| LA
DOCTRINA SECRETA (Volumen 5) Ciencia,Religión y
Filosofía H. P. BLAVATSKY |
CONTENIDO
PRÓLOGO INTRODUCCIÓN Nuestras afirmaciones.-Clave común de todo libro sagrado.-Lenta reivindicación del ocultismo.- El Dios de todos los filósofos.-Juicio de Jowet acerca de Platón.-Espíritu de las enseñanzas de Platón.-Panegírico de Amonio Saccas.-Platón, discípulo de Pitágoras.-La filosofía platónica de origen oriental. SECCIÓN PRIMERA EXAMEN PRELIMINAR Magia blanca en oposición a la negra.- El misterioso desierto de Gobi.-El a.b.c. de la magia.-La magia es tan antigua como el hombre.-Zoroastro reformador de la magia. Naturaleza científica de la magia.-El ocultismo prevalecerá al fin.-Monjes conocedores de escritos hieráticos.-Magia negra en acción.- La filosofía prevalecerá por mérito propio. |
SECCIÓN
II
LA CRÍTICA MODERNA Y LOS ANTIGUOS Respeto a los verdaderos científicos.-Renán, destructor de las creencias religiosas.- ¿Qué es un mito?.-Enseñanza de los oráculos caldeos. SECCIÓN III EL ORIGEN DE LA MAGIA Nebuloso origen de Hermes Trismegisto.-Argumentos de Clemente de Alejandría.-Dos orígenes de la magia según clemente.- Ferécides de Siros. La magia es un arte antediluviano. SECCIÓN IV EL SIGILO DE LOS INICIADOS La ley del sigilo.-Opiniones de orígenes sobre la Biblia. Los libros de Toth. Los compiladores de la Biblia.-El peligroso egoísmo.-Jehová y Elohim.-Esoterismo de las religiones asiáticas.-La religión de la sabiduría. |
SECCIÓN
V
MOTIVOS DEL SIGILO Frecuentes han sido las quejas contra el celo de los iniciados, al reservar las Ciencias ocultas, negándoselas a la humanidad. A los Guardianes del Saber Secreto se les ha culpado de egoísmo por detentar los "tesoros" de la sabiduría antigua; y se ha dicho que era positivamente criminal guardar tales conocimientos ("si es que había alguno"), privando de ellos a los hombres de Ciencia, etcétera. No obstante, motivos poderosos debió de haber para ello, cuando desde los albores de la Historia tal fue la conducta de todos los hierofantes y "maestros" A Pitágoras, el primer adepto y verdadero hombre de ciencia de la Europa precristiana, se le vitupera por haber enseñado en público que la tierra estaba fija y que las estrellas se movían alrededor de ella, mientras que a los discípulos predilectos les enseñaba el sistema heliocéntrico, y que la Tierra era un planeta. Muchas son las razones que motivaron este sigilo. En Isis sin velo se expuso ya la principal, que ahora repetiremos: Desde el día mismo en que el primer místico enseñado por el primer instructor, perteneciente a las "divinas dinastías" de las primitivas razas, aprendió los medios de comunicación entre este mundo y los mundos de la hueste invisible; entre las esferas material y espiritual, pudo comprender que fuera desquiciar esta misteriosa ciencia el abandonarla a la profanación involuntaria del profano populacho. Su abuso determinaría la rápida destrucción de la humanidad; parecidamente a si se pusieran substancias explosivas en manos de chiquillos, proporcionándoles además la lumbre con que encenderlas. El primer instructor divino inició tan sólo a unos cuantos discípulos, y éstos guardaron silencio ante el vulgo. Reconocieron ellos a su "Dios; y todo adepto sintió al gran "Yo" dentro de sí. El Atman, el Yo, el poderoso Señor y Protector, mostró la plenitud de su potencia en quienes lo reconocían idéntico al "Yo soy", al "Ego sum" al "Asmi", y eran capaces de escuchar "la aun leve voz". Desde los días del hombre primitivo, descritos por el primer poeta védico, hasta la edad presente, no hubo filósofo digno de este nombre que no mantuviera tan misteriosa verdad en el silente santuario de su corazón. Si fue iniciado, la aprendió como ciencia sagrada; si de otra manera, cual Sócrates, repitiéndose a sí mismo e inculcando en sus discípulos el noble consejo: "Conócete a tí mismo", reconoció a Dios en su interior. El rey salmista nos dijo: "Sois dioses"; y vemos que Jesús recuerda a los escribas que esta expresión fué dirigida a los mortales que sin blasfemia anhelaban para ellos el mismo privilegio. Y como fidelísimo eco, afirma San Pablo que todos somos "templo del