HISTORIA DE STURNHOLD
Hoy hace 80 años, las tierras sobre las que se asientan ahora Sturnhold y sus pobladores vivían sometidos al el poder de Lord Soth, legendario y poderoso guerrero, aguerrido señor de Sturnhold, que contaba con poderosos aliados y mercenarios, tanto humanos como enanos.
Todo tipo de especies vivían dispersas en aquellas tierras, agrupadas en pequeñas comunidades. Los asentamientos élficos del bosque decidieron unir sus fuerzas para poner fin a las oleadas de destrucción que estaban devorando sus tierras, acabando con el bosque que les había brindado la vida durante generaciones y diezmando a sus gentes. Así, los elfos sintieron la necesidad de emprender una cruzada contra Lord Soth. Por aquella gesta, en memoria de aquellos valientes que entregaron sus almas, que lucharon por hacer libres estas tierras, el bosque es conocido hoy como El Bosque de la Salvación.
Los elfos que se lanzaron a luchar, guerreros de una causa perdida, causaron graves bajas entre los secuaces de Lord Soth, pero aquellos héroes desconocidos perecieron antes de ver florecer el sueño por el que lucharon. Decenas de vidas truncadas, por una sola causa. Cuando la muerte y la destrucción parecían ya sin remedio unidas al destino de aquel lugar Ibrahim, el único elfo adulto que sobrevivió, consiguió con su último aliento encerrar a Lord Soth en una gruta, sellándola con un hechizo arcano ahora perdido en algún lugar de la historia, entre el pasar de los años. Los esbirros de Lord Soth, perdidos, desorientados sin saber cuál sería ahora su papel huyeron del lugar y emigraron hacia tierras lejanas.
De Ibrahim sólo se recuperó su brazo, encerrando en su puño una piedra de un color azul resplandeciente, aferrándose a ella como si la toda fuerza de aquel guerrero hubiera sido conjurada a encerrar aquel misterioso tesoro en su mano.
De esta forma, en el recuerdo de Ibrahim, se fundó un poblado multirracial, habitado por las gentes que sobrevivieron a todos aquellos años de miserias y masacre, por aquellos que sufrieron los tormentos de Lord Soth, y por los que vieron como sus compañeros y amigos caían para levantar un sueño que llevaba muchos años escondido en los corazones de todos los que lo hicieron posible.
Para honrar su memoria, los enanos construyeron una estatua de piedra, con el brazo de Ibrahim, y la piedra en su mano en la plaza central del pueblo. Durante estos últimos 80 años de paz, la estatua ha permanecido allí, con la piedra azulada en la mano del héroe elfo, y a sus pies, en todos los idiomas conocidos, una inscripción...
“A IBRAHIM STURNHOLD, EL HÉROE CAÍDO”