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IIª Prueba presencial

TEMA 9:Miguel de Unamuno y la Generación del 98.

1.- Unamuno y su generación: aproximación caracterizadora

El final del siglo XIX coincide con la desarticulación total del Imperio Español. El 10 de Diciembre de 1898 (desastre de Cuba) España pierde sus últimas colonias en Filipinas, Cuba y Puerto Rico. Este hecho originó un modo de escribir conocido como “literatura del desastre”.

Abellán se inserta en la corriente que considera este periodo de España como decadencia del imperio. Desde un punto de vista cronológico la designación del 98 presente englobar escritores bien diferentes entre sí, lo que enmarca la denominación de generación del 98 ideológicamente es el tema de reflexión en todos ellos sobre esta decadencia española.

Abellán cifra el núcleo fundamental de esta generación en los siguientes nombres: Azorín, Baroja, Maetzu, machado, Valle-Inclán Unamuno y Ganivet.

2.- Cruce de Biografías y filiación social

Las ideologías que tiñen los escritos del grupo mencionado y sus evoluciones son muy diversos.

Entre 1898-1912 pueden citarse varios acontecimientos que producen el cruce de biografías al que se refiere Abellán suceden en estos años. Se trata de:

- Visita a la tumba de Larra

- Homenaje a Baroja

- Estreno de Electra

-Visita a Toledo

-Publicación de revistas comunes, etc.

Publica en estos años Baroja Camino de Perfección(1902);La lucha por la vida(1904); Tierra Vasca (1900-1909). Azorín publica en 1902 La voluntad y en 1909 Confesiones de un pequeño filósofo. Maetzu publica en 1899 Hacia otra España, Unamuno publica en orden de cinco a cinco años desde 1895 a 1905 ,En torno al casticismo, Tres ensayos, Vida de Don Quijote y Sancho. De Machado cabe destacar Campos de Castilla (1908) y de Valle Inclán Comedias Bárbaras(1912).

Para Abellán las circunstancias históricas y sociopolíticas explican perfectamente la trayectoria de estos autores que ante la profunda crisis social de España adoptan en su juventud posturas socialistas y revolucionarias y ante su fracaso, irán evolucionando a posturas más estetas e individualistas, al pesimismo e incluso al reaccionarismo.

Características de la generación del 98

Las influencias filosóficas fundamentales de toda esta generación van a venir marcadas por las tendencias inmediatamente anteriores de pensamiento en España, se trata del regeneracionismo y modernismo. Por regeneracionismo entendemos la preocupación fundamental por los “problemas de la Patria” tal y como fue desarrollado por J.Costa etc.

Los autores del 98 sufren enormemente la influencia de Costa, en Especial Unamuno, Maetzu, Azorín y Baroja. Algo similar ocurre con el modernismo, producto de la influencia de Rubén Darío que llegaría su culminación con Juan Ramón Jiménez. El influjo se deja notar especialmente en Valle Inclán y en Machado.

La generación del 98 se nos perfila ya como el producto del total esteticismo de los modernistas y el cientismo sociológico de los regeneracionistas.

Para Abellán, el hecho de que los escritores de dicha generación bebieran de lo popular para sus especulaciones filosóficas no solo denota su posible carácter metafísico sino que se trata de un movimiento más estetizado que cientifizado.

La actitud ante el paisaje denota la honda caladura estética del pensamiento de estos autores. Ahora bien, muy alejado del modernismo ultrabarroco y muy cercano al impresionismo realista. Castilla es para Abellán un invento literario de la generación del 98.

Grandes mitos del 98

La generación del 98 llevará a cabo una recreación de los grandes mitos, a saber: La Madre Tierra, Don Juan y Don Quijote. Estrechamente ligada a estos personajes vendrá la reflexión sobre el tema español.

Los hombres del 98 se esfuerzan por trazar un Ideal de España. Ganivet por ejemplo, parafrasea a San Agustín del siguiente modo Noli foras ire; sin interiore hispaniae habitat veritas.- No quieras ir fuera, en el interior de España habita la verdad.

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La Filosofía Unamuniana El Hombre De Carne Y Hueso. Miguel de Unamuno:

Bilbao 1864- Salamanca 1936

Estudió en Madrid donde se doctoró en filosofía y letras. Obtiene la cátedra de lengua y literatura Griega de la Universidad de Salamanca, donde se instala a partir de 1891. Desde entonces su vida exterior se dulcifica mientras que su vida interior se puebla de sobresaltos y angustias religiosas.

1892-1896 : durante este periodo se puede adscribir su pensamiento al socialismo marxista

1897, a partir de esta fecha le aboca una concepción religiosa que identificamos con el cristianismo agónico (ver notas del Sentimiento trágico)

A partir de 1923 su vida se verá fuertemente salpicada por la actualidad política del país. Su enfrentamiento con la dictadura de Primo de Rivera hizo que le deportasen a Fuerteventura donde se evadirá a Francia, permaneciendo primero en París y después en Hendaya.

