PERLAS

 

 

 

 

 

 

 

Mis logos, son la expresion de algo muy profundo en mi, cuando comienzo a plasmar formas, son formas y movimientos que voy sintiendo en el momento nunca se lo que voy a hacer ni los colores que usare es todo el sentimiento de cada instante.

Comence haciendo formas pequeñas, aisladas que tengo en diferentes cuadernos utilizando muchos colores y pocos colores, circulares, piramidales, solo lineas son algunos muy diferentes y otros muy similares..... yo solo me expresaba..y me causaba mucha alegria , sentia mucho gozo cada vez que hacia uno, tanto asi que hacia uno diario todas las noches y mas contenta me sentia. Yo sentia que me daba fuerza para muchos eventos en mi vida diaria.

Hace unos 7 años atras hice mi primer logo en piedra representaba mi familia (esposo, hijos)
y lo hice en piedra porque senti la fuerza y solidez de mi relacion con mi esposo y el lazo firme con nuestros hijos.

Luego senti que podia representar eventos de mi vida diarias, proyecto o una idea y le asignaba un mandala para dar fuerza y amor a lo que hago.

Luego esas formas pequeñas las uni, me di cuenta que eran piezas de algo mas grande, y es asi como hace tres dias atras recien pude hacer el logo grande que haz visto.. Senti que yo era esa pieza y que por fin me unia a algo mas inmenso y maravilloso y a ese logo le puse como nombre "Cambio" y es esa expresion mia de sentirme unida a todo

Solo mi esposo e hijas habian visto mis logos, me anime a compartirlo con todos en la lista porque asi les podia demostrar mi profundo Amor.


Querido hermano, Cada uno tiene diferente maneras de expresarse puede ser crear musica, danzar, escribir, pintar, dibujar.... todo esta en dejar que esas formas fluya de tu Ser.

Puedes hacer el ejercicio en el area que tu desees y veras bellos resultados que causaran en ti alegria.


Rosy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Existe una infinidad de prácticas que pueden servir para reencontrarse con la naturaleza y con la tierra. Cualquier cosa puede servir; una caminata, subir una montaña, nadar en un río, acariciar a un perro o a un ser humano, con tal que todas esas cosas se hagan con la atención puesta en el encuentro y no en el uso.

Una recomendación muy general sería el acercarse tanto como sea posible a ambientes naturales, respetando y cuidando el medio ambiente, con el corazón y la atención bien abiertos para escuchar el mensaje de lo natural, que nos lleve a reencontrar también nuestro propio ser natural.
Alejarse de las ciudades donde las negociaciones humanas todo lo destruyen para penetrar tan frecuentemente como sea posible en el mundo donde todo ocurre como debe ser.

Si somos atentos y percibimos podremos aprender del ritmo de la naturaleza, el ritmo que le hace falta a nuestras propias vidas.
En lo personal no conozco maestro más sabio que la naturaleza. Basta con observarla e imitarla.

 

 


El amor mas grande del Guerrero
La Soledad

El guerrero es un ser que se sabe solo, porque sabe que su lucha es una responsabilidad estrictamente suya, y su vida, un viaje personal.

Pero la soledad del guerrero es de una naturaleza muy distinta a la soledad del hombre común. No es un dolor ni una carencia.

Es una secreta alegría que le permite amar intensamente todo aquello que toca, mira o siente, porque sabe de la fugacidad de la vida y porque aprendió a amar a partir del amor inagotable y desinteresado de la tierra. Con su devoción por la tierra como sentimiento fundamental, establece una relación íntima y cálida con la naturaleza y con la gente.

Así es como el guerrero expresa en su persona ese peculiar equilibrio entre los dos polos de una contradicción casi incomprensible: es un ser solitario que nunca está solo. Inmerso en esa contradicción aparentemente irresoluble, es consciente de que está esencialmente solo, pero sabe que la soledad no es más que una apariencia humana. Sabe porque ha penetrado en ella- que hay una realidad más allá de lo aparente, en la que el ser humano es un pedazo de luz diferenciado apenas, y solamente por un breve instante, de la fuente mayor que constituye su origen y destino: la tierra.

La predilección del guerrero es la manifestación sencilla y clara de la conciencia de un ser humano que sabe que la tierra es la proveedora fundamental de todo cuanto es y hace; la que le da hogar, la que lo alimenta, la que le regala belleza a cada paso, la que está llena de misterios y en cada uno de ellos nos propone un desafío.
La predilección del guerrero es el sentimiento de aquél que goza secretamente el calor de la tierra que lo envuelve. Y por eso nunca está solo; la tierra lo acompaña y lo sostiene en cada momento de su vida.

Es el enorme ser a cuyo amor inagotable acude para curar sus aflicciones, sus tristezas y para limpiarse de mezquindades. La conciencia de la tierra profunda e inconmesurable regala poder y secretos al guerrero, cuando éste es capaz de hacer a un lado los olvidos y la importancia personal, para abrir su espíritu con humildad a su dulce presencia. Por eso "para un guerrero no puede haber un amor más grande...".

 

 

 

Un guerrero sabe que debe hacer que cada uno de sus actos cuente, pues va a estar aquí solo un rato corto, de hecho, muy corto; para presenciar todas las maravillas que existen.

Un guerrero sabe que sus actos tienen poder; siente una felicidad ardiente en actuar con el pleno conocimiento de que lo que esta haciendo puede muy bien ser su ultimo acto sobre la tierra. Y sabe que lo que esta haciendo ahora, puede muy bien, ser su ultima batalla.

La continuidad solo nos hace timidos; esos actos no pueden de ninguna manera tener el gusto, el poder, la fuerza irresistible de los actos realizados por un hombre que sabe que esta librando su ultima batalla sobre la tierra.

En otras palabras, la continuidad, no nos hace felices ni poderosos.
Un guerrero pone atencion en el lazo que le une con su muerte, sin remordimiento ni tristeza ni preocupacion.
Pone su atencion en el hecho de que no tiene tiempo y deja que sus actos fluyan de acuerdo con eso. Solo bajo tales condiciones tendran sus actos el poder que les corresponde. De otro modo, serian los actos de un hombre timido, que se cree inmortal; si vas a morir no hay tiempo para la timidez; sencillamente porque la timidez te hace agarrarte de algo que solo existe en tus pensamientos.

Te apacigua mientras todo esta en calma, pero luego el mundo de misterio abre la boca para ti y entonces te das cuenta de que tus caminos seguros nada tenian de seguro, porque la muerte espera.

 


Cultivar la condicion de espectador.

 

“”En verdad, es la vida la que da vida….Mientras que tu, que te
consideras un donador, no eres mas que un testigo…..”” Kahlil Gibran

Cultivar la condicion de espectador es una de las cuatro claves para acceder a la conciencia superior. Al asumir esta postura, le pido que cambie la percepcion sobre si mismo.
En vez de pensar en si mismo como un ser humano que tiene pensamientos, sentimientos y habitos, comience a salir de usted mismo; este es el camino hacia un nuevo tipo de libertad en la que usted sera espectador de su vida y ya nunca volvera a danzar al ritmo que le marquen otros o su propio Ego.

De una manera sencilla, reflexione sobre como piensa cuando se habla a si mismo “usted mismo estaba diciendose a usted que……”la frase da a entender que usted es dos; una es el yo que estaba diciendo, la otra recibe las palabras del que le habla; cosa que al examinar sus dialogos internos, se hace centenares de veces al dia.
Cuando se cultiva la condicion de espectador uno se aparta tanto de la posicion del yo como de la del mi mismo. Desde un espacio invisible, ajeno a su cuerpo fisico, el espectador se desprende de todas las emociones, sentimientos y comportamientos. Y desde ahi, el espectador observa amorosamente el acontecer durante toda su vida.

Convertirse en espectador, supone un acto de amor.
Nos saca del mundo de fronteras y formas y nos permite entrar en un espacio de amor puro.

“En mi mundo, nunca nada va mal”…..fue lo que respondio Nisargadatta Maharaj a una entrevistadora que exasperada, le pedia que le cuente sobre los problemas en su vida, ella insistia en que el debia tener problemas al igual que todos los seres humanos.
Nisargadatta le dijo: “Usted no tiene ningun problema, solo su cuerpo tiene problemas…en su mundo, nada perdura, en el mio…..nada cambia”
Porque este iluminado maestro dice que en su mundo nada cambia y que nunca va nada mal? Quizas Nisargadatta estaba hablando desde su posicion de espectador comprensivo.

Dentro de todos nosotros existe la dimension eternal e inmutable de nuestro yo espiritual.
Este es el yo invisible que le habla al yo fisico.
Es el pensador de los pensamientos.
Este observador comprensivo no se revela con instrumentos cientificos y no aparece en las autopsias.
Cuando uno es realmente capaz de creer en el dominio espiritual del espectador, entonces nada va mal porque el mal carece de sentido para el espectador. Todo tiene su orden.
Nada se cuestiona desde esta perspectiva.


