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Bibliografía: COLLINGWOOD, R. G., "La influencia del cristianismo", en su obra Idea de la historia,
En este ensayo Collingwood plateará una tesis en la que la historiografía como disciplina presenta tres grandes crisis, la primera, la de la antigüedad y será consecuencia del Sustancialismo, la segunda la del renacimiento-edad media y la crisis de la historia concebida como el plan divino, y la tercera la del siglo XIX donde la historia ya tomará su actual forma científica.
Para Collingwood el cristianismo acabó con las dos características fundamentales de la historiografía grecorromana, esto es su optimismo humanista y el Sustancialismo metafísico, para sustituirlas por la visión de la historia como el desarrollo de los planes divinos y la concepción ecuménica de la historia, donde además los actores (los hombres) obran de acuerdo a su destino.
1) Superación cristiana del optimismo griego: Las líneas generales de lo que será la historiografía cristiana (diferenciada claramente de su predecesora) están en los planteamientos sobre la historia que realiza "San Agustín" en "La ciudad de Dios", que plantea que el centro del desarrollo histórico está en los planes divinos. El hombre es el ejecutante de los designios que Dios tiene preparado para él, y obra en función de su naturaleza moviéndose en función de sus deseos sin conocer cual es el motivo, ya que lo maneja la voluntad divina. Así el hombre aunque mero ejecutante, es parte de los planes divinos. Se resuelve de este modo la cuestión antropocéntrica por la teocéntrica{1} .
2) Superación cristiana del Sustancialismo:
"La doctrina metafísica de la sustancia de la filosofía grecorromana fue puesta en crisis por la doctrina cristiana de la creación".
El dogma de la creación del mundo ex-nihilo sitúa la visión del tiempo no como un ciclo de repetición sino como un transcurso lineal común origen y un fin. La sustancia eterna es completamente sustituida por Dios (que es lo único eterno, inmutable etc.) y aunque las ideas sobre la sustancia han dejado una fuerte impregnación, todas las sustancias son entendidas como actos de Dios (creaciones del mismo). El mismo Dios se tenía por una sustancia, pero que además de eterna e inmutable era incognoscible por el pensamiento humano. Hasta el siglo XIII no lo plantearía Sto. Tomas como un problema de fe y no e conocimiento (separación del conocimiento revelado y del conocimiento objetivo - no revelado-, filosofía y teología como campos separados). Santo Tomás definió a Dios como acto puro. En este contexto se produjo la segunda crisis de la historiografía.
El efecto en la historiografía de la concepción cristiana fue triple:
a) La perspectiva a la hora de observar la historia es diferente a la de la historia grecorromana. La historia se ve como el desarrollo de los planes divinos sin que el hombre sea considerado más que agente que aunque crea que toma decisiones, no lo hace (obedece a su destino).
b) Aunque preconcebidos, los cambios en la historia humana son aceptados como elementos que influyen y modifican la realidad en la que ocurren Son "construcciones" del mayor "arquitecto".
c) Estas modificaciones provienen de los dogmas de la gracia, la creación y el pecado original. La tercera proviene del universalismo cristiano, que pretende la historia más importante o universal es la de los cristianos independientemente de la localización geográfica de los pueblos, y que todas las civilizaciones, culturas y sociedades serán incorporadas cuando Dios lo tenga previsto.
Collingwood destaca que cualquier historia escrita bajo los presupuestos cristianos tendrá las siguientes características: universal, providencial apocalíptica y dividida en etapas.
I) Universalidad: Tratará de explicar el origen del hombre desde su surgimiento hasta su presente y describirá auge y ocaso de las civilizaciones. Su centro se desplaza desde una nacionalidad concreta a una creencia generalista.
II) Providencialidad: Un nuevo estilo literario que confiere a las narraciones el "dramatismo" del plan divino.
III) Historia apocalíptica: Collingwood llama así a la historia que queda dividida en dos a raíz de un solo suceso (el nacimiento de Cristo) La primera parte es la anticipatoria y la segunda es el periodo post-revelación.
IV) Discurso por periodos: Los historiadores cristianos tenderán a dividir en partes su narraciones (discurso en épocas y periodos)
Notas
{1} La omnipotencia divina es un dogma cristiano que fundamenta toda esta doctrina, aunque igualmente la apoya con el dogma de la resignación.