1.
Tan barato como un becario,
soy currante precario:
un contrato por año,
con sueldo tacaño
de periodista.
Ni siquiera soy reportero,
sólo un buen jornalero
que redacta a destajo
con el desparpajo
de un columnista.
Y aquí me tienen:
toreando al paro
llegué a un gabinete,
sólo tengo un jefe...
pero soy su esclavo.
2.
Ni siquiera salgo en antena,
la carita es ajena,
como ajeno es el chollo
del programa-rollo
del 'perio-artista'.
Ni cobro como un 'paparazzi',
ni me lo paso 'chachi'
persiguiendo a tunantes,
ayer comerciantes
de su exclusiva.
Olé, mi menda,
voy como una moto:
diez ruedas de prensa,
un corte, una foto...
y a empezar la cuenta.
3.
Qué más da 'fotero' o 'plumilla':
¿quién te quiere en plantilla
si hay colaboraciones,
forzosos peones
por calderilla?
Yo era cámara sin 'papeles',
y ahora soy de las 'teles':
telepizza, por horas;
televenta y, si lloras,
telefonista.
Y ya estoy harto
de ser masoquista:
quiero un sindicato
que defienda 'el tajo'
de los periodistas.