Cultivar la condicion de espectador, le pondra en el sendero donde su yo superior comienze a influir sobre su ego fisico en lugar de que suceda lo contrario. Y mucho…….muchisimo mas.
“Dedicale toda tu atencion, examinalo con amoroso cuidado y descubriras alturas y profundidades del ser con las que no has soñado, absorto como estas en la insignificante imagen ti mismo” Nisargadatta Maharaj


     
   
     

 

 

Comentarios a la técnica
Este tipo de técnica puede parecer extraña al hombre moderno, pero lejos de ser una extravagancia indígena o algo parecido, tiene que ver con procesos universales en los que el cuerpo humano, como campo de energía, establece una forma peculiar de relación con la fuente (el sol o la tierra). Tanto es así que en ocasiones fenómenos de esta naturaleza se producen de un modo que podríamos llamar espontáneo. Daré como ejemplo la primera vez que me sucedió, sin un plan deliberado.
Me encontraba manejando en la carretera transpeninsular, en el desierto de Baja California Sur, a cientos de kilómetros de la población más cercana. El sol caía pleno, manteniendo una altísima temperatura que sólo se mitigaba por el efecto del aire al entrar por las ventanillas del auto. Decidí detenerme para aliviar una necesidad fisiológica natural después de varias horas tras el volante. Era pasado el mediodía.
Apenas hube descendido del vehículo, una peculiar sensación se apoderó de mí. Era el rumor del desierto. Aún cuando tenía horas transitando por el desierto, la música en el radiocassette y el mismo acto de conducir, aminoraban el efecto de la fuerza singular de sus desolados parajes.
Una vez que hube aliviado mi urgencia, me disponía a regresar al auto para seguir conduciendo. Todavía me aguardaban más de 400 kilómetros hasta el siguiente santuario de ballenas.
No obstante la prisa, me detuve por un momento a mirar el entorno. El sonido del desierto no se parece a ningún otro. Es como un silencio vibrante. La luz solar empezaba a menguar por la presencia de algunas nubes en la lejanía. El mundo era todo como de un gris azulado. La vegetación en torno, era apenas de arbustos de baja estatura y las típicas cactáceas del desierto. A lo lejos ?hacia el oeste? vislumbré unas montañas que reflejaban un color azul oscuro, no podía discernir si tenían vegetación o no. Se me ocurrió pensar que sería una excursión interesante el viajar hasta ellas, caminando en medio del desierto. En ese preciso momento yo no contaba con el tiempo, el conocimiento de la región, ni el calzado adecuado para ello; así que se trataba sólo de un pensamiento peregrino. Decidí regresar al automóvil.
Entonces ocurrió algo sorprendente. Experimenté una especie de disociación. Mi cuerpo empezó a caminar en dirección a las montañas, mientras mi ego contemplaba burlón la escena y preguntaba ¿ah, a poco ¿le veras te vas a poner a caminar en el desierto?... sabes que no hay tiempo, además de que puede ser peligroso. El mismo se respondía: sólo un rato, es solamente un pequeño paseo por aquí cerca. Entretanto, sin prestar atención al diálogo?monólogo de mi mente, mi cuerpo seguía caminando. Conforme caminaba, un calor acogedor se apoderó de mí, no era molesto sino confortante; me hacía sentir seguro y en paz. El sudor de mi cuerpo me refrescaba. Miraba las montañas y se encontraban igual de lejos. Sabía que no llegaría hasta ellas, así que podía caminar despreocupadamente y regresar a mi auto cuando quisiera. De ese modo seguí adelante hasta que el trabajo de mi cuerpo hizo silenciar a mi ego; cuando paré de pensar ya nada importó. Sólo caminar por el gusto de hacerlo. Las montañas comenzaron a acercarse. Por momentos regresaban los pensamientos y estos hablaban de lo lejano de las montañas y de que no había razón alguna para llegar hasta ellas. En un momento volví la vista para buscar mi auto, y éste había desaparecido, junto con la carretera. Había caminado más de lo que había imaginado. El silencio imperó y seguí moviéndome. Sentí la fascinación del desierto y me convertí en naturaleza. Ningún deseo me impulsaba, simplemente me encontraba allí y lo único que podía hacer era caminar. Las montañas me atraían cada vez más claramente y su tamaño aumentaba conforme me acercaba. No sabía si podría llegar a ellas, pero como nada me importaba, ni llegar o no, seguí caminando. Sólo un paso más, sólo un paso más. Me di cuenta del paso del tiempo porque la luz empezó a menguar. Era casi el atardecer y me encontré al pie de una montaña, parecía muy alta y desde donde yo la miraba, tenía la forma de una enorme muralla, con una pendiente casi vertical de roca calcárea, que se desmoronaba con una gran facilidad. Había llegado después de todo, sin decidirlo, había hecho algo que horas antes consideré imposible. Bueno ya que estoy aquí, subiré un poquitín para mirar mejor el paisaje. Comencé a subir, o para ser más precisos a escalar por las paredes de roca y me sentía como un puma en su territorio natural. Una ansiedad febril se apoderó de mí. Algo me aguardaba allí arriba y debía llegar a la cima antes de que oscureciera. No sabía qué buscaba, pero el impulso era clarísimo. Tras horas de caminar el desierto me encontraba sensible y atento, así que sabía lo que había que hacer sin el estorbo de la razón, que en ese momento no me hubiera servido mas que para provocarme miedo. Por momentos miraba hacia abajo y veía cómo la altura aumentaba; un error, un paso en falso y no saldría vivo del lugar, sin embargo, me sentía feliz, mi cuerpo despertaba cada vez más.
Llegué hasta arriba de la enorme pared y descubrí que más allá de ella estaba la verdadera cumbre, que no se veía desde la base, la distancia era mayor, pero el terreno menos inclinado. No me detuve a pensarlo y sencillamente me eché a correr.
Alcancé la cumbre justo al filo del crepúsculo. Tuve unos momentos para contemplar el mundo. La soledad y el reinado sin trabas de la naturaleza. Muy lejos de los acuerdos humanos. Frente a mí, más allá del enorme desierto, se alcanzaba a vislumbrar el Mar de Cortéz. Volví la vista y me encontré con más desierto y con el Océano Pacífico. Me sentía en la cima del mundo, pero no del mundo cotidiano, sino de un mundo mágico y misterioso que en ese momento se me presentaba como un espacio de paz, armonía y calma absolutas, al mismo tiempo que imponente y poderoso. Me di cuenta de mi pequeñez en ese infinito. Me di cuenta que no era ni más ni menos que todo cuanto me rodeaba y me sentí feliz. Recordé los asuntos de mi mundo y todos ellos me parecieron insignificantes frente a aquella inmensidad. Encaré el sol. En el ocaso, el mundo todo, tomó una coloración azul profundo, en el que se fundieron cielo, mar, tierra y mi propio corazón. Súbitamente, sentí que algo salía de la tierra bajo mis pies, subía por mis piernas, mi columna vertebral hasta mi cabeza. Era como un cosquilleo o una corriente eléctrica; una tensión que me obligaba a moverme. La energía subía de intensidad y así mis movimientos. La tierra me estaba enseñando un secreto. Sin ningún plan consciente de mi parte me vi trotando frenéticamente con mis brazos extendidos y mis manos abiertas hacia el sol, alzando mis muslos en un temblor incontrolable. Lágrimas corrían por mi rostro. El mundo se volvió rojo, algo estalló por dentro de mí y me sentí liberado. Supe el paso siguiente de mi tarea en este mundo y me sentí pleno. El misterio había abierto una ventana y yo había echado un vistazo a mi destino. Lo acepté con alegría.
En la oscuridad, lleno de energía, con una especie de luz que salía de mi propio cuerpo, descendí la montaña y atravesando el desierto regresé hasta mi auto.


8. Técnica para captar energía del sol

Para que esta técnica sea efectiva, es necesario que quien la ejecute disponga de alguna energía libre y sepa elegir sensiblemente el momento adecuado para crear un enlace.
La que voy a mencionar es una técnica básica que menciona Castaneda en su obra y cuya práctica con algunas variantes he encontrado entre algunos indígenas de México.

