Esta Web está dedicada exclusivamente a uno de los aspectos más importantes del Budismo, sus textos. No hay otra intencionalidad ni interés alguno que no sea la mera exposición de dichos textos; y mucho menos ánimo de lucro. Nuestra función se limita al mantenimiento de los contenidos de este espacio en la red, en la medida de nuestras posibilidades.
Aunque nuestra intención es recopilar sólo textos en español, hay algunos que consideramos lo suficientemente importantes, y que sólo hemos podido conseguir en inglés. Esperemos que sea cuestión de tiempo el que vayan apareciendo en nuestro idioma; mientras tanto los tendremos en inglés.
Con respecto al Libro de Huellas, en tanto que tengamos conexión a la red, nos comprometemos a evitar su uso incorrecto. A través de él puedes expresarte libremente mientras sea con respeto y corrección, y siempre que sea relacionado con la temática de esta biblioteca.
En cuanto a "derechos de autor",
estos textos pertenecen a la tradición budista, no a ninguna editorial
ni institución alguna, por lo que (teniendo en cuenta que no perseguimos
ni obtenemos ningún beneficio de tipo económico) no damos crédito a propiedad
o autoría
alguna en cuanto a los textos clásicos, es decir, aquellos atribuidos al Budha histórico Sidharta Gautama. Estos textos son, sencillamente, un legado espiritual y cultural. Las cuestiones de los derechos de autoría (en cuanto a las palabras y enseñanzas de Budha) son meramente cuestión de intereses y egos, carentes de consistencia real; no así los comentarios, trabajos personales y ensayos de personas físicas.
Hay, no obstante, personas en la red que, siendo meros traductores (y no siempre de los originales), se creen meritorias y propietarias de algunos de estos Textos Sagrados y no desean permitir que circulen dichos archivos sin su firma. Nosotros no vamos a alimentar sus egos, y para evitar conflictos nos vemos privados de sus traducciones.
En definitiva, que de haber algún derecho de autor o de propiedad tan solo correspondería al Buddha histórico Sidharta Gautama, quien no pretendió otra cosa sino mostrar estas verdades para beneficio de la Humanidad.