|
LOS RAYOS Y LAS INICIACIONES Tomo V del Tratado sobre los Siete Rayos Alice A. Bailey |
![]() |
||
| Observaciones Preliminares ............................................................Es necesario el autoesfuerzo, cuyo resultante desarrollo podría describirse de la manera siguiente: I. La Repolarización de Todo el Hombre Inferior a fin de cambiar su actitud hacia el conglomerado de formas que componen su campo general de contactos. Entonces ya no se dejará ilusionar por las cosas de los sentidos, tendrá en sus manos el hilo o clave que eventualmente lo guiará del laberinto de las percepciones de la vida inferior, llevándolo al campo del claro conocimiento y al reino de la luz del día, y ya no caminará en las tinieblas. Esta repolarización se obtiene de cuatro maneras, cada una de las cuales proporciona el siguiente paso a dar y en conjunto ( si se las sigue debidamente), llegarán a subyugar totalmente a la personalidad. Los cuatro métodos son: El constante e infalible esfuerzo por centrar la conciencia en la cabeza. Desde esta posición central, el Hombre Real, el agente rector, dirigirá y guiará todos sus miembros, imponiendo un nuevo ritmo y hábito de respuesta a los "señores lunares" del cuerpo físico. Dos factores valiosos y benéficos producirán la necesaria polarización: Valorar constantemente las palabras "Yo soy el Yo, el Yo soy Yo". Habituarse a meditar por la mañana temprano, centrándose el Pensador en el punto de control, y comenzar el día de experiencia y de contactos, entendiendo que solo es el Observador, el Perceptor y el Actor. Una minuciosa consideración del uso y abuso de la energía durante el día. Cada hombre debe comprender que al emplear energía ejerce dirección y recorre el sendero. Produce oportunamente la fiel manifestación y despliegue de la propia luz a fin de irradiarla sobre las circunstancias, ayudando así a los demás peregrinos. Los estudiantes deberán familiarizarse con el "concepto energía" y aprender a considerarse como unidades de energía que despliegan ciertos tipos de energía. Debe tenerse presente al respecto, que cuando la energía espiritual y material (dos polos opuestos) se ponen en relación, se produce un tercer tipo de energía y el trabajo del cuarto o reino humano, consiste en demostrar este tipo peculiar. A fin de aclarar las ideas sería conveniente que los estudiantes recordaran que ...........las entidades superhumanas despliegan energía espiritual, ...........las entidades subhumanas despliegan energía de la materia, ...........las entidades humanas despliegan energía del alma. Cuando estas tres energías se manifiestan en forma perfecta se consumará el plan de creación. Además debe recordarse que las tres manifiestan sin embargo la dualidad - espíritu y materia- siendo manifestación de una gran Existencia y de Su aparición. Por lo tanto, las denominadas "tres gunas" (cualidades) de la filosofía hindú, solo son cualidades que esa Existencia manifiesta por medio de tales tipos de entidades. Las vidas superhumanas expresas sattva, guna o la cualidad del ritmo y de la respuesta armoniosa al impulso divino, del perfecto despliegue de la colaboración coordinada con el propósito de la manifestación. Las vidas humanas demuestran la cualidad de rajas, de movilidad, de constante y consciente cambio, a fin de descubrir lo Real y demostrar, por medio de la experiencia, la verdadera naturaleza de la respuesta rítmica. Las vidas subhumanas expresan la cualidad de tamas o inercia. Actúan ciegamente y no tienen la capacidad de responder conscientemente al plan. Constituyen la suma total de las "unidades de inercia", así como los entes humanos son denominados "puntos de luz que se mueven dentro del cuadrado". Esto resultará de interés para los masones. Este tema sobre uso y el abuso de la energía puede ser desarrollado al infinito, y lo trataré extensamente en otros libros donde di bastante información sobre los centros. Ahora sólo trato de impartirles lo que puede ser de utilidad inmediata para los estudiantes, sentando aquí las bases para el trabajo posterior. El cuidadoso estudio de la necesaria trasmutación de la energía astral y emocional en amor, la energía del amor. Involucra la sublimación del sentimiento personal en comprensión y consciencia grupal, y cuando se realiza exitosamente crea con el tiempo un cuerpo superior más sutil, la envoltura búdica. Cuando ésta se materializa, marca una elevada etapa de progreso, pero las etapas anteriores pueden ser encaradas inteligentemente por el estudiante y probacionista sensato. A fin de trasmutar la emoción en amor es necesario comprender los puntos siguientes: 1) Que toda disposición de ánimo, demostración de tristeza dolor o emoción feliz, se debe a que nos identificamos con los objetos de nuestros deseos, con el aspecto forma y lo material. 2) Que el cuerpo emocional o astral y la parte que desempeña en el desarrollo del estudiante debe ser reconocido como la sombra de la mónada, y establecerse conexión entre la envoltura astral......................2do. plano, la envoltura monádica..............4to. plano, la envoltura búdica...................6to. plano, y también debe ser considerada cuidadosamente la actuación que le corresponde a los pétalos de amor del loto egoico. 3) Que la potencia de la envoltura astral se debe a su naturaleza indivisible. 