Captar energía del crepúsculo:

El momento en que día y noche se funden, tiene para don Juan un alto significado a nivel de energía, es un momento muy propicio para captar energía del sol. La técnica que voy a describir es efectiva tanto en la puesta del sol como al alba, suele funcionar mejor si elegimos el crepúsculo al que seamos más afines, de acuerdo a la naturaleza de nuestro espíritu; personalmente prefiero el amanecer, aunque lo practiqué por primera vez al atardecer.
a) Esperar en posición erguida a que se produzca el crepúsculo.
Si se practica al amanecer, se deberá iniciar la experiencia antes de la salida del sol; si al atardecer, poco antes de la puesta del sol. Son especialmente propicios los lugares cuya configuración permite apreciar al sol, al salir o al desaparecer en el horizonte.
Dirigir la mirada hacia el sol, relajada y atenta. Brazos sueltos a los costados, palmas orientadas hacia el sol. Respiración profunda y concentrada.
b) Conforme el sol comienza a emerger en el horizonte comenzar a trotar con suavidad en el mismo sitio, cuidando que la respiración se acompase al movimiento corporal. A medida que el sol asciende la intensidad del movimiento aumenta también, así como el ritmo de la respiración. Los brazos deberán levantarse poco a poco con las palmas hacia el sol, concentrándose en la sensación de calor; el movimiento deberá ser acorde con el ascenso del sol. Cuando éste haya salido completamente en el horizonte, las palmas de las manos deberán estar levantadas hacia el frente, bien abiertas en actitud de recibir energía. Llegado este punto, los movimientos de las piernas deberán tomar su máxima intensidad, levantando los muslos tan alto como sea posible.
c) El ejercicio se prolongará hasta su terminación, entendiéndose por terminación cualquier «aviso» corporal tal como una sensación de catarsis, explosión interna, agotamiento total, sensación de quemarse sin dolor, éxtasis o cualquier otro tipo de sensación subjetiva de clímax. No retirarse del lugar hasta que la respiración y funciones vitales estén completamente normalizadas.

     
   
     

 

 

Algunos piensan que aprender es acumular conocimiento, otros sin embargo,
piensan que aprender es cambiar de conducta.

 

La alegría se halla en tí, pero el ruído interno no te permite apreciarlo.
Cuando el silencio se restablezca, la alegría se manifestará.

http://www.sheilah.net

 

 

Estracto.....http://amadosamigos.com/

"Amados amigos

.....la complacencia que tanto añoran la consiguen a través de la apreciación de las maravillas que les rodea y de la maravilla que es su propio ser y su propia vida.

Y esa fortaleza de carácter es la que no permitirá que las emociones los dominen aun en los mas críticos momentos, podrán mantenerse firmes aun cuando todos a su alrededor estén aturdidos y descontrolados, aun cuando otros descarguen su culpa falsamente en ustedes.

Podrán mantenerse firmes cuando otros desconfíen de ustedes pues la verdad que conozcan sobre sí mismos será su mayor escudo, mas les dará la lucidez necesaria para entender las causas del comportamiento ajeno creciéndose con la condescendencia que ese entendimiento les conceda.

Podrán mantenerse firmes aún en las ocasiones que sientan que todo a su alrededor se derrumba, que todo lo logrado por ustedes se pierde pues tendrán la visión suficiente para comprender que lo realmente importante de ustedes jamás podrá nada ni nadie destruir mas contarán con la suficiente fortaleza para comenzar de nuevo, no importando el riesgo, ni el esfuerzo que hiciere falta para lograr reconstruir lo derrumbado o recobrar lo perdido.

Desarrollarán la virtud de ser genuinos y no ser conquistados por la gloria del triunfo cuando triunfen, ni ser deprimidos por la pena del fracaso cuando fracasen, y esa misma autenticidad ha de ser su mejor carta de presentación ante los demás.

Si les hablo de todo esto es para que confirmen la importancia de los atributos personales que deben identificar, desarrollar y valorar en ustedes mismos como complemento indispensable en la formación de esa suprema religión que hoy les he proclamado ella es mucho mas que doctrinas, preceptos y ritos, ella es impecabilidad en todas las facetas de su personalidad y en cada una de sus acciones mas el firme compromiso de crecer en conocimientos y amor hacia toda la creación incluyéndose a ustedes mismos pues sepan que en la magnitud que sean capaces de apreciar su propia vida radica la clave para lograr el crecimiento de ese amor que se deben profesar a ustedes mismos, un amor sin egoísmo ni vanidad, el mismo que han de extender a todos sus semejantes y que les ha de proporcionar todo lo que añoran. "

 

 

Como lo señaló H. P. B., el plano mental es el más vasto de todos los que nos conciernen, siendo el plano clave del sistema solar, el pivote sobre el cual gira la gran Rueda, el lugar de encuentro de las tres líneas de evolución y, por esta razón, ha sido esotéricamente denominado "la Cámara de Concilio de las tres Divinidades". En este plano las tres Personas de la Trinidad logoica trabajan en forma unida. En el plano de abajo dos Personas trabajan asociadas; en el plano de arriba actúa otra dualidad; pero sólo en este plano están unificadas las Tres.

 

Todos los Logos de los distintos esquemas se expresan en este plano. Existen ciertos esquemas en el sistema que tienen su manifestación inferior en este plano y no poseen cuerpo físico como la Tierra y los demás planetas densos.

 

Existen gracias a la materia gaseosa, y sus esferas de manifestación están simplemente compuestas de cuatro éteres cósmicos y del gaseoso cósmico. Pero todas estas grandes Vidas del sistema solar poseen cuerpos construidos de materia mental de nuestro sistema, de allí que todas esas Entidades puedan comunicarse en ese plano.

Este hecho constituye el fundamento de la comprensión esotérica y de la verdadera base de la unificación. Los vehículos de estas grandes Existencias están compuestos de materia de los niveles abstractos del plano mental, y por medio de esa sustancia energetizada pueden ponerse en contacto entre sí, sin tener en cuenta Su meta de realizacion individual.

Por lo tanto los cuerpos de dichas unidades pueden similarmente ponerse en contacto con los demás Egos y grupos cuando obtienen la conciencia del plano mental (la conciencia causal) y conocen las diversas "claves", tonos y colores grupales.

 

Será evidente para el estudiante atento, que aquí exsiste la verdadera relación entre los distintos grupos de Egos, sin tener en cuenta su grado de evolución, rayo o esquema en que puedan hallarse. La verdad fundamental involucrada podrá captarse mejor estudiando las siguientes frases esotéricas:

 

"En el Aula de la Ignorancia rige kama-manas (deseo-mente). El hombre agobiado por numerosos malos deseos busca el objetivo de su corazón, anhela las aulas sombrías del maya más denso. Lo encuentra, pero muere antes de haber recogido los frutos apetecidos. Es mordido por la serpiente, y la anhelada alegría queda fuera de su alcance. Todos aquellos que buscan los frutos egoístas del karma deben despreciarse recíprocamente; por lo tanto lucha y codicia, mala voluntad y odio, muerte y retribución, invocación kármica y vengadora centella, caracterizan esta aula.

 

En el Aula de Aprendizaje rije el intelecto y trata de guiar. Un deseo más elevado, el fruto de manas (mente) y su empleo, reemplazan al deseo kármico inferior. El hombre pesa y valora, y en el ocaso de las Aulas del Intelecto busca el fruto del conocimiento. Lo halla, pero se da cuenta de que el conocimiento no es todo; muere en el campo abierto del conocimiento, escuchando el grito que resuena en sus oídos moribundos; "Sabe que el conocedor es más grande que el conocimiento; Aquel que busca es más grande que lo buscado".

 

En el Aula de la Sabiduría rige el Espíritu: el Uno dentro de los menores asume el control supremo. La muerte no es conocida en estas aulas, porque se pueden atravesar sus dos grandes portales. La discordia y la lucha desaparecen, y sólo reina armonía. Los conocedores se ven como Uno; reconocen el campo donde el conocimiento surge como disonancia y diferenciación bráhmicas. El conocimiento es conocido como método, un instrumento del propósito empleado por todos, y como simple geermen de reconocimiento eventual. Dentro de esta aula, la mútua unión, la mezcla de uno con todos y la unidad de acción, de meta y capacidad, marcan todo esfuerzo superior."

 

Si se medita sobre estas palabras, se comprenderá que la verdadera unión resie en la comprensión de que la vida mayor siempre incluye a la menor, y que cada expansión de conciencia acerca más al hombre a esa Unicidad.

 

Por lo tanto, si pudiéramos aventurarnos a expresar la abstracción y el estado de conciencia en términos de tiempo y espacio, valíendonos de la limitación del lenguaje, podríamos decir que en niveles egoicos o en los tres subplanos superiores del plano mental, existe un canal de comunicación entre cada uno de los esquemas planetarios, dentro del "círculo no se pasa" solar, basado en la similitud de vibraciones y unidad de esfuerzo.

 

Tratado sobre Fuego Cósmico pag. 675-676-677

 
 
 

   

Cuando era pequeño, al acostarme, cerraba los ojos y comenzaba a ver cosas fantásticas. Al principio, fueron figuras de muchos colores. Así permanecía probablemente, hasta media noche, y en el momento que venía mi madre a despertarme para ir al colegio, hacía seguramente una hora que creaba mundos y viajaba por el espacio. Ella pensaba que era un poco perezoso.