Dios vivo"; mientras en otro pasaje observa cautelosamente que estas cosas sólo son para los "sabios" y no es "lícito" hablar de ellas. Podemos exponer aquí algunos de los motivos de este sigilo: La ley fundamental y clave maestra de la teurgía práctica, en sus principales aplicaciones al detenido estudio de los misterios cósmicos, sidéreos, físicos y espirituales, fué y es todavía lo que los neoplatónicos griegos llamaron "Teofanía". En su significado más general es "la comunicación entre los Dioses (o Dios) y aquellos iniciados espiritualmente capaces de semejante interloquio". Pero esotéricamente significa mucho más, pues no es tan sólo la presencia de un Dios sino la actual, aunque temporánea, encarnación, la aleación, por decirlo así, del Ser supremo, de la Deidad persona, con el hombre, su representante o agente en la tierra. Por ley general, el Dios Supremo, la Super alma (Atma-Buddy) del ser humano, tan sólo cobija al individuo durante la vida mortal, con objeto de darle revelaciones y enseñanzas, siendo lo que los católicos llaman "ángel de la guarda" que "a nuestro lado nos vigila"; pero el caso del misterio teofánico, esta Superalma encarna plenamente en el teurgo para realizar alguna revelación. Cuando la encarnación es temporánea, dura muy poco tan sublime estado, que se llama "éxtasis" definido por Plotino como "la liberación de la mente de su conciencia finita, para identificarse con lo Infinito". El alma humana, brote y emanación de su Dios, realiza en tal estado la unión del "Padre y el Hijo" y "la divina fuente fluye como un torrente por su humano cauce. Sin embargo, en casos excepcionales, el misterio es completo; el Verbo se hace realmente carne y el individuo llega a ser divino en toda la acepción de la palabra, puesto que su Dios personal toma vitalicio tabernáculo en su cuerpo, el "templo de Dios", como San Pablo dijo. Por Dios personal del hombre se entiende aquí no sólo su séptimo principio, que per se, y en esencia es un rayo del infinito océano de Luz. Atma y Buddhi no son una dualidad, pues Atma emana indivisiblemente del Absoluto. El Dios personal no es la mónada, sino el prototipo, que por necesidad de término más apropiado llamamos el Kâranâtma manifestado (alma causal), uno de los siete y principales receptáculos de las mónadas humanas o egos. Estos van gradualmente formándose y robusteciéndose durante el ciclo de encarnación por el constante incremento de individualidad, tomado de las personalidades en que encarna aquel principio andrógino que a un tiempo participa de lo celestial y lo terreno, llamado por los vedantinos Jiva y Vijñánamaya Kosha y que los ocultistas designaron con el nombre de Manas (la Mente); en una palabra, aquello que parcialmente unido a la mónada encarna en cada renacimiento. Saben los teósofos que cuando está ello en perfecta unidad con el séptimo principio, el puro Espíritu, es el Yo divino Superior. Después de cada encarnación Buddhi-Manas extrae, por decirlo así, el aroma de la flor llamada personalidad, dejando que se desvanezcan como una sombra las heces o residuos terrenos. Esta el la parte mas difícil de la doctrina, por su metafísica trascendencia. Clave de la teúrgia práctica.-El templo de Dios vivo.-"El Dios padre" de Simón el Mago.- Los tres caminos del adepto.-El esoterismo del Dios personal.-El hombre es divino.-Jesús enseñó la reencarnación. SECCIÓN VI PELIGROS DE LA MAGIA PRÁCTICA Ciencia de las correspondencias.-Nombres y símbolos.-El Génesis y la sinopsis del Pentateuco.-La vestidura de Dios según la Kábalah.-El esoterismo del Egipto llegó a ser mundial.-Alegorías mosáicas. SECCIÓN VII VINO VIEJO EN ODRES NUEVOS Argucias católico romanas.-Copias que preceden a los originales.-Plagios del autor del cuarto Evangelio.-Difícil interpretación de la Biblia. SECCIÓN VIII EL LIBRO DE ENOCH, ORIGEN Y FUNDAMENTO DEL CRISTIANISMO Dudosa antigüedad del "Libro de Enoch".-Interpolaciones en el Libro de Enoch.- El Libro de Enoch y el Cristianismo.-Enoch menciona las razas.-El antiguo testamento tomado del Libro de Enoch.-Simbolismo del Libro de Enoch.-Simbolismo del Libro de Enoch.-Enoch, el "Hijo del hombre".