4) Que el estudio de la función del plexo solar y la parte que desempeña como órgano para la trasferencia de energía, desde los tres grandes centros abajo del diafragma a los tres centros superiores, constituye una estrecha analogía con el loto solar, el cuerpo egoico, que ocupa el punto medio entre la triple mónada y el triple hombre inferior. Quienes están más avanzados deberían comprender esto. El desarrollo de la facultad de control de la mente, a fin de que el Pensador se aferre y se mantenga firme en el proceso mental y aprenda a considerar la mente como intérprete de los estados de conciencia, como transmisor de la intención egoica al cerebro físico y como ventana a través de la cual el Ego, el Hombre Real, observa vastos campos de conocimiento y (para la mayoría) aún son ignotos. II. Surgimiento a la Manifestación del Aspecto Subjetivo en el Hombre. Uno de los objetivos de la evolución consiste en que sea reconocida oportunamente la realidad subjetiva. Esto se puede expresar de varias maneras simbólicas, conteniendo todas el mismo hecho de la naturaleza: El nacimiento del Cristo interno. El brillo de la radiación interna o gloria. La manifestación del segundo aspecto o aspecto amor. La manifestación del Angel solar. La aparición del Hijo de Dios, el Ego o Alma inmanente. La plena expresión de budi a medida que utiliza a manas. Cómo se produce este surgimiento en la manifestación puede deducirse de las frases siguientes: El refinamiento de los cuerpos, los cuales constituyen el cascarón o envoltura que oculta la realidad. El proceso de "retirar los velos" , a fin de que uno por uno los cuerpos que velan al Yo lleguen a ser trasparentes, permitiendo a la naturaleza divina brillar plenamente. La expansión de conciencia lograda por la capacidad del Yo para identificarse como el Observador, con su verdadera naturaleza, sin considerarse a sí mismo como el órgano de percepción. III. El Realineamiento de las Envolturas Inferiores a fin de que el contacto con el verdadero Hombre, el Pensador, el Ángel solar, en los niveles superiores del plano mental, llegue a ser total y continuo. Ello es posible sólo cuando son captados los dos puntos anteriores y se comprende parcialmente la teoría de la constitución del hombre. A medida que practiquemos la meditación, dominemos conscientemente los cuerpos inferiores y comprendamos mejor el Sutratma o Hilo, entonces podrá llevarse cada vez más a la personalidad inferior, en el plano físico, esa iluminación espiritual y esa energía divina que es herencia del alma. Paulatinamente la luz brillará; año tras año la fortaleza del contacto superior aumentará; gradualmente la afluencia del amor y sabiduría divinos a los centros de la cabeza se acrecentará, hasta que con el tiempo el hombre inferior se trasformará totalmente, sus envolturas se refinarán , y podrá controlarlas y emplearlas; entonces expresará en la tierra los poderes del Guiador, Instructor o Manipulador, de acuerdo al rayo mayor a que pertenezca su mónada. IV. Una Serie de Pruebas que Conducen a la Iniciación. Cuando el hombre comience a manifestar las cualidades de su rayo y llegue gradualmente a ser demayor importancia para su grupo, será preparado por medio de pruebas, experiencias y tentaciones, para esas etapas finales de desenvolvimiento que lo pondrán en posesión de: ........El conocimiento de ciertas leyes que rigen a la materia y a la forma. ........Las claves de los misterios vinculados a la energía, la polaridad y la relación grupal. .......Ciertas Palabras de Poder que le otorgarán el control de las fuerzas elementales de la naturaleza. .......La visión interna de los planos planetarios. No es necesario explayarme sobre esto, ni tampoco desarrollar el tema de la Iniciación (Discipulado en la Nueva Era, Tomos I y II). El primer trabajo a realizar consiste en estimular al aspirante y preparar a esos pocos que ansían recorrer el sendero del discipulado. El punto final de nuestro tema concierne a: V. La Esencialidad Básica de Poseer un Carácter Puro. Esto es algo más que ser simplemente bueno. Tiene que ver con el aspecto materia y está relacionado con el aferramiento o control que ejerce la forma sobre el hombre. Podría expresarse, a fin de darle un significado más esotérico, de la manera siguiente: Si uno de los tres elementales inferiores - físico, astral y mental- es el factor que controla la vida del hombre, éste - por ese mismo hecho- es llevado a una posición peligrosa y debe dar los pasos necesarios para detener ese control antes de intentar la penetración en los reinos amorfos. Se evidencia la razón de ello. De acuerdo con la ley que rige a la materia , la Ley de Economía, la vida elemental atraerá hacia sí las vidas similares, lo cual dará por resultado dos peligros, y son: Uno: La acumulación, en la forma - debido a la dominante nota emitida por el elemental de la forma-, de materia de vibración sincronizada. Ello tenderá a acrecentar la magnitud de la tarea que tiene por delante el Ego e impulsará al hombre inferior a adquirir mayor predominio. Los "señores lunares" aumentarán su poder, y disminuirá el del Señor solar. Dos: el hombre con el tiempo se encontrará rodeado de formas mentales de orden inferior ( desde el punto de vista del alma), y antes de poder entrar en el Arcano de la sabiduría y hallar el camino hacia el mundo del Maestro tendrá que disipar las nubes de las formas mentales que ha atraído hacia sí. Si el discípulo no aprende que aspiración y autodisciplina deben ir a la par, hallará que la energía espiritual que puede conocer y con la cual hacer contacto, sólo servirá para estimular las malignas energías latentes en su naturaleza, demostrando así la exactitud de la verdad enseñada por el gran Señor, al relatar el episodio del hombre que barrió fuera de su hogar a siete demonios y descubrió, oportunamente, que estaba en peor situación que antes. Es muy esencial que los aspirantes comprenda la naturaleza del hombre inferior y capten el hecho de que todo sistema coherente posee sus variados tipos de energía y que la perfección se logra cuando predomina el tipo más elevado de energía inherente. Si la energía inferior del conjunto de átomos-forma constituye el factor controlador, entonces ocurrirán tres cosas: 1). La forma misma crecerá por acumulación, aumentando constantemente su poder, hasta que la acumulación que la dominante voz de sus "señores lunares" apagará las demás voces y el hombre será arrastrado nuevamente a ...........la inercia, a ...........la ceguera y a ...........la esclavitud. 