismo, las contradicciones entre estados no quedan resueltas en una universalidad mas elevada, y el espíritu del mundo sigue fracturado.

Es decir, la filosofía de H. no puede resolver esta aporía. El programa de su Filosofía del derecho era resolver estos asuntos, sin embargo no pudo desarrollarlo, por ello no es de extrañar que no hable de fin de la historia explícitamente.

3. Cournot

Este economista marginalista avant la lettre desarrolló una concepción coherente del fdlh. Entre sus contemporáneos fue conocido sobre todo por sus estudios de la probabilidad y el azar.

En relación con el tema de la historia, Cournot compartía algunos de los supuestos de H. El desarrollo de la historia era también para el desarrollo de la razón y del conocimiento científico. Rechazaba sin embargo, la visión teleológica de la Historia, y mucho mas la visiones cíclicas.

Su punto más innovador en filosofía de la historia fue la investigación de las causas del discurrir histórico.

Su libro clave al respecto es "Consideraciones sobre el desarrollo de las ideas y sucesos en los tiempos modernos", que estudió el desarrollo histórico europeo desde el s. XVI, considerado inicio de la modernidad. El análisis siglo a siglo sigue esta secuencia: empieza con el estudio de las (i) ciencias, (ii) filosofía y literatura, (ii) religión, política y economía y (iv) asuntos internacionales. Este orden es el contrario que seguiría la historia usual (rankeana, wig).

Su declaración más enfática fue la de la irrelevancia de la Rev. Francesa en la serie de sucesos, que además la trata como un hecho enmarcado en el s. XIX.

Por un lado, se considera un suceso inevitable dado el desarrollo de Francia; de otro, se considera que sus logros mas significativos están al margen de los sucesos políticos: Sistema métrico decimal, Código civil, Sistema de departamentos, Concordato con la Iglesia.

La filosofía de la historia de Cournot sigue un esquema tripartito:

- Sociedades primitivas: No hay historia en sentido estricto. La vida social es productor del azar y de los impulsos instintivos. Los posibles sucesos registrados se refieren a acontecimientos aislados, catástrofes, prodigios...

Civilización: La vida instintiva va quedando bajo el control de las ideas; surgen religiones y estados, se desarrollan artes y ciencias. Los sucesos empiezan a tener un orden inteligible, en el que las causas explicativas principales son política y religión. En la causación social hay una mezcla de azar y necesidad; esta última va reemplazando a la primera.

- Posthistoria: El sistema social pasa a ser tan predecible como un sistema natural. Los aspectos económicos son los más significativos, la política cede terreno a la administración.

En este último estadio la necesidad ha reemplazado al azar, por lo que no se puede hablar ya de historia. Este sistema esta influido por la trayectoria del mundo natural: Caos > cosmos. Tierra: Vida: Equilibrio biológico...

[En términos maquiavélicos: Fortuna, Fortuna + Virtud, Virtud. También se parece a Vico, aunque sin eterno retorno. Y por descontado, Turgot, economista también]

La actitud política de Cournot respecto del estado final era la aceptación resignada: la historia absorbida en la economía social sería como un río bravo que acaba en canales de regadío. El mundo final sería cómodo aunque aburrido.

En particular, Cournot consideraba que sería el resultado de la convergencia de las civilizaciones china y europea, que se refundirían en las costas pacíficas. En todo caso, el estado final nunca se alcanzaría en todo su rigor (resto de ruido aleatorio)

En relación con los tres asuntos no resueltos de H, la posición de Cournot era esta:

- Mercado: Cournot tenía un conocimiento mayor, como economista, pero no confiaba necesariamente mas en el que H. En particular, estudió el monopolio y duopolio, situaciones de equilibrio ineficientes. El laissez faire se justificaba solo donde la complejidad de variables fuera tanta que no se podía calcular las consecuencias de una intervención [Muy oportuno, los liberales afirman lo mismo, el mercado es necesario porque el planificador nunca puede tener toda la información relevante, distribuida entre multitud de agentes económicos]

- Estado: No confió en las corporaciones, solo el estado podía tomar la responsabilidad de lo público. Además el estado en la posthistoria no tenía fundamento racional, solo podía afirmarse en religión, tradición o fuerza.