 

 

Al cabo de algunos años, llegué a comprender qué es lo que me sucedía, y la relación que todo ello tenía con las matemáticas. Para denominar de algún modo ese fenómeno, diríamos que eran campos de abstracción.

 

 

Qué es eso M.A.

 

 

Mira esa mesa. Ahora redúcela en tu cerebro todo lo pequeña que te sea posible. Todavía más. Que se convierta casi en un punto. Un punto muy lejano, y que por supuesto, no haya perdido las características de una mesa. Es decir , que siga perteneciendo a la realidad y se convierta en la mas mínima expresión del objeto que representa. No hay que forjarse algo imaginario.

 

Una vez que tienes esa expresión de la realidad, entras en ella.

 

Cuando se ha conseguido hacerlo correctamente, nos invade una sensación.

 

Todos los objetos nos dicen algo, y cuanto más las personas.

 

 

 

 

Este acto, esta vivencia está fuera de la filosofía y de la religión, es algo parecido pero no pertenece a ninguna de ellas. Es una cosa aparte en la estructura del cerebro.

 

Cada persona que es capaz de conseguirlo, siente algo muy diferente. No pienses que es un juego o que es algo muerto.

 

Muy por el contrario, puedes representarte un pájaro volando, lo reduces y llegas a notar incluso la respiración del animalillo. Sientes realmente como vuela, su movimiento de alas, como le palpita el corazón. Eres un pájaro.

 

Yo todas esas operaciones, las hago desde niño. No es ninguna dificultad para mi poder representar objetos, animales y personas. Llevo dentro de mí otro Universo, tan o mas real que el exterior.

 

Una ciudad es parecida a una serie de puntitos, pero puedo volar hacia ella.

 

No consiste en elevarse y verla desde lo alto. Consiste en ir alejándose de las cosas hasta hacerlas mínimas, y luego debes simplemente entrar en ellas. Sentirlas. Vivirlas.

 

Con los campos de abstracción, una persona tiene capacidad suficiente para juzgar las costumbres, acciones y hechos de los que no se ha tenido experiencia alguna en la vida cotidiana.

 

Seguramente dentro de ese universo creado en el cerebro, he vivido el equivalente a varios siglos de los nuestros.

 

     
   
     

 

 
AMAR CON LAS MANOS ABIERTAS

Ruth Stanford

"Una persona compasiva, viendo que una mariposa luchaba por liberarse de su crisálida y deseando ayudarla, con mucha delicadeza soltó los filamentos, para formar un agujero. La mariposa fue liberada emergió del capullo y aleteó a su alrededor, pero no pudo volar. Lo que la persona compasiva no sabía era que sólo a través del esfuerzo y la lucha por salir, pueden fortalecerse las alas lo suficiente para después volar. Cayó al suelo, jamás conoció la libertad y murió.

Yo llamo a esto aprender a amar con las manos abiertas.....

Es un aprendizaje que me ha sobrevenido lentamente y que ha sido trabajado en los fuegos del dolor y en las aguas de la paciencia.

Estoy aprendiendo que debo de liberar a quien amo, porque si oprimo o me adhiero, o trato de controlar, pierdo lo que intento retener.

Si yo quiero cambiar a alguien que amo, porque siento que sé como debería ser esa persona, le robo su precioso derecho, el derecho de asumir la responsabilidad de su propia vida, de sus elecciones y de su modo de ser.

Siempre que impongo mis deseos o mis necesidades o trato de ejercer poder sobre otro, le robo la plena realización de su crecimiento y de su madurez.

Limito y sofoco con mi acto de posesión sin importar cuan amable sea mi intención. Yo puedo limitar y herir con mis acto más amables de protección o de preocupación y le estoy diciendo a la persona muy elocuentemente y sin hablar: "Eres incapaz de cuidar de ti mismo, yo debo protejerte porque eres cosa mía, yo soy responsable de ti".

Mientras, aprendo y practico más y más decirle a quien amo:

"Yo te valoro, te respeto y confío que puedes tener o desarrollar la fortaleza para llegar a ser todo lo que es posible que seas. Compartiré tus lagrimas, pero no te pediré que no llores. Responderé a tus necesidades, te consolaré y te daré afecto,pero no te llevaré del brazo cuando puedas caminar solo. Estaré dispuesto a estar contigo y en tu dolor y soledad, pero no puedo suprimirlos de ti. Me esforzaré a escuchar lo que quieres decir, pero no siempre estaremos de acuerdo.

Algunas veces tendré rabia y cuando esto ocurra te lo diré abiertamente, de modo que no se resienta la amistad por las diferencias. No siempre podré estar contigo para oir lo que tienes que decir, pero te lo diré abiertamente.

Estoy aprendiendo a decir esto, ya sea con palabras o acciones, con los otros y contigo.

A esto llamo amar con las manos abiertas."


 

 

 

 
Mundo Azul

Cada vez que levante los ojos
beberé toda el agua del cielo.
Su agua azul, temblorosa de pájaros,
Se me irá derramando por dentro.
Y allá donde las sobras mezquinas
me despierten un mal pensamiento,
allá donde se agiten las alas
nocturnas y vagas de tristes deseos,
formará el claro río una charca
de profundo y tersisimo espejo,
zodiacales los signos en torno,
y la estrella del sur en el centro.
Y si un día me siento agobiada
de tener tanto cielo en el pecho
Me hundiré en una charca clarísma
con un rayo de sol en el cuello.
Suicida de azules riberas,
yaceré sobre un lodo arcangélico.
Un reposo de miles de años
me estará acariciando los huesos.

 
 

 

 

 

     
   
     
 
UN MENSAJE:

Le pedí a Dios que me quitara el dolor.

Dios dijo, NO. Yo no te lo debo quitar, sino tú lo tienes que dejar.

Le pedí a Dios que me concediera paciencia.

Dios dijo NO. La paciencia viene como resultado de las tribulaciones, no se concede, se gana.

Le pedí a Dios que me diera felicidad.

Dios dijo, NO. Te doy bendiciones. Tu decides si quieres ser feliz.

Le pedí a Dios que me librara del sufrimiento. Dios dijo NO. Los sufrimientos te alejan de los afanes del mundo y te acercan a mí.

Le pedí a Dios que hiciera crecer mi espíritu. Dios dijo NO. Debes crecer por ti mismo, y yo te voy a podar para hacerte dar fruto.

Le pedí a Dios por todas las cosas que podría disfrutar en la vida. Dios dijo, NO. Te doy vida para que disfrutes de todas las cosas.

Le pedí a Dios que me ayudara a amar a otros, con el amor con que Él me ama a mí.

Dios me dijo … Ahhh,. Finalmente estás empezando a entender.

UNA OBLIGACIÓN:

Ni tú ni nadie se beneficia si vives siendo menos de lo que eres capaz de ser.

Cuando te resignas a perder, a vivir “a medias”, es más que una derrota, es un insulto a la vida, a tu vida, una ofensa a la creación de la cual TÚ eres parte vital.

No es solamente tu decisión, no es un derecho,

ES TU OBLIGACIÓN vivir cada día plenamente y con alegría.

Aquellos que afrontan ese reto seriamente avanzan no sólo ellos

sino arrastran a muchas personas junto con ellos.

No es de egoistas buscar tu propia plenitud y alegría,

Lo que sí es egoista es ignorar tus capacidades.

Esfuérzate por vivir plenamente, por crecer, con integridad y sinceridad

Y aquellos que te rodean también crecerán.

Tú no solamente vives para ti mismo.

El mundo entero mejorará a medida que mejores tú.

Nadie más lo puede hacer. Es una obligación muy seria

Acéptalo, vive plenamente y goza de la felicidad

Que traerá a tu destino y al de los que te rodean.

Ralph Marston

 
 
 

 

 

 

¿ Porque la gente Grita ?
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente:
- ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba
- No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando
estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía
a Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para
cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más
enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a
través de esa gran distancia.
Luego Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones
están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo
susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan
siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos
personas cuando se aman.
Luego Baba dijo:
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que
los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no
encontrarán más el camino de regreso.



 

 

 

 

 

 
 
PSICOMETRÍA

Facultad psíquica que permite obtener información sobre personas, lugares y hechos tomando en las manos objetos relacionados con ellos. El perceptor recibe impresiones por medio de la clarividencia, la telepatía, la retrocognición y la precognición. La acción de leer un objeto de esta manera recibe el nombre de "psicometrizar ". Los psíquicos dicen que la información les es trasmitida por medio de vibraciones impregnadas en los objetos por emociones y acciones pasadas.