Los judíos, o mejor dicho sus sinagogas, tienen en mucho aprecio el Mercavah y repudian el Libro de Enoch; ya porque no estuvo desde un principio incluido entre sus libros canónicos, ya porque según opina Tertuliano: Los judíos lo rechazaron como las demás Escrituras que hablan de Cristo (1) Pero ninguna de estas razones, era la verdadera. El Synedrión no quiso admitirlo por considerarlo más bien obra de magia que cabalística. Los teólogos, tanto católicos como protestantes, lo clasifican entre los libros apócrifos; a pesar de que el Nuevo Testamento particularmente los Hechos y las Epístolas, rebosa de ideas (aceptadas hoy como dogmas por la infalible Iglesia romana y otras), y aun de frases enteras tomadas en verdad del autor que con el nombre de "Enoch" escribió en lengua aramaica o siriaco-caldea el libro citado, según afirma el arzobispo Laurence, traductor del texto etíope. Son tan evidentes los plagios, que el autor de La Evolución del Cristianismo, editor de la traducción Laurence, no pudo por menos que hacer algunas observaciones muy sugestivas en su Introducción. Tiene el convencimiento (2) de que el Libro de Enoch se escribió antes de la era (sin importarle sea en dos o en veinte centurias); y como lógicamente arguye dicho autor:
Es la inspirada predicción de un gran profeta hebreo, que con admirable exactitud vaticinó las enseñanzas de Jesús Nazareno, o la leyenda semítica de que este último tomó sus ideas de la triunfal vuelta del Hijo del hombre, para ocupar un trono entre regocijados santos y los atemorizados réprobos, en respectiva espera de la perdurable bienaventuranza o del fuego eterno. Y ya se acepten estas visiones como humanas o como divinas, han ejercido tan poderosa influencia en los destinos de la humanidad durante cerca de dos mil años, que los que ingenua e imparcialmente buscan la verdad religiosa, no pueden demorar por más tiempo la investigación de las relaciones entre el Libro de Enoch y la revelación, o evolución del Cristianismo (3). Dice además que el Libro de Enoch: También admite el sobrenatural dominio de los elementos, mediante la acción de ángeles que presiden sobre los vientos, el mar, el granizo, la escarcha, el rocío, el relámpago ye le trueno. Asimismo menciona los nombres de los principales ángeles caídos, entre los cuales hay algunos idénticos a los invisibles poderes que se invocaban en los conjuros (mágicos) cuyos nombres se encuentra grabados en los cálices o copas de terra-cotta, empleados al efecto por los caldeos y judíos. También se lee en estos cálices la palabra "Halleluiah"; por lo que se ve que: Una palabra empleada por los sirio-caldeos en sus conjuros, ha llegado a ser, por vicisitudes del lenguaje, la palabra misteriosa de los modernos reformistas(4).