2). Hay muchas personas que no sólo están controladas por alguna de esas formas, sino que son prisioneras de las tres. Al estudiar al triple hombre inferior y las energías o vidas, que tratan de controlarlo, debe recordarse que éstas son de tres categorías: a. Las diminutas vidas individuales que denominamos átomos o células del cuerpo. Son de tres clases y componen respectivamente los cuatro tipos de cuerpos: físico denso, etérico, astral y mental. b. El conjunto de estas vidas que constituyen en sí cuatro tipos de elementales o existencias separadas coherentes, aunque no autoconscientes. Estos cuatro señores lunares constituyen lo que la Sabiduría Antigua denomina "los cuatro lados de un cuadrado". Son el "cuaternario inferior", los "cubos aprisionantes" o la cruz sobre la cual el Hombre espiritual interno será crucificado. Estos cuatro elementales poseen inteligencia propia, se hallan en el arco involutivo; cuando tienden a ser demasiado poderosos acatan la ley de su propio ser, y expresas plenamente lo que hay en ellos. c. Un dominante señor lunar, que conocemos por el término de "personalidad inferior"; él (si puede emplearse el pronombre personal) es la suma total de los elementales físico, astral y mental, y constituye el poder que en la actualidad obliga a las "energías ígneas" del cuerpo a nutrir los tres centros inferiores. El cuerpo etérico tiene una función excepcional y curiosa, siendo simplemente el vehículo para el prana o vida, y el centro que emplea, tiene su categoría propia. 3. Todas las formas subhumanas, en conjunto, prueban ser un poderoso factor que detiene el progreso hacia la emancipación del Hombre Real. Constituyen el reverso de lo que entendemos por el mundo del Maestro, y ambos están en directa oposición entre sí, desde el punto de vista del aspirante. El adepto puede penetrar en el mundo de la forma, entrar en contacto con él y actuar en ese mundo, sin que lo afecte, pues nada hay en él que responda a ese mundo. A través de la ilusión ve la realidad que subyace detrás y, sabiendo donde está situado, nada que lo atraiga existe en la demanda y llamado de estos señores lunares. Está ubicado entre los pares de opuestos. En la compresión de la naturaleza del mundo y de la forma y de las vidas que lo componen, en la habilidad de oir la voz del "Uno amorfo", por encima del tráfago de las voces inferiores, el aspirante tiene la oportunidad de zafarse del dominio de la materia. Hermanos mios, el verdadero trabajo mágico consiste en comprender los sonidos de todos los seres, y su clave reside en la habilidad de hablar el lenguaje del alma. Estas facultades, correctamente empleadas, imponen sobre las vidas menores ese control que conducirá a la liberación final y , con el tiempo, llevará a esas vidas al reino de la autoconciencia. Este aspecto de la materia es aún muy poco comprendido por los hijos de los hombres. Si sólo se dieran cuenta de que por su predisposición a caer bajo el control lunar precipitan a las diminutas vidas de su pequeño sistema, más profundamente en la oscuridad de la ignorancia, quizás asumirían más rápidamente sus justas responsabilidades; si comprendieran que, por su constante tentativa de imponer el ritmo del Señor solar, sobre el conjunto de los señores lunares, impulsan esas vidas hacia el desenvolvimiento autoconsciente, quizás procederían con más prevención e inteligencia. Éste es un mensaje que debe difundirse, pues los diversos aspectos de la vida de Dios son interdependientes y ninguno progresa hacia una mayor compresión sin beneficiar a todo el grupo. Daré algunas sencillas sugerencias que pueden ser de utilidad para el aspirante sincero: Con la ordenada regulación de la vida viene la eventual síntesis y el correcto control del tiempo, con todo lo que de ello proviene. Con la eliminación correcta de todo lo secundario y con el sentido de proporción correctamente ajustado, llega a la exactitud y centralización, distintivos del ocultista. Con la correcta aspiración, en el momento señalado, se produce el contacto necesario y la inspiración para el trabajo a realizar. Con la constante adhesión a las reglas autoimpuestas se produce el gradual refinamiento del instrumento y el perfeccionamiento de los vehículos que - para el Maestro- serán el medio para ayudar a innumerables pequeñas vidas.Palabras de Introducción |
| Regla Uno............El Devenir y la función grupales Regla Dos.............Aceptado como Grupo Regla Tres............Dual es el Movimiento hacia Adelante Regla Cuatro........Evocación de la Voluntad Regla Cinco..........El Todo Macrocósmico Regla Seis.............El Grupo sigue adelante en la Vida Regla Siete............La Palabra Invocadora Regla Ocho...........Los Siete, los Tres y el Uno Regla Nueve.........El Iniciador Uno Regla Diez ...........O.M. el Sonido Creador Regla Once..........El Cuarto Gran Ciclo de Realización Regla Doce..........Servicio Grupal Iluminado-Salvador Regla Trece.........El Misterio Oculto Regla Catorce.....La Quíntuple Demanda |
| SEGUNDA PARTE LOS RAYOS Y LAS INICIACIONES Observaciones Preliminares PRIMERA SECCIÓN. EL ASPIRANTE Y LOS MISTERIOS DE LA INICIACIÓN La Entrada a través de los dos Portales de la Iniciación. El Portal de la Iniciación El Portal que da entrada al Camino de la Evolución Superior La Entrada en el Ashrama Los siete Grupos de Ashramas dentro de la Jerarquía Los siete Senderos que enfrenta el Maestro El Sendero del Servicio en la Tierra El Sendero del Trabajo Magnético El Sendero de entrenamiento para los Logos Planetarios |
| Ciertos Cambios Jerárquicos El Sendero hacia Sirio El Sendero de Rayo El Sendero que recorre el Logos Mismo El Sendero de la Filiación Absoluta Párrafos Extraidos de Tratado sobre Fuego Cósmico Análisis de la Tensión Mundial |
| La Vida Dual del PROCESO Iniciático . . La Vida Dual del Discípulo . . La Existencia Dual del Maestro
LA CIENCIA DEL ANTAKARANA
Podría considerarse que esta afirmación concierne principalmente a dos aspectos principales de su vida mental y no a la vida de relación entre alma y personalidad. En consecuencia es conveniente ver paralelamente la dualidad existente en la conciencia del discípulo y sus dos aspectos: 1. La vida de percepción en la cual expresa la actitud del alma, la percepción y la conciencia del alma por intermedio de la personalidad en el plano físico. Aprende a registrarlo y expresarlo conscientemente. 2. La vida definidamente privada y puramente subjetiva en la que él -la personalidad fusionada con el alma-, orientado en el plano mental, pone en creciente relación a: a. La mente concreta inferior y la mente abstracta