- Relaciones internacionales: Las rivalidades entre estados solo se superarían con unas transformaciones sociales que superaran a los estados concretos, en concreto formándose una federación europea.

Cournot no da respuesta clara al respecto, sin embargo, analizó las implicaciones del socialismo, una tendencia que aparecía entonces en Europa. Este fenómeno es el que marca la diferencia entre los contextos intelectuales de H. y C.

En particular, C. creía que la regulación y administración económica por parte del estado podía desembocar en socialismo. Respecto de las probabilidades de que una revolución proletaria reemplazara el estado capitalista, pensaba que era posible, pero que en cualquier caso, difícilmente podría soportar la competencia de los estados capitalistas. Al final, prevalecería, por encima de cualquier frontera, el sistema más eficiente. En esto, se puede considerar que acertó.

Tras leer a Marx, C. se preocupa más de defender el régimen capitalista. Así siente preocupación porque, aun sin revolución, el socialismo pueda introducirse indirectamente mediante las regulaciones estatales: impuestos, subvenciones, legislación, deuda pública.

Además, previó el otro límite del desarrollo (caso de que así sea) el de los recursos naturales limitados, que ya se ponían de manifiesto en fenómenos como la deforestación.

4. Kojeve

Profesor que daba clases sobre Hegel. En su propuesta, el movimiento del espíritu absoluto tiene dos planos:

Existencial: La identidad humana se presenta como una libertad que niega sus propias circunstancias en el deseo de reconocimiento por parte de los otros.

Social: Las relaciones de clase se presentan mediante conflictos sucesivos: dominación aristocrática "burguesa" igualdad proletaria.

En un principio, la acción de la conciencia en la satisfacción de su deseo acepta el riesgo de dejar de ser, para alcanzar el dominio. De esta lucha se desprenden las primeras relaciones sociales: amo-esclavo. El trabajo de los esclavos transforma el mundo haciendo surgir el capital, con igualdad formal. Este mundo cae por la acción de los obreros que resulta en una igualdad material, sustantiva, asegurando el reconocimiento universal.

Por tanto, el estado final no es la realización de la libertad y la razón. La recompensa que busca la conciencia es la satisfacción (Befridigung). La satisfacción se encuentra por encima de la libertad (Hegel) o de la emancipación (Marx). Por eso el fin de la historia no significa la libertad para los ciudadanos. En particular, Kojeve pensó que el estado universal final (total y sin contradicción) podía ser puesto en práctica por el Estado soviético de Stalin.

Sin embargo, esto fue abandonado durante la SGM. En 1943 escribió un Esbozo de una fenomenología del derecho, que propone una tipología histórica del derecho: igualdad aristocrática "equivalencia burguesa" equidad socialista

Concluía con una propuesta de código civil para el estado universal socialista del final de la historia. Sin embargo, en 1945 ya tenía otro programa: la unión imperial de estados relacionados.

Se proponía así para Francia como una manera de superar la nación estado que no había funcionado en 1940. Por eso se proponía un Imperio Latino centrado en Francia y que englobaría el sur de Europa. Kojeve participó en la construcción de la CE.

K. murió en 1968, poco antes había dejado escrito su codicilo: La universalidad y homogeneidad (condiciones definitorias del fin de la historia) se estaban dando en la sociedad americana, no en la socialista. La universalidad implicaba la superación del estado nación por las uniones imperiales. Kojeve acabo sus días como consejero de Giscard y Barre

En el estado final de la historia la naturaleza del hombre se ve degradada: construyen como los pájaros hacen sus nidos, cantan como las ranas croan, juegan como niños y hacen el amor como bestias... La situación es próxima al salvajismo del último hombre de Nietzsche.

5. Fukuyama

Separamos artículo y libro.

5.1Artículo:

Se refiere a Hegel y Kojeve como garantes filosóficos de su tesis. De hecho combinó a ambos de manera innovadora:

- De Hegel toma el constitucionalismo (estado de derecho) y el optimismo (realización de la libertad).

- De Kojeve toma el hedonismo consumista y la clausura de la Nación-Estado

Su visión está inspirada desde luego en el colapso comunista. La victoria de la market democracy significa no el fin de un período histórico sino de la historia misma, el punto final de la evolución ideológica de la humanidad.