El editor de la traducción Laurence cita, después de esto, cincuenta y siete versículos de diversos pasajes de los Evangelios y de los Hechos de los Apóstoles, cotejándolos con otros tantos del Libro de Enoch y dice:
Los teólogos han fijado mayormente su atención en el pasaje de la Epístola de Judas, porque el autor nombra al profeta; pero las acumuladas coincidencias de palabra y de idea que se notan entre Enoch y los autores del Nuevo Testamento, según aparece en los pasajes citados, muestran evidentemente que la obra del Milton semítico fué la inagotable fuente en que bebieron los evangelistas y apóstoles, o los que escribieron en su nombre; tomando de ella las ideas de la resurrección, juicio final, inmortalidad, condenación y del reinado universal de la justicia bajo la eterna soberanía del Hijo del hombre. Estos plagios evangélicos llegan al límite en el Apocalipsis de San Juan, quien adapta al cristianismo las visiones de Enoch, con retoques en que se echa de menos la sublime sencillez del gran maestro de predicción apocalíptica, que profetizó en nombre del antediluviano patriarca (5).
En honor de la verdad, debía al menos haber expuesto la hipótesis de que el Libro de Enoch, tal como hoy se conoce, es meramente una copia de textos mucho más antiguos, adulterada con numerosas adiciones e interpolaciones, unas anteriores y otras posteriores a la era cristiana. Las investigaciones modernas acerca de la fecha en que se compuso el Libro de Enoch señalan que en el capítulo LXXI se dividen el día y la noche en diez y ocho partes, de las que doce forman el día más largo del año, siendo así que en Palestina no podría haber habido día de diez y seis horas. Sobre el particular, observa el traductor, arzobispo Laurence:
La región en que vivió el autor debió de estar situada entre los 45º latitud norte, en donde el día más largo es precisamente de diez y seis horas. De esto se infiere que el autor del Libro de Enoch lo escribió en un país situado en la misma latitud de los distritos septentrionales del mar Caspio y del mar Negro, y tal vez perteneciera a una de las tribus que Salmanasar se llevó, y colocó: "en Halah y en Habor cerca del rio Goshen, y en las ciudades de los Medos" (6). Más adelante se confiesa que: No es posible asegurar que estemos convencidos de que el Antiguo Testamento supere al Libro de Enoch... El Libro de Enoch enseña la preexistencia del Hijo del hombre, el Elegido, el Mesías, que "desde el principio existía en secreto" (7), y cuyo nombre era invocado "en presencia del Señor de los Espíritus, antes de la creación del Sol y de las constelaciones". El autor alude también a la "otra Potestad que en aquel día estaba sobre la tierra y sobre las aguas" viéndose en ello cierta analogía con las palabras del Génesis (I, 2). [Nosotros sostenemos que se aplica igualmente al Narayana indo " que se mueve sobre las aguas".] Así tenemos al Señor de los Espíritus, al Elegido, y una tercera Potestad, lo que al parecer simboliza la futura Trinidad de los cristianos [así como la Trimurti]; pero aunque la idea mesiánica de Enoch ejerciese sin duda alguna grandísima influencia en los primitivos conceptos de la divinidad del Hijo del hombre, no tenemos suficientes indicios para identificar su obscura alusión a otra "Potestad", con la Trinidad de la escuela alejandrina; y mucho más dado que los "ángeles poderosos" abundan en las visiones de Enoch (8).
Difícilmente se engañaría un ocultista al identificar dicha "Potestad". El editor termina sus notables observaciones añadiendo:
De modo que podemos conjeturar que el Libro de Enoch fue escrito antes de la era cristiana por un gran profeta anónimo de raza semítica (?), quien, creyéndose inspirado en una época posterior de la de los profetas, tomó el nombre de un patriarca antediluviano (9), para dar mayor autenticidad a su entusiasta predicción del reinado del Mesías. Y como el contenido de este maravilloso libro entra copiosamente en el texto del Nuevo Testamento, se deduce que, de no estar el autor proféticamente inspirado al vaticinar las enseñanzas de Cristo, hubiera sido un visionario entusiasta, cuyas quiméricas ilusiones prohijaron los apóstoles y evangelistas como verdades reveladas. De este dilema depende el atribuir al cristianismo origen humano o divino (10).