superior. Esta vida interna, con sus tres objetivos lentamente revelados, concierne esencialmente a la vida de preparación para la iniciación. No hay iniciación para el discípulo hasta no haber comenzado a construir conscientemente el antakarana, poniendo en estrecha relación la Tríada espiritual y la mente, con el aspecto superior en el plano físico, demostrando nuevamente de este modo un claro alineamiento y un canal directo que va desde la Tríada espiritual al cerebro, por conducto del antakarana, el cual ha vinculado la mente superior con la inferior. Ello implica excesivo trabajo, gran capacidad interpretativa y mucho poder de visualización. Selecciono mis palabras cuidadosamente. Esta visualización no tiene necesariamente que ver con la forma ni con las presentaciones mentales concretas; concierne a la sensibilidad pictórica y simbólica que expresa e interpreta la comprensión espiritual, impartida por la intuición incipiente -el agente de la Tríada espiritual. El significado de esto se va esclareciendo a medida que prosigue el trabajo. Es difícil, para quien comienza a construir el antakarana, captar el significado de la visualización cuando se la considera que está relacionada con una creciente respuesta a lo que le imparte el grupo ashrámico, a su visión emergente del Plan divino, tal como existe en realidad, y a aquello que se le ha confiado como efecto o resultado de cada sucesiva iniciación. Prefiero la palabra "efecto" a la palabra "resultado", porque acrecentadamente el iniciado trabaja conscientemente con la Ley de Causa y Efecto, en planos que no son el físico. Empleamos la palabra "resultado" para expresar las consecuencias de esa gran Ley cósmica cuando se manifiestan en los tres mundos de la evolución humana. En conexión con este esfuerzo descubre el valor, empleo y propósito de la imaginación creadora, la cual es todo lo que eventualmente le queda de la vida astral activa e intensamente poderosa que ha vivido durante muchas vidas; a medida que prosigue la evolución, su cuerpo astral se convierte en un mecanismo de transformación; el deseo es trasformado en aspiración, y la aspiración en una creciente y expresiva facultad intuitiva. La realidad de este proceso se demuestra en el surgimiento de esa cualidad básica que ha estado siempre inherente en el deseo mismo: la cualidad imaginativa del alma, complementando el deseo y convirtiéndose constantemente, a medida que el deseo se traslada a estados cada vez más elevados, en una facultad creadora superior que conduce a conocimientos siempre más elevados. Eventualmente esta facultad invoca las energías de la mente, y la mente, más la imaginación, se trasforma con el tiempo en un gran agente invocador y creador. De esta manera la Tríada espiritual es puesta en relación con la triple personalidad. En escritos anteriores he dicho que, básicamente, el plano astral no existe como parte del Plan divino; es fundamentalmente producto del espejismo, de kama manas -espejismo que la misma humanidad ha creado y en el cual total y prácticamente ha vivido enteramente desde los primeros días atlantes. El efecto de un creciente contacto con el alma no ha sido simplemente disipar las nieblas del espejismo, sino que ha servido para consolidar y emplear por lo tanto efectivamente la imaginación con su poderosa y abrumadora facultad creadora. Esta energía creadora, complementada por una mente iluminada (con su capacidad de crear formas mentales), es entonces manejada por el discípulo, a fin de establecer contactos más elevados que los del alma, y convertir en un símbolo aquello de lo cual es consciente por medio de una línea de energía -el antakarana-, que va construyendo firme y científicamente. Podría decirse (igualmente en forma simbólica) que cada iniciación pone a prueba el puente vinculador y descubre gradualmente la solidez de aquello que ha sido creado bajo la inspiración de la Tríada espiritual y con la ayuda de los tres aspectos de su mente (la mente abstracta, el alma o el Hijo de la Mente y la mente concreta inferior), combinados con la colaboración inteligente de su personalidad fusionada con el alma. En las primeras etapas de su trabajo invocador, el instrumento que emplea es la imaginación creadora, lo cual le permite desde el comienzo, actuar como si fuera capaz de crear así; después, cuando la conciencia imaginativa de como si, ya no le es útil, se hace conscientemente conocedor de aquello que él -con esperanza y expectativa espiritual- trató de crear; descubre que es una realidad existente y sabe, más allá de toda controversia, que "fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de cosas no vistas." La Construcción del antakarana Aquí no nos ocuparemos de la enseñanza preliminar de la ciencia del antakarana, pues el estudiante la encontrará en el libro titulado Educación en la Nueva Era. Esa preliminar presentación debe ser estudiada antes de emprender la etapa más avanzada que comienza aquí. Por lo tanto, consideraremos paso a paso esta ciencia que está demostrando ser fuente útil para la experimentación y la prueba. El alma humana (en contraposición con al alma, cuando actúa en su propio reino, libre de las limitaciones de la vida humana) está aprisionada y sujeta al control de las tres energías inferiores, durante la mayor parte de su experiencia. Luego, en el sendero de probación, la energía dual del alma empieza a acrecentar su actividad, y el hombre trata de emplear su mente en forma consciente y expresar amor sabiduría en el plano físico. Éste es un simple enunciado de la meta a alcanzar por todo aspirante. Cuando las cinco energías empiezan a emplearse consciente y sabiamente en el servicio, se establece un ritmo entre la personalidad y el alma. Es como si se estableciera un campo magnético, y ambas unidades o energías agrupadas, vibrantes y magnéticas, se lanzan cada una al campo de influencia de la otra. Esto sucede sólo ocasionalmente, aunque raras veces en las primeras etapas; luego acontece más frecuentemente, estableciéndose así un sendero de contacto que, en su oportunidad, se convierte en la línea de menor resistencia, "el camino de acercamiento familiar", como a veces ha sido denominado. De esta manera se construye el primer