La palabra "psicometría" proviene de los términos griegos psyche ("alma') y metron ("medida") y fue puesta en circulación en 1840 por Joseph R. Buchanan, profesor de fisiología norteamericano que entendía la psicometría como un medio para medir el "alma" de los objetos. Buchanan llevó a cabo experimentos en los cuales sus discípulos podían identificar la droga que había contenido una ampolla con sólo tener ésta en la mano, pero mantuvo su investigación en secreto por miedo al ridículo y no hizo público su descubrimiento hasta 1849, año en que apareció su libro journal of Man.

La obra de Buchanan despertó el interés de un contemporáneo suyo, el norteamericano William F. Denton, profesor de geología que en 1854 realizó sus propios experimentos con su hermana Ann Denton Cridge. Cuando Cridge colocaba muestras geológicas envueltas sobre su frente, percibía vívidas imágenes mentales de su aspecto. Denton, que no consideró la posibilidad de la comunicación telepática con su hermana, dejó constancia de sus experimentos en un libro, The Soul of Things, donde define la psicometría como una "facultad misteriosa que pertenece al alma y no depende del cuerpo para ejercerse".

Los primeros médiums espiritualistas emplearon la psicometría en sus sesiones. Una proeza psicométrica muy popular era la lectura a ciegas, también llamada "criptoscopía", en la que la médium tomaba en sus manos un sobre cerrado con una carta dentro y revelaba el contenido de ésta.

La médium británica Geraldine Cummins llamaba a la psicometría "adivinación por la memoria" y la emparejaba con la escritura automática en un estado de disociación. Cummins tomaba un objeto en las manos y se concentraba en la palabra "quietud" o visualizaba un charco negro hasta que una voz o imágenes interiores la instaban a que escribiera. Decía no percatarse de lo que escribía y describía el proceso como el de tomar dictado. A veces las imágenes la hacían sentirse como si estuviera en un teatro viendo una representación.

El investigador psíquico Gustav Pagenstecher llevó a cabo entre 1919 y 1922 más de un centenar de experimentos psicométricos con una médium identificada como la señora María Reyes de Z. Cuando se le entregaba un objeto dado, María caía en trance cataléptico y brindaba información sobre el presente y el pasado que involucraba a todos los sentidos físicos. En opinión de Pagenstecher, no se trataba de un fenómeno telepático, sino sólo de la facultad de la médium para percibir las vibraciones condensadas en los objetos que habían sido imbuidas en los mismos por los pensamientos de sus dueños.

Supuestamente, los materiales "físicamente más conductivos" eran los metales. Si un objeto ha sido poseído por más de una persona (como en el caso de las antigüedades) el médium podía percibir información acerca de diferentes personas.

Tanto las personas como los objetos pueden ser psicomedidos. El perceptor enfoca su mente en determinada persona, intentando captar imágenes y sensaciones. En la psicometría con flores, la persona toma una flor mientras medita sobre un problema. Luego, el psíquico o perceptor sostiene la flor y recibe las impresiones del aura de esta.

(tomado de "Enigmas")

 
 
El poder sanador del Amor

Está científicamente demostrado que si te concentras en una parte de tu cuerpo con pensamientos amorosos y positivos, aumenta el riego sanguíneo en esa zona en concreto. Así puede comenzarse un proceso de curación o de vitalización de esa región corporal.

El don de amar es algo que todos llevamos dentro.

Cuando pensamos en el amor, el aprendizaje de nuestra mente nos lleva enseguida a la relación entre dos personas, parece que sólo podemos conocer el amor cuando alguien aparece en nuestra vida pero el amor es mucho más que eso. Es un poder, una fuerza, una energía luminosa que está al alcance de todos, que vive en nuestro interior y que podemos usar siempre que queramos, al margen de que estemos solos o acompañados. Es más, cuando amamos a alguien el amor sale de nuestro interior hacia el objeto o persona amada. El don de amar no nos lo da nadie, es algo que tenemos dentro aunque puede haber personas y situaciones que lo despierten, que nos estimulen a hacerlo.

 

 

El Manantial de la Felicidad

 

El poder del amor no se refiere solo a esa capacidad de dar gozo o de servir a los demás, también tiene otras cualidades fundamentales: la de curar, la de iluminar la oscuridad. De esta capacidad del amor de curar, de iluminar y solucionar cualquier conflicto es de lo que hoy quiero hablaros.

La fuente del amor está en lo que en el yoga se conoce como el chakra corazón y podemos abrirla con ejercicios adecuados y con la correspondiente actitud mental. Basta con que nos concentremos en nuestro corazón buscando encontrar esa luz, esa fuerza que nos llenará de gozo, de alegría y también de poder.

Este es el primer uso legítimo y válido que podemos hacer de su energía: sentirnos bien, vivir esa plenitud del amor dentro de nosotros llenando todo nuestro ser.

Ser conscientes de esto es importante porque hay personas que viven solas y esperan, a veces con inquietud encontrar una pareja para gozar de sus dulces frutos. También hay personas que viven en pareja pero sienten que no son amados como necesitan y esperan ser mejor amados para gozar del amor.

Para todos ellos existe la posibilidad de buscar y encontrar dentro ese manantial del amor luminoso que les llenará de dicha. Entonces el encuentro con el amante que andamos buscando será más posible y fructífero, también la posibilidad de entendernos, de superar las dificultades y ser felices con nuestra pareja será más real.

 

Hablando con tu cuerpo.

Decía al principio que si nos concentramos con amor en un órgano enfermo -o sano- aumenta el riego sanguíneo en esa zona, es decir, aumenta la posibilidad de sanarlo.

¿Cómo se hace esto?.

Basta con concentrarte en tu estómago, tu hígado, en aquella parte que está mal para darle todo el amor que es capaz de dar tu corazón. Naturalmente que esto no implica que no se vaya al médico o se tome la medicación adecuada pero además podemos mandar amor a nuestra parte enferma y de la misma forma a otra persona que lo necesite. Así aumentamos las posibilidades de curación.

Al igual que una madre da todo su amor y ternura a su hijo enfermo al margen de ponerlo en manos del médico, también podemos hacer lo mismo con nuestra parte dañada. Mentalmente se hace concentrándose en ella y viendo cómo se llena de luz. Emocionalmente es mandarle todo nuestro amor, todo nuestro apoyo y ternura al igual que si lo estuviésemos haciendo con una persona. Si alguien que queremos enferma seguramente nos inspirará ternura, compasión y amor. Si queremos hacer algo por esa persona debemos dárselo con espíritu positivo, es decir, dándole ánimos, confianza e infundiéndole la seguridad de que se curará.

Pues lo mismo debemos hacer con nuestra parte enferma, es algo nuestro, cierto, pero es también un ser vivo que vive dentro de nosotros y así debemos tratarlo, con el mismo amor que daríamos a nuestro amante más amado. Esto nos ayudará de una forma muy poderosa en el proceso de curación.

 

Iluminando los conflictos

Pero esta capacidad de sanar del amor va todavía más allá. Podemos hacer lo mismo con cualquier problema, con cualquier situación difícil, con cualquier conflicto que tengamos

Podemos esforzarnos en ver esa situación desde el amor, en verla desde nuestro corazón y mandarla esa luz y esa fuerza amorosa que vive en nuestro corazón. Quizá mental o intelectualmente no veamos la solución pero si comenzamos a tratar de ver ese conflicto con los ojos del amor, será como cuando en una habitación llena de tinieblas abrimos de par en par las ventanas para que se llene con la luz del sol. La oscuridad se disipará.

Entonces, casi sin darnos cuenta, si nos mantenemos en esa actitud, aunque al principio no veamos las soluciones, la luz del amor con que iluminamos esa situación nos hará encontrarlas, hará que, como en el caso del órgano enfermo, la conflictiva situación vaya sanándose poco a poco.

No debemos menospreciar el poder sanador del amor, su capacidad de dar luz, de curar y arreglar cualquier conflicto. Quizá no baste sólo el amor, quizá sean necesarias otras actuaciones pero seguramente que su fuerza ayudará en su solución. Incluso, a veces puede hacer realmente milagros, pues en esa fuerza se basa el poder de los grandes sanadores.

 

¿Cómo cultivar este poder?.

La actitud mental y los ejercicios adecuados te ayudarán pero quizá baste con que cada día te concentres en tu corazón, que busques en tu interior esa fuente de plenitud y felicidad, que quieras sentir el amor que vive dentro de ti sin tener que buscarlo fuera.

Entonces, cuando lo encuentres, cuando lo sientas, extiéndelo por todo tu cuerpo, que cada una de tus células participen de tu dicha y partiendo de esa alegría, de ese gozo, de esa plenitud, deja que tu amor vaya hacia fuera, deja que ilumine a otras personas, que lleva su luz a cualquier conflicto que tengas.

