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Lucio Fulci nace en Roma el 7 de julio de 1927, estudia y se Lucio Fulcigradúa al Centro Experimental de Cinematografía, inicia su trabajo como periodista (entre otras cosas  "La Settimana Incom", se dedica al documental y luego al cine, sea como ayudante de director o como guionista. El primer filme importante es "Gli ultimi giorni di Pompei" (Los últimos días de Pompeya), Fulci trabaja como asistente de dirección, antes de especializarse en escribir guiones cómicos. Tiene la posibilidad de conocer el gran Totò, con los que empieza como director, y ruedan en el 1959, el poco brillante "I ladri", del mismo director definido como una media quiebra, por el que se disculpa públicamente al gran artista napolitano. Después de haber contribuido al nacimiento del rock en Italia (Fulci) por quién no lo supiera, firma el éxito de Celentano, "Il tuo bacio è come un rock", también regalando a lo mullido el escaparate cinematográfico, "I ragazzi del juke box", "Uno strano tipo"  y "Urlatori alla sbarra", Fulci se dedica a la valorización de la comedia a la italiana, Franco y Ciccio, directos en una decena de películas. Su primera degustación con un genero cinematográfico está con el western "Le colt cantarono la morte e fu...tempo di massacro", discreto éxito de crítica y público, con una gran recaudación que era de bien agradecer en aquellos años rodada en 1966, gracias también al notable reparto, dónde desprenden dos conocidos actores que son  Franco Nero y George Hilton, antes de dedicarse al Giallo con el notable "Una sull'altra", película que ve el espléndido Marisa Mell ocupado en uno de sus célebres dobles papeles, quizás la primera la cual se ve con gran éxito.

 

La carrera de Lucio Fulci emboca en un camino inaccesible, y si de una parte pierde la gran popularidad Cartel italiano de Una Lagartija con Piel de Mujerque le deriva el director Totò o Franco y Ciccio, de la otra entra en el estrecho mundo de los directores de culto. Hi así empieza rodando sus primeros Giallo "Una lucertola dalla pelle di donna" (Una Lagartija con Piel de Mujer) y "Non si sevizia un paperino", el primero, con sus alucinaciones visuales fascinantes y los perros viviseccionados, en una secuencia Florinda Bolkan, mientras intenta huir de un maníaco por los pasillos de un hospital, acaba dentro de una habitación en que observa unos perros desmembrados, por obligación de las circunstancias la escena fue recreada delante de un tribunal responsable, por los efectos especial de Carlo Rambaldi para demostrar que los perros usados no fueron verdaderos, y el segundo Giallo con su psicótico celo religioso y los brutales homicidios de niños, fue bastante controvertido, entran de derecho en la historia del cine italiano, sobre todo el segundo, por el ánimo tenido en tratar una historia tan delicada, la pedofilia, y por el ataque claro y entendido del asesino, magníficamente interpretado por Marc Porel. Quizás la carrera de Lucio padece repercusiones de algunas polémicas y la búsqueda de capitales se hace cada vez más afanosa. Antes de tirarse decididamente hacia el horror a bajo presupuesto y llegar a ser el director que todo el mundo nos envidia, Fulci nos da la gran esplendida "Siete notas en negro", 1977, un Thriller parapsicológico, una verdadera obra maestra con gran dotes de guión, con un suspensoNon si sevizia un paperino en mucha parte de su tiempo, la cual queda en uno de sus mejores trabajos y mas elaborados. El género de horror hace principalmente de ello un director de exportación, tanto que da una gran popularidad en los Estados Unidos, sino comprueba usted mismo la larga biografía reconducida por la IMDB, escéptico, mercado al que sus productos se dirigen, a menudo presentado por Brett Halsey, verdadero actor fetiche del género. Fulci en los años '80 y '90 es justo este, un hombre enamorado del propio trabajo, del propio cine, que sigue rodando horror a bajo presupuesto, regularmente y cínicamente destrozados por los críticos y adorados por los apasionados, y en los en los siguientes años, Cartel Italiano de El Más AlláFulci aplicó su marca con fineza y olfato, con sangrientos clásicos con títulos como "Paura nella città dei morti viventi" 1980 (Miedo en la ciudad de los muertos vivientes), "L'aldilà" 1981 (El más allá) y "Quella villa accanto al cimitero" 1981 (Aquella casa al lado del Cementerio). Acusados de simple sensacionalismo, estas películas como la ultrajosa "Lo squartatore di New York" 1982 (El destripador de Nueva York), son actuales e inteligentes con comentarios sobre cada cosa de la vida americana a la religión. Incluso enseñando una demostrativa imaginación y un puro estilo cinemática que era lo que ofrecían las películas de Fulci de este período, y que algunos representan sus trabajos más populares, y si compararan con su obra maestra "Non si sevizia un paperino". Al ápice de su tiempo más prólifico Fulci fue atacado de problemas personales y de salud. Muchos de sus trabajos de la mitad de los años 80 son desilusionantes para el publico pero frecuentes se recordaba algún flash de su resplandor que podría ser trabajos como "Murderock uccide a passo di danza" 1983, y "Il miele del diavolo" 1986. En el 1989 Fulci rueda "La casa nel tempo" y "La dolce casa degli orrori", que hacen parte de una serie de cuatro películas encargadas por Reteitalia, las otros dos películas fueron encargadas a Humberto Lenzi, desaforadamente por la producción fueron juzgadas las cuatro por ser demasiado violentas por un público televisivo y no fueron nunca en pantalla. Fulci quedó muy decepcionado cuando Reteitalia decidió archivar las películas.

 

 

Un gato en el cerebro (1990), uno de los últimos trabajos de Fulci, él último que salio al cine, es de loMascara de Cera más original. A pesar de la estrechez del presupuesto y la mediocre fotografía, la película es malignamente subversiva; recitando en el papel principal, un director de horror obsesionado por escenas de sexo y violencia, tomadas probablemente y genialmente, de dos películas inéditas del mismo Fulci y de otras películas nunca salidas al cine, Fulci da prueba de ser un actor competente, otros su camafeo aparecieron en algunas sus películas, generalmente en la figura de un detective o un médico. Desaforadamente durante la pre-producción de Darío Argento de M.D.C "Maschera di Cera" (Máscara de cera), Lucio Fulci murió bastante misteriosamente en el marzo del 1996. Enfermo de diabetes se olvidó inexplicablemente de tomar su insulina antes de ir a dormir; algunos consideran su muerte un suicido, otros un accidente, pero sus aficionados la consideran una tragedia. Alguien puede considerarlo como un "simple" artesano, o también más que un genio, pero indudablemente ha sido una figura única en el cine.

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