tramo del "puente" o antakarana. Cuando se ha recibido la tercera iniciación, el Camino se completa, y el iniciado puede "pasar a voluntad a mundos más elevados, dejando los mundos inferiores muy atrás, retornar y penetrar en el camino que conduce de la oscuridad a la luz, de la luz a la oscuridad, y de los mundos inferiores a los reinos de la luz". De esta manera ambos se convierten en uno, completándose la primera gran unión en el sendero de retorno. Una segunda etapa del Camino debe por lo tanto ser hollada, la cual conducirá a una segunda unión de mayor importancia, pues conduce a liberarse totalmente de los tres mundos. No debe olvidarse que el alma, a su vez, es la unión de tres energías, de las cuales las tres energías inferiores son su reflejo. Constituye una síntesis de la energía de la Vida misma (demostrada como el principio vida en el mundo de las formas), de la energía de la intuición, amor sabiduría o comprensión espiritual (que se demuestra como sensibilidad y sensación en el cuerpo astral), y de la mente espiritual, cuyo reflejo en la naturaleza inferior es la mente o el principio inteligencia en el mundo de la forma. En estos tres tenemos atma budi manas de la literatura teosófica -esa triplicidad superior reflejada en los tres inferiores y enfocada, por intermedio del cuerpo del alma, en los niveles superiores del plano mental, antes de precipitarse a la encarnación, según la denominación esotérica. Modernizando el concepto, podemos decir que las energías que animan al cuerpo físico y a la vida inteligente del átomo, los sensibles estados emocionales y la mente inteligente, deben oportunamente ser fusionados y trasmutados en energías que animan al alma. Éstas son la mente espiritual, que imparte iluminación; la naturaleza intuitiva, que confiere percepción espiritual, y la vivencia divina. Después de la tercera iniciación se recorre el "Camino" con gran rapidez, y se termina de construir el "puente" que une perfectamente la Tríada superior y el reflejo material inferior. Los tres mundos del alma y los tres de la personalidad se convierten en un solo mundo; donde el iniciado trabaja y actúa, sin observar ninguna diferencia, considerando que un mundo es el de la inspiración y el otro el campo del servicio, considerados ambos sin embargo como un solo mundo de actividad. De estos mundos, el cuerpo subjetivo etérico (o cuerpo de inspiración vital) y el cuerpo físico denso, son los símbolos en el plano externo. ¿En qué forma se construye el antakarana? ¿Cuáles son los pasos que el discípulo debe seguir? No me refiero aquí al sendero de probación, en el cual los defectos principales deben ser eliminados y las virtudes mayores desarrolladas. Gran parte de la instrucción dada en el pasado ha establecido las reglas para el cultivo de las virtudes y cualidades del discipulado y también la necesidad de autocontrol, tolerancia y altruismo, siendo etapas elementales que el estudiante debe darlas por trascendidas. Los estudiantes tienen que ocuparse no sólo de establecer el aspecto carácter del discipulado, sino de los requisitos más abstrusos y difíciles para aquellos cuya meta eventual es la iniciación. Lo que nos concierne es el trabajo que realizan los "constructores del puente". Primero, puedo asegurar que la verdadera construcción del antakarana sólo tiene lugar cuando el discípulo comienza a enfocarse definidamente en niveles mentales, y por tanto, cuando su mente actúa inteligente y conscientemente. En esta etapa, debe empezar a tener una idea más exacta que hasta ahora, respecto a la diferencia que existe entre el pensador, el mecanismo pensante y el pensamiento, empezando por su función esotérica dual, que es: 1. El reconocimiento y la receptividad de las
IDEAS. Esto implica necesariamente una fuerte actitud mental y la reorientación de la mente hacia la realidad. Cuando el discípulo comienza a enfocarse en el plano mental (intención primordial de trabajo de meditación), empieza a trabajar en materia mental se entrena en los poderes y usos del pensamiento. Logra cierta medida de control mental, y puede dirigir el faro de la mente en dos direcciones, hacia el mundo del esfuerzo humano y el mundo de la actividad del alma. Así como el alma se abre camino proyectándose en un hilo o corriente de energía en los tres mundos, así el discípulo se proyecta conscientemente hacia los mundos superiores. Su energía va, por medio de la mente controlada y dirigida, al mundo de la mente espiritual superior y al reino de la intuición. De esta manera se establece una actividad recíproca. De esta respuesta entre la mente superior y la inferior se habla simbólicamente en términos de luz, y el "camino iluminado" viene a la existencia entre la personalidad y la Tríada espiritual, por intermedio del cuerpo del alma, así como el alma se puso en contacto definido con el cerebro por medio de la mente. Este "camino iluminado" constituye el puente iluminado. Es construido por medio de la meditación, por el esfuerzo constante para atraer la intuición, por la subordinación y obediencia al Plan (que empieza a ser reconocido tan pronto como la intuición y la mente están en estrecha relación) y por la consciente incorporación al grupo para servir con el propósito de ser asimilado en el todo. Estas cualidades y actividades sientan su base sobre los cimientos del buen carácter y las cualidades desarrolladas en el sendero de probación. El esfuerzo para atraer la intuición exige meditación esotérica dirigida, que no debe basarse en la aspiración. Además exige una inteligencia entrenada, de modo que la línea de demarcación entre la comprensión intuitiva y las formas de psiquismo superior, puedan verse con claridad. Requiere una constante disciplina de la mente, a fin de "mantenerse firme en la luz", y el desarrollo de la correcta y cultivada interpretación, para que el conocimiento intuitivo logrado, pueda revestirse de las correctas formas mentales. Puede decirse también que la construcción del puente, mediante el cual le es posible a la conciencia funcionar con facilidad en los mundos superior e inferior, se lleva principalmente a cabo por una tendencia definidamente dirigida en la vida, que