Entonces ya nada será igual, porque amándote realmente no sólo amarás mejor a los demás sino que también amarás a la vida y disfrutarás de todo su gozo, de toda su plenitud.

 
 
Creando el futuro

Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero que no puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.

Todo está en la actitud mental. Porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido.

Y muchos cobardes han fracasado antes de haber empezado su trabajo.

Piensa en grande y tus hechos crecerán. Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.

Todo está en la actitud mental. Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte. Tienes que estar seguro de ti mismo antes de intentar ganar un premio.

La batalla de la vida no siempre la gana el más fuerte o el más rápido. Tarde o temprano, aquél que gana, es el que cree poder hacerlo.

 

 

El paraíso perdido

A todos se nos hace difícil hacernos mayores. La infancia es muchas veces como el paraíso perdido de Peter Pan, por eso la recordamos con nostalgia. Cuando éramos niños, la vida pasaba facilmente, seguramente porque no teníamos que tomar decisiones. Descubríamos el mundo con sorpresa en cada momento y nos parecía que no tendríamos suficiente tiempo para poder probar todos sus gustos y sus olores.

Volverse mayor debe querer decir que hemos de escoger, optar por la vida y hacer un camino. Seguramente que también quiere decir muchas otras cosas que no podemos explicar muy bien, porque son aquellas que nos encontramos enmedio de nuestra ruta, que salen a nuestro encuentro inesperadamente. Ser adultos debe significar aprender a asumir la realidad, saber que ciertos aspectos de la vida pueden transformarse por la fuerza de la voluntad y que otros no cambiarán jamás, porque solamente el paso del tiempo les puede dar la justa dimensión que realmente les corresponde.

A veces nos gustaría olvidar que ser adultos implica también ser responsables. Pasar por alto aquello de la coherencia y abandonarnos como cuando eramos niños y dejábamos pasar lo mejor de la vida tumbados, mirando al cielo. A veces nos gustaría dominar el mundo, transformar las reglas a nuestro gusto y habitar en una isla propia y secreta. Pero el mundo tiene unos límites estrictos que, demasiado frecuentemente, alguien se preocupa en recordarnos que no pueden saltarse. Cuando lo olvidamos, nos gustaría transgredir los márgenes e imaginar que no hay nada que sea imposible, aunque en el fondo sospechemos que ésto sea también otra gran mentira.

 

 

 

 
 
 

 

 

BEANNACHT

Que el día que el peso

se abata

sobre tus hombros

y tropieces,

baile el barro

para equilibrarte.

Y cuando tus ojos

se hielen detrás

de la ventana gris

y de ti se apodere

el espectro de lo perdido,

que una legión de colores,

índigo, rojo, verde

y azul intenso

despierte en ti

un vergel deleitoso.

Cuando se gaste la lona

de la barca del pensamiento

y una mancha de océano

se forme debajo de ti,

surque las aguas

un largo sendero de luna

por donde volver sano y salvo.

Sea tuyo el alimento de la tierra,

sea tuya la claridad de la luz,

sea tuyo el fluir del océano

sea tuya la protección de los antepasados.

Y así, que un lento viento te envuelva

en estas palabras de amor,

un manto invisible para velar por tu vida


(del Anan Cara, el Libro de la Sabiduría Celta)


 

 

 

 

 
"QUE ME PALPEN DE ARMAS"

Creo en el amor como en la experiencia más maravillosa de la existencia, como generador de toda clase de alegrías. Y en el amor correspondido,
como la felicidad misma.

Pero no fui educado para él, ni para la felicidad, ni para el placer.
Porque fui advertido malamente contra la entrega
y el gozoso abandono que supone.

Cada día, entonces, todavía es una ardua conquista,
una transgresión, una desobediencia debida a mí mismo, una porfía.

La laboriosa tarea de desaprender lo aprendido,
el desacato a aquel mandato primario y fatal,
aquel dictamen según el cual se gana o se pierde,
se ama o se es amado, se mata o se es muerto.

La vida, por tanto, no me ha endurecido,
ese sea tal vez mi mayor logro.

Que me palpen de armas. Dejo a un lado,
si es que alguna vez tuve o me queda,
toda arma que sirva para volverse temible, para someter,
para acumular, para ser poderoso, para triunfar en un mundo de mano armada, en el que la felicidad se compra con tarjeta de crédito.

No quiero que la lucidez me cueste la alegría,
ni que la alegría suponga la necedad o la ceguera...

Pero no me es fácil, me cuesta vivir a contratiempo,
con la sensación de ser testigo de un desatino histórico gigantesco,
de un extravío descomunal, tan irracional,
absurdo o desolador como la bomba de neutrones.

No entiendo al mundo. Me parece, como dice Serrat,
que ha caído en manos de unos locos con carnet.
Me siento ajeno a la debacle, pero en el medio de ella.

Mi vida es apenas un instante en el océano del tiempo
y es como si quisiera que ese instante fuera sereno y hondo,
en el medio de una ensordecedora discoteca o
de un holocausto definitivo, siempre a punto de estallar.

Me desazona la banalización de la vida.
El pavoneo de la insensatez. El triunfo de la prepotencia
y de la ostentación. La deshumanización salvaje de los poderosos,
la aceptación y el elogio del "sálvese quien pueda".
La práctica y la prédica del desamor y de la histeria.

Me descorazona la idiotez colectiva. La idealización de lo superfluo.
El asesinato de la inocencia.
El descuido suicida de lo poco que merecía nuestro mayor esmero.
El desconocimiento o el olvido de nuestra propia condición.

Me conmovió, no hace tanto, que el cosmólogo Sagan,
en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido
en el infinito del espacio desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciéndonos:

"Besen a sus hijos, escuchemos a esos hombres, sigámoslos.
Leamos a los poetas, no permitamos que el misterio de la existencia
deje de estremecernos cada día,
porque es el costo más alto que podemos pagar
por nuestra necedad y nuestra omnipotencia.

La vida de un árbol merece nuestra devoción y nuestro más
grande regocijo; al amparo gozoso de su sombra,
acariciados por la tibieza de la luz del sol
y arrullados por el sonido mágico e irrepetible de su follaje,
mecido por la mano invisible del viento,
estaremos a salvo de la alienación y de la orfandad;
siempre y cuando seamos capaces de apreciar esa gloria
mientras nos sea posible de reconocer en ella nuestra mayor riqueza.

Que la muerte no nos hiera en vida, que la ferocidad no nos pueda el alma. Que nada troque nuestra dicha de estar despiertos.

Que una caricia nos atraviese como una flecha jubilosa y radiante.

Besemos a los que amamos. Amémonos".


 

 


“En el Aula de la Ignorancia rige kama-manas. El hombre agobiado por numerosos malos deseos busca el objetivo que su corazón anhela en las aulas sombrías del maya más denso. Lo encuentra, pero muere antes de haber recogido los frutos apetecidos. Es mordido por la serpiente, y la anhelada alegría queda fuera de su alcance. Todos aquellos que buscan los frutos egoístas del karma deben despreciarse recíprocamente; por lo tanto lucha y codicia, mala voluntad y odio, muerte y retribución, invocación kármica y vengadora centella, caracterizan a esta aula.

[i850] En el Aula del Aprendizaje rige el intelecto y trata de guiar. Un deseo más elevado, el fruto de manas y su empleo, reemplazan al deseo kármico inferior. El hombre pesa y valora, y en el ocaso de las Aulas del Intelecto busca el fruto del conocimiento. Lo halla, pero se da cuenta que el conocimiento no es todo; muere en el campo abierto del conocimiento, escuchando el grito que resuena en sus oídos moribundos: “Sabe que el conocedor es más grande que el conocimiento; Aquel que busca es más grande que lo buscado”.

En el Aula de la Sabiduría rige el Espíritu; el Uno dentro de los menores asume el control supremo. La muerte no es conocida en estas aulas, porque se pueden atravesar sus dos grandes portales. La discordia y la lucha desaparecen, y sólo reina armonía. Los conocedores se ven como Uno; reconocen el campo donde el conocimiento surge como disonancia y diferenciación bráhmicas. El conocimiento es conocido como método, un instrumento del propósito empleado por todos. y como simple germen de reconocimiento eventual. Dentro de esta aula, la mutua unión, la mezcla de uno con todos y la unidad de acción, de meta y capacidad, marcan todo esfuerzo superior.”

 

 

 

 

Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi ventana, su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los días.

Lo que más llamaba mi atención, entretanto, era el hecho de que él jamás regaba los brotes que plantaba. Pasé a notar, después de algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.

Cierto día, resolví entonces aproximarme al médico y le pregunté si él no tenía recelo de que las plantas no creciesen, pues percibía que él nunca las regaba. Fue cuando, con un aire orgulloso, él me describió su
fantástica teoría. Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que venía de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar para lo más profundo, en busca del agua y de las varias nutrientes encontradas en las capas más inferiores del suelo.