Se le hicieron tres objeciones:

- Rechazo a la idea misma de conclusión histórica: Siempre hay nuevos acontecimientos... Respuesta: Sus implicaciones quedan asumidas dentro del régimen no implican una puesta en cuestión del mismo. Ruido. También quedan "asuntos sin resolver", como la rivalidad entre los estados: Se considera que son residuos que irán atenuándose a medida que los mercados y la democracia se extiendan [no hay guerra donde hay McDonals].

- Perseverancia de desigualdad y miseria: Respuesta: cuestión cultural, no de la forma política. Legado de esclavitud y racismo, que se deberá reducir. Si lo vemos desde el punto de vista de "género humano" quienes no se inculturan como ciudadanos de la market democracy desaparecerán al final.

- La market democracy no responde a las expectativas "culturales" del género humano(comprar y votar), no tiene sustancia moral, no proporciona "identidad" ni "sentido". Respuesta: la forma política de la market democracy aparta para el ámbito privado la creación de sentido. Se admite que puede haber una sensación de vacío. No son tiempos heroicos.

Estos tres problemas son los mismos que los de Hegel:

- Guerras: Persistían, aunque a Hegel no le molestaban. F. van desapareciendo, efectos locales.

- Miseria: El sistema de U. no tenía solución para ella. F. solucionada mediante el mercado

- Atomismo social: Estado orgánico. F., va de suyo.

Además, F. rechaza las críticas también por vía negativa, proponiendo que aunque el estado final no sea perfecto, no hay alternativa. De nuevo hay tres tipos de respuestas:

- El nacionalismo: La pasión política del siglo. Odios étnicos. Ambiciones de hegemonía (China). Para F. ninguna de ellas refuta la teoría; en la medida en que sean triunfadoras deberán ser democracias con mercado. El nacionalismo sería virulento solo donde no tiene implicaciones a gran escala. Incluso una guerra nuclear entre países del tercer mundo dejaría el sistema intacto.

- El fundamentalismo: Chiísmo, hinduismo, wahabbismo... pondrían de manifiesto el atractivo renovado de la religión. Generalmente está aliado al nacionalismo y corre una suerte parecida, salvo en el caso del Islam. Pero también en este, se puede considerar que es la consecuencia del fracaso del nacionalismo árabe. Por ello el fundamentalismo teológico no podría ser rival al liberalismo.

- La socialdemocracia: Típica de Europa, podría extenderse a una EU federal. Se podría considerar el auténtico socialismo: regulación, bienestar, servicios sociales... El capitalismo sería menos triunfante de lo que parecería, las regulaciones y la necesidad de coordinación aumentan. Sin embargo, la realidad es que en las dos últimas décadas el estado de bienestar ha sufrido recortes, por falta de competitividad...

En resumen, el modelo de F. sigue intacto. No hay alternativas.

5.2 El libro

F. presenta en el libro su filosofía de la historia, mientras que el artículo se centraba en el estado final.

La evolución humana presenta un avance acumulativo debido al conocimiento tecnológico que la ciencia surgida en el s. XVII ha hecho posible. La razón científica, una vez desencadenada, ha llevado al incremento de la productividad y al capitalismo por necesidad. El motor de ello han sido los deseos humanos de bienestar.

El mecanismo que lleva a la libertad es diferente. El punto de partida es la disposición de arriesgarse a morir para alcanzar el reconocimiento por parte de los otros: la libertad se origina en la dinámica siervo esclavo. El instinto de afirmación prima sobre el de autopreservación.

La oposición entre ambos fue planteada ya por Platón (epithemia y thymos: deseo y ambición). En los estados aristocráticos prima la búsqueda thymiotica. Con la sociedad industrial aparece el espíritu de isothymia, que exige el reconocimiento universal: libertad e igualdad.

La revolución liberal sería el producto de la convergencia de dos dinámicas, la del deseo y la del reconocimiento, que se ha extendido a final del s. XX: Mediterráneo, Hispanoamérica, Asia... La prosperidad capitalista estaría al alcance de todos los países que sigan los principios económicos liberales.

En consecuencia, hoy en día la democracia liberal es la única aspiración coherente de las sociedades.