conduce firmemente al hombre al mundo de las realidades espirituales, además de ciertos movimientos de reorientación o enfoque dirigidos, planificados y cuidadosamente programados. En este último proceso se valora lo adquirido durante los últimos meses o años, y el efecto de lo adquirido en la vida diaria y en el mecanismo corpóreo es cuidadosamente analizado; la voluntad de vivir, como ser espiritual, aparece en la conciencia con nitidez y determinación, trayendo un progreso inmediato. La construcción del antakarana se lleva a cabo definidamente en el caso de todo estudiante consagrado. Cuando el trabajo se realiza inteligentemente y con plena percepción del propósito deseado, y cuando el aspirante no sólo es consciente del proceso sino que está alerta y activo en su cumplimiento, prosigue el trabajo rápidamente y el puente se va construyendo. Sería inteligente aceptar el hecho de que la humanidad está ahora en posición de iniciar el proceso definido de construcción del vínculo o puente, entre los distintos aspectos de la naturaleza del hombre, de manera que en vez de diferenciación habrá unidad y en lugar de una atención fluida y movediza, dirigida aquí y allá, en el campo de la vida material y de las relaciones emocionales, habremos aprendido a controlar la mente, a eliminar las divisiones, y la atención inferior podrá así ser dirigida a voluntad en cualquier dirección deseada. Entonces los aspectos natural y espiritual del hombre podrán ser enfocados donde sea necesario. Este trabajo de construcción del puente ha sido realizado en parte. La humanidad toda, ha eliminado la brecha entre la naturaleza emocional astral y el hombre físico. Debería observarse aquí que la construcción del puente debe ser hecha en el aspecto conciencia, y concierne a la continuidad de percepción que tiene el hombre de la vida, en todos sus variados aspectos. La energía utilizada para conectar, en la conciencia, al hombre físico y al cuerpo astral, está enfocada en el plexo solar. En la actualidad, hablando en términos simbólicos, muchas personas están llevando a cabo la construcción del puente y vinculando la mente con los dos aspectos ya conectados. Este hilo de energía emana de la cabeza o está anclado allí. Algunas personas, lógicamente muy pocas, están vinculando firmemente el alma con la mente, la cual a su vez se vincula con los otros dos aspectos. La energía del alma, cuando está vinculada con los demás hilos, tiene su anclaje en el corazón. Muy pocas personas, los iniciados del mundo, habiendo logrado las síntesis inferiores, tratan ahora de obtener una unión aún superior, con esa triple realidad que utiliza el alma como medio de expresión, así como el alma a su vez se esfuerza por utilizar su sombra, el triple hombre inferior. Estas diferenciaciones y unificaciones son formulismos, palabras, símbolos, que se utilizan para expresar acontecimientos y sucesos en el mundo de las energías y fuerzas, con las cuales el hombre está definidamente implicado. A estas unificaciones nos referimos cuando consideramos el tema de la iniciación. Sería de utilidad si repito algunas afirmaciones ya hechas en otro libro: Los estudiantes deberían aprender a distinguir entre sutratma y antakarana, entre el hilo de la vida y el de la conciencia. El primero constituye la base de la inmortalidad, el segundo de la continuidad. He aquí una sutil diferencia para el investigador. Un hilo (el sutratma) vincula y vivifica todas las formas en un todo actuante, e incorpora en sí la voluntad y el propósito de la entidad que se expresa, ya sea un hombre, un Dios o un cristal; el otro (el antakarana) incorpora la respuesta de la conciencia dentro de la forma, hasta llegar a una serie de contactos, cada vez más extensos, dentro del todo ambiental. Uno es la corriente directa de vida inmutable e ininterrumpida, que puede ser considerada simbólicamente como una corriente directa de energía viviente que afluye desde el centro a la periferia, desde la fuente de origen a la expresión externa o apariencia fenoménica. Es la vida. Ésta determina el proceso individual y el desarrollo evolutivo de todas las formas. Por lo tanto, el sendero de la vida se extiende de la monada a la: personalidad, por conducto del alma y es el hilo del alma, siendo uno e indivisible. Imparte la energía de la vida y se ancla finalmente en el centro del corazón humano y en algún punto focal central en todas las formas de expresión divina. Nada existe y nada permanece, sino la vida. El hilo de la conciencia (antakarana; es el resultado de la unión de la vida y la sustancia o de las energías básicas que constituyen la primera diferenciación en tiempo y espacio, lo cual produce algo diferente que sólo emerge corno una tercera manifestación divina, después de haber tenido lugar la unión de las dualidades básicas. El hilo de la vida, el cordón plateado a sutratma es, en lo que al hombre concierne, de naturaleza dual. El hilo de la vida, propiamente dicho, es uno de los dos hilos que constituyen el sutratma y está anclado en el corazón, mientras que el otro, encarnando el principio de la conciencia, está anclado en la cabeza. Esto lo saben, pero creo que es necesario repetirlo constantemente. Sin embargo, en el trabajo del ciclo evolutivo, el hombre tiene que repetir lo que Dios ya ha realizado. Debe crear en los mundos de la vida y de la conciencia. Al igual que la araña, el hombre teje los hilos de conexión y establece así puentes y contactos con su medio ambiente, adquiriendo de esa manera experiencia y sustento. El símbolo de la araña es empleado frecuentemente en los antiguos libros esotéricos y en las escrituras de la India, cuando se hace referencia a esa actividad del ser humano. Los hilos que el hombre crea son tres, y con los dos hilos básicos creados por el alma, constituyen los cinco tipos de energía que hacen del hombre un ser humano consciente. Los tres hilos creados por el hombre están afianzados en el plexo solar, en la cabeza y en el corazón. Cuando el cuerpo astral y la naturaleza mental empiezan a funcionar como una unidad y el alma está también conscientemente conectada (recuerden que siempre está unida inconscientemente), una extensión de este quíntuple hilo -los dos básicos y los tres humanos- es llevada hacia el centro laríngeo; cuando esto ocurre, el hombre puede convertirse en un creador consciente en el plano físico. Desde estas líneas mayores de energía, pueden ser irradiadas, a voluntad, líneas menores. Sobre este conocimiento deberá estar basado todo el inteligente desenvolvimiento psíquico del futuro. En el párrafo anterior y en sus implicaciones, tienen una breve e inadecuada descripción de la Ciencia del Antakarana. He tratado de expresarlo en términos simbólicos, que proporcionarán a sus mentes una idea general. Pueden aprender mucho si emplean la imaginación visual y pictórica. La construcción del puente debe efectuarse: 1. Entre el cuerpo físico y el cuerpo