Así, según el, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a las intemperies. Y agrego que él frecuentemente daba unas palmadas en sus árboles, con un diario doblado, y que hacía eso para que se mantuviesen siempre despiertas y atentas.
Esa fue la única conversación que tuvimos con mi vecino.

Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.
Varios años después, al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que no había antes.
¡¡Mi antiguo vecino, había realizado su sueño!!.

Lo curioso es que aquel era un día de un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo al rigor del invierno. Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estoicamente aquel fuerte viento.

Qué efecto curioso, pensé...
Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo que el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.

Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos. Observo atentamente sus camas y veo cómo ellos han crecido.
Frecuentemente rezo por ellos. En la mayoría de las veces, pido para que sus vidas sean fáciles, para que no sufran las dificultades y agresiones de éste mundo... He pensado, entretanto, que es hora de cambiar mis ruegos.

Ese cambio tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán innumerables dificultades y que, por tanto, mis deseos de que las dificultades no ocurran, han sido muy ingenuos. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, queramos o no, la vida no es muy fácil.

Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a rezar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan retirar energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se encuentran siempre en los lugares más difíciles.

Pedimos siempre tener facilidades, pero en verdad lo que necesitamos hacer es pedir para desenvolver raíces fuertes y profundas, de tal modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y barridos para lejos.

Autor desconocido

 
 

 

TEN CALMA......

Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.

Afirma tu paso con la visión del futuro.

Encuentra la calma de las montañas.

Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música de los
arroyos que viven en tu memoria.

Vive intensamente la paz del sueño.

Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una flor, al
conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas
de un buen libro.

Recuerda que
vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido y que la vida es más que
aumentar la velocidad.

Voltea hacia las ramas del roble que florece y comprende que creció grande y
fuerte porque creció despacio y bien.

Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de lo que
realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

Hellen Keller

 

EL MÍSTICO Y EL ESOTERISTA

Por Aart Jurriaanse
(Recopilador de las Enseñanzas de la Sabiduría Eterna)

El esoterista es deliberadamente consciente del mundo de las
energías y las fuerzas, y es parte de sus funciones determinar hasta
que punto puede él controlarlas y dirigirlas. Este acercamiento es
principalmente mental.

El místico, sin embargo, principalmente trabaja desde el nivel
emocional, y su vida se caracteriza por una aspiración profunda y
sincera hacia el contacto con algún vago concepto de la Deidad que
él puede llamar el Padre, Dios, el Cristo, Buda, el Amado, o
cualquier otro nombre, expresando un hambre del alma por la síntesis
con lo espiritual, la Mónada.

El camino místico es por lo general el primer acercamiento al
esoterismo, conduciendo al aspirante a la 'primera iniciación'.
Cuando se logra este hito inicial, entonces se renuncia al
misticismo, y la atención se enfoca en adelante en el 'camino
iluminado' del esoterismo que llevará al discípulo inevitablemente a
los estados más altos de conciencia y por consiguiente a la Luz
mayor.

A menudo aspirantes con una conciencia mística altamente
desarrollada tienen una inclinación ofensiva hacia las
consideraciones mentales e incluso técnicas del esoterista cuyo
acercamiento está principalmente despojado de emocionalismo. El
místico se da cuenta de algo de la verdad, pero no está interesado
en que estas verdades sean presentadas intelectualmente y claramente
definidas. Sin embargo, no hay ninguna razón en absoluto del por qué
una definición más clara de todo lo que es abarcado por la verdad
debe disminuir de alguna manera la belleza y la grandeza de lo que
se revela en los planos más altos por medios esotéricos. Al
contrario, éstos 'descubrimientos' deben proporcionar un
conocimiento más profundo de la majestad de todo lo que está
incluido en el concepto de Deidad. El reconocimiento de la
existencia en la vida de misterios mayores, y la insignificancia
comparativa de las capacidades humanas, sólo puede incrementar la
humildad, con una correspondiente deferencia hacia esos aspectos
exaltados de Divinidad que son revelados gradualmente al ojo de la
mente.

También debe reconocerse que la oposición al acercamiento esotérico
es a menudo generada por la pereza mental - una forma de inercia
mística. Demanda un ejercicio mucho menos mental para expresar
nuestra aspiración y amar a Dios mediante las diferentes formas de
ritual devocional que por medio de un cuidadoso análisis mental de
todos los hechos a disposición del discípulo, apoyado por estudios
que le conducirán a una más profunda penetración y entendimiento del
arcano de los mundos subjetivos.

El esoterista debe estar al mismo tiempo en guardia para que su
acercamiento no sea tan objetivo como para que él pierda el contacto
con o reprima su natural `percepción mística' - esa cualidad
inherente en todo ser humano, e indicativa de la presencia del alma.
Es una fuerza que constantemente impele a cada individuo hacia
adelante, esforzándose por algo elevado e indefinido, pero que
parece estar más allá de su alcance.

El Maestro Tibetano profetizó que los hombres de la Era de Acuario,
que ahora entran en la encarnación, se distinguirán por un amplio
reconocimiento de esta 'percepción mística'. Esto conducirá a un
entendimiento intuitivo de la naturaleza de las energías, y
consecuentemente a un rápido aumento en el desarrollo espiritual de
la raza.

El sendero del esoterista es el de la razón, el intelecto y el
conocimiento, y por consiguiente el de la cabeza, en contraste con
el sendero del corazón expresado por la aspiración del místico. La
verdadera comprensión debe ser por consiguiente el producto y la
sabia mezcla del intelecto, el amor y la devoción. El místico y el
esoterista deben ambos seguir el sendero equilibrado de la
sabiduría. El místico encontrará en el futuro que su devoción debe
guiarse por el intelecto, y esto lo llevará al sendero del
esoterista. El esoterista, sin embargo, tampoco conseguirá su meta
sin mantener o recuperar su sentido místico.

Otra manera de expresar lo anterior es declarar que el esoterista no
es sino un místico que ha elevado sus funciones desde el plano
emocional al plano mental. Individuos que normalmente exhiben estas
cualidades en sus actividades diarias llegan a lo más alto en sus
profesiones, mostrando una habilidad creativa excelente en su campo
particular de servicio; ellos también radian magnetismo personal, y
tienen la destreza de congregar y unir a las personas bajo su
influencia. Éstos también son los atributos que capacitarán a los
futuros líderes mundiales.

_____________________
Más sobre las Enseñanzas de la Sabiduría Eterna:
http://www.troman.com/maitreya/filosofia/

 

 






¡Despierta! ¡Y ábrete a ti mismo a la Sabiduría de los Cielos!
¡Despierta! ¡Y ábrete a ti mismo a la Sabiduría de la Tierra!
Yo, estoy aquí de pie y en balance entre los Cielos vivos y la
Tierra viva,
para invocar tu bendición, Hermes Trismegisto.
Ven a mí, Tú que respiraste tu espíritu en nosotros para darnos
vida.
Tu Nombre y Tu Espíritu, descansan sobre la Verdad, la Bondad y la
Belleza.
Habita en mi Alma, mi Mente y mi Cuerpo, por todos los días de mi
vida.
Y trae a cumplimiento las aspiraciones más altas de mi Alma.
Llena con tu Gracia todas mis acciones.
Por que Tú eres Yo y Yo soy Tú;
Tu Nombre es mi Nombre y mi Nombre el Tuyo.
Por eso soy Tú semejanza,
Hermes Trismegisto, he aquí tu verdad:
Lo que está arriba es como lo que esta abajo.
Hay solamente un Dios y solamente un Iniciador.
Hágase Tú voluntad es el todo de la Ley.
La Luz Divina ha sido establecida
Seguramente, de hecho y verdad, que así sea...