En 1930 la situación política del país le permite regresar a Salamanca. En 1936 será confinado en su casa por las tropas de Franco en su domicilio donde muere al parecer de un ataque cardiaco el 31 de Diciembre.

OBRAS:
1895.- En torno al casticismo
1897.- Paz en la guerra
1905.- Vida de Don Quijote y Sancho
1913.- Del Sentimiento trágico
1925.- DE Fuerteventura a París
1925.- La agonía del cristianismo.

Como poeta enumeramos los títulos, pero no las fechas de publicación: El cristo de Velásquez; como literato son especialmente importantes su genero novelístico o Nívolas, en especial NIEBLA.

Filosofía de la historia y concepto de España

La idea de España está fuertemente ligada a la obra de Unamuno. En su concepto de los español se distinguen tres aspectos: histórico, intrahistórico y lo eterno.

Histórico es para Unamuno, la unidad consciente de la patria constituida por los hechos de su historia. Por debajo de la historia se encuentra la INTRAHISTORIA que pertenece al pueblo llano; lo intrahistórico y lo eterno están unidos. Lo eterno terminará reflejando APRA Unamuno la idea que trasciende tanto la historia como la intrahistoria (espíritu español); se trata de un ideal arquetípico.

La agonía de España es la misma que la de Unamuno, es el conflicto dialéctico de las tres Españas, la eterna, la histórica y la intrahistórica.

El sentimiento trágico de la vida y el cristianismo agónico

Abellán entiende por filosofía de Unamuno la que fue forjándose desde la publicación de los tres ensayos (1900) y que tiene su culminación en “Del sentimiento trágico de la vida” (1913) y la “Agonía del cristianismo” (1925)

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Esencia del individuo concreto: instiinto de conservación e instinto de perpetuación
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El punto de partida de toda la filosofía unamuniana es el hombre(perspectiva antropológica). Unamuno encuentra en las necesidades biológicas (comer, reproducirse, etc) la aspiración a la inmortalidad del ser humano, es lo que el llama ANSIA DE INMORTALIDAD. Unamuno identifica además la inmortalidad con Dios por lo que el ansía de inmortalidad es ansia de ser Dios.

Se encuentra con el problema de justificar el anhelo inmortal del hombre. Para ello sondea las raíces de su “herencia religiosa”. En El cristianismo (católico) Unamuno descubre que no existe conciliación posible entre razón y fe en cuestiones de Dios, y él como racionalista se encuentra en una peligrosa encrucijada.

De este modo surge la congoja o agonía, de la desesperada inconciabilidad entre fe y razón .

Quijotismo y Cristianismo

De esta lucha constante surge la “reflexión creadora de Dios”. Unamuno descubre en su propia desazón, que Dios no es más que un garante creado por la necesidad humana de tener un referente al que imitar; cambia entonces el concepto de creer en Dios por el de crear a dios. El Quijotismo según la definición de Abellán queda vinculado a esta comprensión de la creación re-creación del mito como método de superación, el quijotismo se identifica con la filosofía española, un especial modo de pensamiento y sentimiento español, que viene a ser la trasposición de las dudas de la razón a un mundo mitofenoménico (creado ex profeso) como “consuelo” vital y superación de la agonía.

Unamuno considera que la trascendencia del individuo figura en el personaje ficticio, que no muere, que es capaz de crear. Por esto recurre ala figura del quijote, como estandarte de la proyección ontológica del personaje ficticio.

Pero en la peculiar mitología unamuniana no sólo tiene protagonismo el Quijote, solo que esta vez el personaje está perfectamente “historizado”; como no, se trata de Cristo, el otro alter ego Unamuniano literario.

Deja este mismo claro en el Cristo de Velásquez que no es la realidad del Cristo lo que se busca, sino precisamente ese ideal, el mito forjado en torno al hombre por la religión.

De este modo se transpone una idea en un mito-. La agonía individual de no saber si es Cristo real o una invención refleja :de nuevo la dialéctica fe-razón.

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La razón y la fe como facultades e innstrumentos de la vida; la lucha agónica y sistemática entre ambas. - El tragicismo.

Estos temas son ampliamente tratados en la asignatura de filosofía de la religión.

Ya hemos visto cual es la posición de Abellán frente a Unamuno en los apuntes anteriores, ahora bien existen otras interpretaciones de Unamuno, no tan cercanas a la postura Orteguiana, que reflejan como es precisamente la falta de fe, de creencia en la espiritualidad, la crisis de no poder demostrar a través de la razón la creencia cristiana, lo que lleva a Unamuno realmente a afirmar la agonía del cristianismo.

Estas dudas metafísicas asaltaron continuamente el realismo racional y objetivo con el que intentaba conducir su vida Unamuno. En este sentido y en su desvelación racional del dios creado-creído de forma intencionada y necesaria. La complejidad de la realidad es demasiado dura para soportarla sobre la debilidad del pensamiento humano. El hombre inventa una inteligencia superior que sostenga toda la realidad, que garantice la posibilidad de conocerlo.

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