vital o etérico. Esto es realmente una extensión del hilo
de la vida entre el corazón y el brazo. La humanidad avanzada está en proceso de unir los tres aspectos inferiores, que denominamos personalidad, con el alma misma, por medio de la meditación, la disciplina, el servicio y la atención dirigida. Cuando esto se ha realizado, se establece una definida relación entre los pétalos del sacrificio o voluntad, del Loto egoico, y los centros coronario y cardíaco; así se produce una síntesis entre la conciencia, el alma y el principio vida. El proceso de establecer esta interconexión o interrelación y el fortalecimiento del puente así construido, prosigue hasta la tercera iniciación. Las líneas de fuerza se hallan entonces tan interrelacionadas, que el alma y su mecanismo de expresión constituyen una sola unidad. Entonces puede tener lugar una mezcla o fusión superior. La naturaleza de este proceso podría ser descrita de la manera siguiente: He dicho aquí y en otra parte, que el alma está anclada en el cuerpo, en dos puntos: 1. Existe un hilo de energía que denominamos
aspecto vida o espíritu, afianzado en el corazón. Como bien
se sabe, emplea la corriente sanguínea, como agente distribuidor,
y por medio de la sangre la energía vital es llevada a todas las
partes del mecanismo. Esta energía vital conduce el poder regenerador
y la energía coordinadora a todo el organismo físico y mantiene
“sano" el cuerpo. Estos dos factores de energía, que los seres humanos reconocen como vida y conocimiento, energía vital e inteligencia, constituyen los dos polos de su ser. La tarea que tienen por delante es desarrollar conscientemente el aspecto medio o equilibrador, que es el amor o la relación grupal. (Véase el libro Educación en la Nueva Era, págs. 36 37; 41 42; 91). La Naturaleza del antakarana Una de las dificultades de este estudio es que el trabajo realizado hasta ahora sobre el antakarana se ha hecho en forma totalmente inconsciente. La concepción de este trabajo creador y la construcción del puente al principio, tiene poca respuesta en la naturaleza mental. Para expresar estas ideas tenemos además que crear prácticamente una nueva terminología, pues no se dispone de palabras apropiadas que definan lo que se quiere significar. Así como las ciencias modernas han elaborado su propia terminología, totalmente nueva, en el transcurso de los últimos cuarenta años, así esta ciencia deberá elaborar su nomenclatura particular. Mientras tanto, serán empleadas lo mejor posible las palabras de que disponemos. Mi segundo propósito es advertir, a quienes estudian estos tópicos, que con el tiempo llegarán a comprenderlos, pero en la actualidad todo lo que pueden hacer es depender de la invariable tendencia del subconsciente a penetrar en la superficie de la conciencia, en forma de actividad refleja, para establecer continuidad de conciencia. Esta actividad refleja de la naturaleza inferior, corresponde al desarrollo de la continuidad entre la superconciencia y la conciencia que se desarrolla en el sendero del discipulado. Todo ello forma parte del proceso de integración, en tres etapas, probándole al discípulo que toda vida, en términos de conciencia, es revelación. Reflexionen sobre esto. Otra de las dificultades del estudio de las ciencias esotéricas, respecto a lo que se denomina "desarrollo consciente de los reconocimientos divinos" (o verdadera percepción`), es el antiguo hábito de la humanidad de materializar cualquier conocimiento. Todo cuanto ha aprendido el hombre en el transcurso de los siglos ha sido aplicado al mundo de los fenómenos y procesos naturales y no al reconocimiento del Yo, del Conocedor, del Testigo, del Observador. Pero cuando el hombre entra en el sendero debe autoeducarse en el proceso de utilizar el conocimiento respecto a la Identidad consciente y autoconsciente, o al Individuo autocontenido y autoiniciado. Cuando llega a realizarlo, trasmuta el conocimiento en sabiduría. Anteriormente hablé de "conocimiento sabiduría", término sinónimo de "fuerza energía". El conocimiento aplicado es fuerza que se expresa a sí misma; la sabiduría aplicada es energía en acción. Estas palabras expresan una gran ley espiritual que harían bien en considerar cuidadosamente. La fuerza conocimiento concierne a la personalidad y al mundo de los valores materiales; la energia sabiduría se expresa por medio del hilo de la conciencia y del hilo creador, pues constituyen dos hilos trenzados en un solo cordón. En el discípulo representan la fusión del pasado (el hilo de la conciencia) y del presente (el hilo creador), constituyendo en conjunto aquello que en el sendero de retorno se denomina generalmente antakarana, lo cual no es totalmente exacto. El hilo de energía sabiduría es el hilo de la vida o sutratma, pues éste (cuando se ha fusionado con el hilo de la conciencia) se lo denomina también antakarana. Quizás aclararía la dificultad si indicara que estos hilos, aunque existen eternamente en tiempo y espacio, aparecen distintos y separados, hasta que el hombre deviene un discípulo probacionista y, en consecuencia, está llegando a ser consciente de sí mismo y no únicamente del no yo. Existe el hilo de la vida o sutratma, y el hilo de la conciencia; el primero está anclado en el corazón y el segundo en la cabeza. El hilo creador, en uno de sus tres aspectos, en pasados siglos, ha sido lentamente tejido por el hombre. Este hecho lo comprueba la