Adeptus AA


 

 

Ya que tocamos el tema del Mistico y el Esoterista; me permito mandar a ustedes esta otra Teoria que tambien ha sido aplicada, a ver que les parece. Ana

La persona con la que aprendi solía decirme, muy a menudo, que todo lo que hacia y todo lo que me estaba enseñando fue previsto y resuelto por los misticos de la antigüedad.
Siempre puso muy en claro que existía una profunda distinción entre esos misticos y los misticos modernos.
Categorizó a los misticos de la antigüedad como hombres que existieron miles de años antes de la conquista española; hombres cuya obra fue construir la estructura mistica, enfatizando lo práctico y lo concreto. Los presentó como hombres brillantes pero carentes de cordura. Por otro lado, describió a los misticos de ahora como hombres renombrados por su sobriedad y su capacidad de rectificar o readaptar el curso de sus conocimientos, si así lo juzgaban necesario.
Me explicó que todas las premisas que estudian los misticos actuales; fueron, naturalmente, contempladas y desarrolladas por los misticos de la antigüedad. Durante una de nuestras conversaciones, expuso que a fin de poder apreciar estos conocimientos, uno tiene que comprender el empeño de los misticos de ahora por cambiar el curso establecido por los antiguos y llevarla de lo concreto a lo abstracto.
¿A qué llama usted lo concreto? le pregunté.
-A la parte práctica -me dijo . A la insistencia obsesiva en prácticas y técnicas; a la injustificada influencia sobre la gente. Todo lo cual era el quehacer de los misticos del pasado.
¿Y a qué llama usted lo abstracto?
A la búsqueda de la libertad; libertad para percibir, sin obsesiones, todo aquello que es humanamente posible. Yo digo que los misticos de ahora están en busca de lo abstracto, porque buscan la libertad y no tienen ningún interés en ganancias concretas; ni tampoco en funciones sociales, los que asi lo hacen, no son verdaderos misticos. De modo que a los verdaderos misticos nunca los encontrarás actuando como videntes oficiales, o como brujos con titulo comerciando con sus conocimientos.
¿Quiere usted decir, que el pasado no tiene valor alguno para los misticos de ahora?
-Por cierto que tiene valor. Yo personalmente detesto la oscuridad y la morbidez de la mente. Me gusta la inmensidad del pensamiento. Sin embargo, les tengo que dar crédito a los misticos de la antigüedad; ellos fueron los primeros en descubrir y hacer todo lo que nosotros sabemos y hacemos ahora.
Me explicó que entre otros, uno de los mayores logros de los misticos de antaño fue percibir la esencia energética de las cosas. Fue un logro de tal magnitud que lo convirtieron en premisa básica.
Hoy en día, con mucha disciplina y entrenamiento, algunos de ellos aun adquieren la capacidad de percibir la naturaleza intrínseca de las cosas; una capacidad a la que llaman ver.
¿Qué es lo que significaría para mí el percibir la esencia energética de las cosas? -le pregunté-
Significaría percibir energía directamente -me contestó . Separando la parte social de la percepción, percibirías la naturaleza intrínseca de todo. Lo que percibimos es energía, pero como no podemos percibir energía directamente, procesamos nuestra percepción para ajustarla a un molde. Este molde es la parte social de la percepción y reduce el alcance de lo que se puede percibir porque nos hace creer que el molde al cual ajustamos nuestra percepción es todo lo que existe.
Estoy convencido de que el hombre, para sobrevivir en esta época, tiene que cambiar la base social de su percepción.
¿Cuál es la base social de la percepción?-pregunte-
La certeza física de que el mundo está compuesto de objetos concretos.
Llamo a esto la base social de la percepción, porque todos nosotros estamos involucrados en un esfuerzo a percibir el mundo en términos de objetos.
¿Cómo deberíamos entonces de percibir el mundo?
Como energía. El universo entero es energía. La base social de la percepción debería ser entonces la certeza física de que todo lo que hay es energía. Deberíamos empeñarnos en un poderoso esfuerzo social a fin de guiarnos para percibir energía como energía. Tendríamos de este modo ambas alternativas al alcance de nuestras manos.
¿Es posible entrenar gente de tal manera? -pregunté.
Me respondió que sí era posible. Y que esto era precisamente lo que estaba haciendo conmigo y con sus otros alumnos. Estaba enseñándonos una nueva forma de percibir; primeramente, forzándonos a darnos cuenta de que procesamos nuestra percepción hasta hacerla encajar en un molde y, luego, guiándonos con a percibir energía directamente. Me aseguró que su método era muy parecido al que se usa normalmente para enseñarnos a percibir el mundo cotidiano; y también me aseguró que él confiaba plenamente que al procesar nuestra percepción, para hacerla encajar en un molde social, ésta pierde su poder cuando nos damos cuenta de que hemos aceptado ese molde como herencia de nuestros antecesores, sin tomarnos la molestia de examinarlo.
-Percibir un mundo de objetos sólidos, que tuvieran ya sea un valor positivo o negativo, debe de haber sido absolutamente indispensable para la sobrevivencia de nuestros antepasados -dijo . Después de milenios de percibir de esta manera, sus herederos, nosotros, estamos hoy día forzados a creer que el mundo está compuesto de objetos.-
No puedo concebir el mundo de ninguna otra manera, -me quejé .
Es, sin lugar a dudas, un mundo de objetos. Para probarlo, todo lo que tenemos que hacer es estrellarnos contra ellos -le dije-
Por supuesto que es un mundo de objetos; no estamos discutiendo eso.-contesto-
¿Qué es lo que estamos discutiendo entonces?
-Lo que te estoy diciendo es que, primero, este es un mundo de energía, y después, un mundo de objetos. Si no empezamos con la premisa de que es un mundo de energía, nunca seremos capaces de percibir energía directamente. Siempre nos detendrá la certeza física de lo que tú acabas de señalar: la solidez de los objetos.
--En aquellos días, mi mente simplemente rehusaba considerar que hubiera otra alternativa de percibir el mundo, excepto aquella con la cual estamos todos nosotros familiarizados. Las afirmaciones de el y los puntos que que planteaba eran proposiciones que yo no podía aceptar, pero que tampoco podía rehusar.
-Nuestra manera de percibir no es la única manera que somos capaces de percibir. Hay otro modo; el que te estoy enseñando: el acto de percibir la energía misma, directamente. "Percibir la esencia de todo nos hace comprender, clasificar y describir al mundo, en términos completamente nuevos; en términos mucho más incitantes y sofisticados.Esto era lo que el afirmaba. Y los términos más sofisticados, a los que se refería, eran aquellos que le enseñaron sus predecesores. Términos que corresponden exclusivamente a premisas básicas de la mistica; premisas que no tienen fundamento racional, ni relación alguna con las verdades de nuestro mundo de todos los días, pero que sí son realidades evidentes para aquellos que perciben energía directamente y ven la esencia de todo.
Para tales personas, el acto más significativo de sus practicas es el ver la esencia del universo. Los misticos de la antigüedad, los primeros en verla, la describieron de la mejor manera posible. Dijeron que se asemeja a hilos incandescentes que se extienden en el infinito, en todas las direcciones concebibles; filamentos luminosos que están conscientes de sí mismos, en formas imposibles de comprender.
De ver la esencia del universo, los misticos de la antigüedad pasaron a ver la esencia de los seres humanos. La describieron como una configuración blanquecina y brillante, parecida a un huevo gigantesco. Y por ello llamaron a esa configuración el huevo luminoso. Cuando ellos ven seres humanos -me dijo , ellos ven una gigantesca forma luminosa que flota.
La idea era que nuestra forma energética continúa cambiando a medida que pasa el tiempo. Dijo que todos los videntes que él conocía, incluso él mismo, veían que los seres humanos son más como bolas, o aun como rectangulos, que huevos; pero que de vez en cuando, debido a razones desconocidas, ellos ven una persona cuya energía tiene la forma de un huevo luminoso. Lo que me sugirió fue que quizá las personas que hoy en día tienen la forma de un huevo luminoso son más semejantes a la gente de tiempos antiguos.
Discutió y explicó repetidamente lo que él consideraba el hallazgo decisivo de los misticos de la antigüedad. Lo describió como la característica crucial de los seres humanos como globos luminosos: un punto redondo de intensa luminosidad, del tamaño de una pelota de tenis, alojado permanentemente dentro del globo luminoso.
Ya que yo tenía mucha dificultad en visualizar esto, el me explicó que la bola luminosa es mucho más grande que el cuerpo humano; que el punto de intensa brillantez es parte de esta bola de energía; y que está colocado en un lugar a la altura del omóplato derecho. Dijo que después de ver lo que este punto hace, los misticos antiguos lo llamaron el punto de encaje.
-¿Qué es lo que hace el punto de encaje? -le pregunté.
-Nos hace percibir contestó . Los misticos de la antigüedad vieron que en los seres humanos ese es el punto donde la percepción tiene lugar. Viendo que todos los seres vivientes tienen tal punto de brillantez, los videntes antiguos llegaron a la conclusión de que la percepción en general ocurre en ese punto.
-¿Qué fue lo que los videntes antiguos vieron para llegar a la conclusión de que la percepción ocurre en el punto de encaje? -pregunté.
Respondió que, primero, vieron que de los millones de filamentos de energía del universo que pasan a través de la bola luminosa, sólo un pequeño número de éstos pasa directamente por el punto de encaje, como es de esperarse, ya que es pequeño en comparación con la totalidad de la bola.
Después vieron que un resplandor esférico, ligeramente más grande que el punto de encaje, siempre lo rodea, y que este resplandor intensifica enormemente la luminosidad de los filamentos que pasan directamente a través del punto de encaje.
Y finalmente,