El resumen de cuanto queda dicho, se encierra en las palabras del mismo editor: El lenguaje y las ideas de la supuesta revelación se encuentran ya en otra obra anterior, que los evangelistas y los apóstoles tuvieron por inspirada, pero que los modernos teólogos clasifican entre las apócrifas (11).
Esto explica también la repugnancia de los reverendos bibliotecarios de la Biblioteca Bodleiana en publicar el texto etíope del Libro de Enoch. Las profecías de éste se refieren en realidad a cinco de las siete razas, quedando en secreto todo lo relativo a las dos últimas. Así, pues, resulta errónea la observación del editor al decir que:
El capítulo XCII contiene una serie de profecías que abarcan desde los tiempos de Enoch hasta mil años después de la actual generación (12).
Las profecías se extienden hasta el fin de la raza actual y no tan sólo a "mil años" contados desde ahora. Muy cierto es que: En el sistema cronológico adoptado [por los cristianos], suele llamarse día a un siglo [a veces], y semana a siete siglos.(13). Pero este sistema es fantástico y arbitrariamente traído a propósito por los cristianos para cohonestar ciertos hechos y teorías con la cronología bíblica, y no representa el primitivo concepto. Los "días" se refieren al período indeterminado de las razas ramales, y las "semanas" a las subrazas, sin que en la traducción inglesa se encuentre palabra representativa de las razas raíces que se aluden sin embargo. Además es completamente errónea la frase de la página 150, que dice:
Después, en la cuarta semana, se verán las visiones de lo santo y de lo justo, se establecerá el orden de generación tras generación(14).
En el original se lee:"se había establecido en la tierra el orden de generación tras generación". Esto es, "después de que la primera raza humana procreada de un modo verdaderamente humano se había originado en la tercera raza raíz"........ lo cual altera completamente el significado. Todo cuanto en la traducción inglesa y en las mal cotejadas copias del texto etíope se expone como si hubiera de suceder en lo futuro, lo exponen en pretérito los manuscritos caldeos originales; esto es, no como profecía, sino como narración de acontecimientos ya realizados. Cuando Enoch empieza a "hablar según un libro" (15), está leyendo el relato hecho por un gran vidente, del cual y no de él son las profecías. El nombre de Enoch o "enoichion", significa vidente o "vista interna", y por lo tanto, a todo profeta y adepto se le puede llamar "enoichion" sin convertirlo en un pseudo Enoch. Pero el vidente que compiló el Libro de Enoch, se nos muestra como lector de un libro en el siguiente pasaje: Nací el séptimo en la primera semana [la séptima rama o raza ramal, de la primera subraza en la tercera raza raíz, después que comenzó la generación sexual]......Pero después de mí, en la segunda semana [segunda subraza] se levantarán grandes maldades [se levantaron más bien]; aconteciendo en esta semana el fin de la primera para salvación del género humano. Pero cuando la primera se complete crecerá grandemente la iniquidad. Tal como está la traducción ( es decir, sin los paréntesis de la autora), carece de sentido. Estudiando el texto esotérico tal como está, quiere decir sencillamente que la primera raza raíz acabará en tiempos de la segunda subraza de la tercera raza raíz, durante cuyo período se salvará el género humano; sin referirse nada de esto, al diluvio bíblico. El versículo décimo alude a la sexta semana [sexta subraza de la tercer raza raíz] al decir:
Todos aquellos que estén en ella quedarán en tinieblas, y sus corazones, olvidarán la sabiduría [se apartará de ellos el divino conocimiento] y en ella ascenderá un hombre.