actividad creadora del hombre, durante los dos últimos siglos, de manera que hoy el hilo creador es, en términos generales, una unidad en lo que respecta al conjunto humano y especialmente al discípulo individual, formando un fuerte hilo compactamente urdido en el plano mental. Estos tres hilos principales, que son en realidad seis, si el hilo creador es dividido en sus partes componentes, forman el antakarana. Incorporan la experiencia del pasado y del presente, y el aspirante así lo reconoce. Unicamente en el sendero, la frase "la construcción del antakarana" es exacta y apropiada. Referente a esto puede haber confusión en la mente del estudiante, pues olvida que es una diferencia puramente arbitraria de la mente analítica inferior, denominar sutratma a esta corriente de energía, a la otra, hilo de la conciencia y a la tercera, hilo creador. Esencialmente estos tres hilos son, en conjunto, el antakarana en proceso de formación. Es también arbitrario denominar antakarana al puente que construye el discípulo desde el plano mental inferior -vía el vórtice egoico central de fuerza. Pero para facilitar una mejor comprensión del estudio y de la experiencia práctica, definiremos al antakarana como la extensión del triple hilo (inconscientemente tejido hasta ahora a través de la experiencia de la vida y de la respuesta al medio ambiente) mediante el proceso de proyectar conscientemente las triples energías fusionadas de la personalidad, cuando son impulsadas por el alma, para eliminar la brecha que ha existido hasta ahora en la conciencia. Entonces pueden tener lugar dos acontecimientos: 1. La respuesta magnética de la Tríada espiritual (atma budimanas), expresión de la mónada. Una triple corriente de energía espiritual es lentamente proyectada hacia el loto egoico y el hombre inferior. 2. La personalidad entonces comienza a eliminar la brecha que existe, por su parte, entre el átomo permanente manásico y la unidad mental, entre la mente abstracta superior y la mente inferior. En el sendero del discipulado, al puente tendido entre los tres aspectos de la personalidad y los tres de la mónada, se lo denomina técnicamente antakarana. El antakarana es el resultado del esfuerzo conjunto del alma y de la personalidad, trabajando conscientemente al unísono para crear dicho puente. Una vez construido se establece una perfecta relación entre la mónada y su expresión en el plano físico, el iniciado en el mundo externo. La tercera iniciación marca la consumación de este proceso, y existe entonces una línea directa de relación entre la mónada y el yo personal inferior. La cuarta iniciación indica que el iniciado comprende totalmente esta relación, permitiéndosele decir: "Yo y mi Padre somos Uno". Por esta razón tiene lugar la Crucifixión o la Gran Renunciación. Sin embargo, recuerden que el alma es la crucificada, Cristo es el que "muere". No es el hombre; no es Jesús. El cuerpo causal desaparece y el hombres es monádicamente consciente. El cuerpo alma ya no sirve a ningún propósito útil, pues no es necesario. Nada queda, excepto el sutratma cualificado por la conciencia -una conciencia que mantiene su identidad, aunque esté fusionada en el todo. Otra cualificación es la creatividad; de este modo la conciencia puede ser enfocada a voluntad en el plano físico, en un cuerpo externo o forma. Este cuerpo es creado por la voluntad del Maestro. Para cumplir esta tarea de desenvolvimiento, de evolución y de desarrollo, la mente del hombre debe comprender, analizar, formular y discernir, pues las diferenciaciones temporarias son de vital y profunda importancia. Podríamos llegar a la conclusión de que la tarea del discípulo consiste en: 1. Llegar a ser consciente (si puede expresarse
así) de las siguientes situaciones: . . La construcción del Antakarana . . LA naturaleza del Antakarana . . El Puente entre los Tres Aspectos de la Mente . . El Puente como Agente de Alineamiento . . La Técnica de la Construcción En el Pasado En el Presente . . Seis Etapas del Proceso de Construcción . . La Tarea Inmediata . . Los Siete Métodos de Rayo |
|
Delineamiento de la Contemplación Reflexiva Significado del Proceso Iniciático . . Fusión de la Conciencia del Maestro con la del Discípulo . . Impresión de la Intención Jerárquica en la Mente del Discípulo |
|
SECCION SEGUNDA: EL ASPIRANTE Y LAS INICIACIONES MAYORES La Relación de los Siete Rayos con las Iniciaciones Los Rayos y las Cinco Iniciaciones que enfrenta la Humanidad . Primera Iniciación. El Nacimiento. Séptimo Rayo . Segunda Iniciación. El Bautismo. Sexto Rayo . Tercera Iniciación. La Transfiguración. Quinto Rayo . Cuarta Iniciación. La Renunciación. Cuarto Rayo |
| El Tipo particular de la Energía involucrada y su efecto iniciático El Efecto de la Energía de Armonía a través del Conflicto sobre la Humanidad El Factor del Rayo Amor-Sabiduría cuando controla al Cuarto Rayo El Efecto del Rayo de Armonía a través del Conflicto en el Mundo Moderno de Naciones Los resultados de la Actividad del Cuarto Rayo sobre el Discípulo Individual Resumen y Predicción |
|
Los Rayos de Aspecto y las Iniciaciones Superiores Quinta Iniciación. La Revelación. Primer Rayo El Efecto que en la Actualidad Produce el Primer Rayo sobre la Humanidad. Sexta Iniciación. La Decisión. Tercer Rayo Séptima Iniciación La Resurección. Segundo Rayo Octava Iniciación La Gran Transición. Cuarto, quinto,sexto y séptimo rayos (Los cuatro rayos menores) Novena Iniciación. La Negación. Primero, segundo y tercer rayos (Los cuatro rayos mayores) |
| RIA LAS SIETE Y LAS NUEVE INICIACIONES DE NUESTRA VIDA PLANETARIA La Significación de las Iniciaciones Primera Iniciacón. El Nacimiento en Belén Segunda Iniciación. El Bautismo en el Jordán Tercera Iniciación. La Transfiguración Cuarta Iniciación. La Gran Renunciación o Crucifixión. Quinta Iniciación. La Revelacion. La Parte que Desempeña la Energía al Inducir a la Revelación El Lugar que ocupa la Voluntad para Inducir a la Revelación Sexta Iniciación. La Decisión. Séptima Iniciación. La Resurección. Octava Iniciación. La Gran Transición. Novena Iniciacion. La Negación. APÉNDICE CINCO GRANDES ACONTECIMIENTOS ESPIRITUALES ESTANZAS PARA DISCÍPULOS. |