Queda entonces la cuestión de la estabilidad de esta forma política: ¿Recoge las aspiraciones de la especie, conforme a su naturaleza? Si la respuesta es negativa se pueden esperar.

Precisamente la innovación más notoria de F. consiste en su imbricación de la teoría de la naturaleza humana de Platón con la teoría de la historia de Hegel

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El argumento de F. gira en torno al thymos, el elemento entre la razón y el deseo. Esta división tripartita está muy extendida:

- Cristianismo: Mente, voluntad, pasiones

- Sociología: Fuerzas de Cognición, coerción y producción o Ideología, política, economía.

En la tríada de Platón el thymos es lo más frágil. Su sentido originario es ira. En los animales funciona como ira ante el deseo frustrado, en los hombres se ha desplazado a ira ante el deseo satisfecho, lo que hoy llamamos conciencia. De esta manera se asocia con la razón, separándose del deseo y pasando a ser la lucha por el poder y el honor.

Esta confusión de significados hizo que la idea no tuviera un desarrollo provechoso. En particular, Eurípides lo considera "la causa de los mas grandes males para los seres humanos". Y Ar. aunque lo invoca como resorte de la autoridad y la libertad, también lo rechaza como la acometida de la bestia salvaje [la ley como "razón sin apetito"].

Se puede decir que Platón, refleja la división social en su teoría del alma. En la República pondría la ambición como aliado natural de la razón, pero en Las Leyes, la ambición pierde relevancia y el gobierno se apoya mas en la riqueza; el alma vuelve a la división socrática en razón y deseo.

En F. el papel del thymos es contrario a Platón aunque igual de polimorfo. Constituye tanto el motor de la democracia como la ambición de supremacía. Se habla así de megalothymia o de isothymia.... Sobrecarga semántica. Para sostener su propuesta recurre a Hegel, el thymos sería el deseo de reconocimiento, asociado tanto al honor como a la reciprocidad en la libertad universal.

Sin embargo Hegel (y Kojeve) rechazan la teoría del alma de Platón como repertorio de disposiciones fijas. El alma de desarrollaba en una dialéctica del deseo, reconocimiento e igualdad, que precisamente da lugar a la historia universal.

Si las tres fuerzas constitutivas del alma son permanentes, ¿cómo explica F. el desarrollo de la historia? Partiendo de la ciencia, de la razón, que transforma el mundo. Permite satisfacer el deseo material y despierta la necesidad de reconocimiento en la democracia.

Pero a su vez, la ciencia surge del deseo de satisfacer las necesidades materiales, lo que llevaría a una interpretación de la historia próxima a Marx. Sin embargo, F. desplaza el motor al deseo que está tras el deseo material, el deseo de reconocimiento, el thymos.

Es decir, la exposición empieza como razón en la ciencia, pero detrás de ella esta el deseo, y aun detrás el thymos. Esto equivale a considerar que la verdadera historia solo empieza con la modernidad. Además, la prosperidad no aseguraría la democracia, es el thymos el que lleva a ella, pero pasa a ser un residuo cuando esta se establece.

Por ello, para Anderson, no hay una buena argumentación de la explicación histórica, por lo que se pregunta si el libro resiste tan bien como el artículo las objeciones. Para Anderson la mayor objeción es la muy distinta expansión de democracia y riqueza. En particular solo Corea del Sur y Taiwan han pasado a ser países prósperos. Además, se podría poner en duda su democratización. Aunque F. la acepta: garantías legales y elecciones regulares.

Esto querría decir que el éxito económico no va necesariamente de la mano de la democracia. Es posible que en Oriente se vea favorecido por cierto autoritarismo.

Por tanto, la propuesta de F. debería su relevancia más al derrumbe del socialismo que a la propia filosofía de la historia. Entonces surge la pregunta sobre los niveles de consumo que pueden alcanzar esos países al implementar regímenes democráticos. La pregunta se hace extensiva al resto del mundo.

Para Anderson la respuesta es negativa, por los límites ecológicos. El bienestar de una minoría depende de la miseria de la mayoría. Se indican ciertas medidas al respecto. [Es la parte más débil de la argumentación de Anderson] Anderson propone algunas evidencias de pauperización de la población y los límites ecológicos.

F. reconoce tres asuntos de fricción entre la zona desarrollada y la pobre: Petróleo, inmigración y tecnologías, sobre todo militares. El riesgo nuclear desatado por países pobres late al fondo del asunto. Esta posibilidad pone en cuestión el fin de la historia.

Anderson cita asimismo la baja calidad de la democracias formal, participación reducida, indiferencia, imposibilidad del control democráticos de las multinacionales, falta de igualdad de los sexos...

6. ¿Socialismo?

Las limitaciones de F. llevan a analizar en mayor detalle la alternativa clásica a las democracias con mercado, el socialismo. Supone contradecir a F. pues el fin de la historia no es sino el fin del socialismo.

El argumento al uso es que (i) el socialismo no ha podido competir en productividad, (ii) en los países capitalistas la clase obrera ha prácticamente desaparecido (iii) la propiedad privada es una garantía contra la tiranía. Anderson reduce el alcance de los estos argumentos: Aunque hayan disminuido los obreros, el numero de empleados ha crecido mucho, la planificación empresarial nunca ha sido tan compleja y ambiciosa... Las fuentes del socialismo no se habrían secado. ¿Qué posibilidades tendría pues para el futuro?

Anderson indica que cualquier re-elaboración del socialismo requiere un repaso de la experiencia histórica: En particular, hay que tener en cuenta el hecho notado tanto por liberales (Hayek) como marxistas (Trotski) de la imposibilidad de la dirección central de una economía moderna.

Por ello, hoy en día los argumentos más fuertes contra el capitalismo están en:

- La crisis ecológica, que pondría en cuestión en bienestar material: Para Anderson el mercado no puede resolverla, ya que plantea el problema de la equidad. La revolución ecológica solo podrá tener lugar en el contexto de una responsabilidad igualitaria.

La crisis del sistema representativo, que pondría en cuestión la democracia: El poder ejecutivo ha aumentado contra el legislativo. La soberanía nacional esta menguando por la supranacionalización de decisiones (EU), que aumenta el costo de la representación.

Anderson hace una referencia a que en la carrera por el internacionalismo el capitalismo ha ganado al socialismo. Y se hace la pregunta sobre los desenlaces históricos del socialismo. Anderson propone alguno de los siguientes modelos históricos:

Jesuítico: Reducciones de Paraguay. ... Varias incoherencias [Establecidas contra España y eliminadas por España... No! atacadas por Portugal mayormente, y eliminadas por los embates de la Ilustración contra el jesuitismo...). Final: los indios están tristes en la reserva. La noia, consecuencia de la falta de libertad, de riesgo, de la eliminación de la apuesta por el dominio que puede llevar al no ser [Esto no lo dice A, obviamente]. Destino socialismo: olvido.

- Levelers: Rev. inglesa republicana del XVII: Republicanismo feroz, que quedó en nada tras la Restauración. De hecho, muchas de sus propuestas no se han realizado aun hoy en Inglaterra (monarquía, sin constitución...). Anderson propone que su destrucción se debió al revestimiento teológico del republicanismo. Pero tuvo trascendencia, en Inglaterra, en Francia (rev.). Hoy en día lo más parecido sería el ecologismo.

- Jacobinismo: A diferencia de los levellers, dieron más importancia a la construcción del estado. Dominaron la escena histórica europea varios años y crearon un legado que no pudo ser suprimido: revoluciones del s. XIX, socialismo utópico>científico (Marx). Hoy en día lo más parecido sería el feminismo.

- Liberalismo: A principio del siglo XX, el liberalismo parecía estar guiando el mundo: paz, comercio... En el 14 todo ello se vino abajo. A continuación viene la crisis del 29, surge el fascismo, la SGM... Sin embargo tras ella, la economía mundial se reliberalizó aunque tomando algunas medidas filosocialistas e hizo posible 30 años de progreso, sin crisis económicas. En contraste el socialismo soviético, que ayudo a ganar la guerra al fascismo, fracasó en lo económico; y el modelo de la socialdemocracia, tuvo que ser retocado en los 80. Sin embargo, Anderson propone que si el capitalismo puedo recuperarse tras la SGM, lo mismo podría suceder al socialismo. Las tensiones del actual sistema capitalista indicarían que este sistema no es necesariamente el definitivo.

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