Algunos intérpretes creen por algunas misteriosas razones que ellos sabrán que este "hombre" es Nabucodonosor; pero verdaderamente se alude al primer hierofante de la primera raza completamente humana (después de la alegórica caída en la generación), elegido para perpetuar la sabiduría de los devas (ángeles o elohim). Es el primer "Hijo del hombre", como misteriosamente se llamaban los divinos iniciados de la primitiva escuela de los Manushi (hombres), al finir la tercera raza raíz. También se le llama "Salvador", puesto que Él, y los demás hierofantes, salvaron a los elegidos y a los perfectos del cataclismo geológico (16) en que perecieron cuantos entre los goces sexuales habían olvidado la primieval sabiduría.
Y durante este período [el de la "sexta semana", o sexta subraza], quemará con fuego la casa solariega [el continente poblado a la sazón]; y quedará dispersada la raza entera de la simiente elegida (17).
Esto se refiere a los iniciados electos y de ningún modo al pueblo judío, supuesto elegido de Dios o la cautividad de Babilonia, según interpretan los teólogos cristianos. Además, considerando que vemos a Enoch, o a su perpetuador mencionando la ejecución de "la sentencia contra los pecadores" en varias "semanas" diferentes, y que durante esta cuarta época (la cuarta raza) "toda obra de malvados desaparecerá de la faz de la tierra", difícilmente podemos referir estas palabras al único diluvio de la Biblia, y mucho menos a la cautividad de Babilonia. De lo expuesto se deduce que como el Libro de Enoch abarca cinco razas del manvantara, con leves alusiones a las dos futuras, no puede ser seguramente una compilación de "profecías bíblicas", sino de hechos entresacados de los libros secretos de Oriente. (16) Al fin de cada raza raíz sobreviene un cataclismo geológico, alternativamente producido por el fuego y por el agua. Inmediatamente después de la "caida en la generación sexual", la hez de la tercera raza raiz (los que se sumieron en la sensualidad con olvido, de las enseñanzas de los divinos instructores), quedó destruída, surgiendo entonces la cuarta raza, a la que a su vez destruyó el último diluvio. (Véase Isis sin velo), 593 y sig., en donde se habla de los "hijos de Dios").
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SECCIÓN
IX
DOCTRINAS HERMÉTICAS Y CABALÍSTICAS La "mano" que modeló el mundo.-Ben Jochal, autor del Zohar.-Las tres biografías de cada uno de los dioses.-Números y medidas. SECCIÓN X VARIOS SISTEMAS OCULTOS DE INTERPRETACIÓN DE ALFABETOS Y CIFRAS NUMÉRICAS. El simbolismo de los números.-Misteriosa relación entre los dioses y los números.-El símbolo de la Trimurti.-Lenguaje universal. SECCIÓN XI EL EXÁGONO CON PUNTO CENTRAL O LA SÉPTIMA CLAVE Los "rays" de los astra.- El talismán de Carlomagno. SECCIÓN XII EL DEBER DEL VERDADERO OCULTISTA RESPECTO DE LAS RELIGIONES Santos cristianos y que no lo son. SECCIÓN XIII ADEPTOS POSTCRISTIANOS Y SU DOCTRINA Calumnias a Simón el Mago.- Crítica desleal.- Cosmogonía universal.-Fusión y confusión de personas. SECCIÓN XIV SIMÓN EL MAGO Y SU BIÓGRAFO HIPÓLITO Magia en el "Don de milagros".-Los poderes de Simón el Mago.-Leyendas sobre Simón el Mago. |
SECCIÓN
XV
SAN PABLO, VERDADERO FUNDADOR DEL ACTUAL CRISTIANISMO Pablo fué un iniciado.-Pablo identificado con Simón. SECCIÓN XVI SAN PEDRO FUÉ CABALISTA JUDÍO Y NO INICIADO La sede de Pedro.- Pedro nunca estuvo en Roma SECCIÓN XVII APOLONIO DE TYANA El catecismo esotérico de Apolonio de Tyana. Según se dijo en Isis sin Velo, los más grandes profesores de teología admiten que casi todos los libros de la antigüedad se escribieron en un lenguaje simbólico y tan sólo comprensible para los iniciados. Ejemplo de ello nos ofrece el bosquejo biográfico de Apolonio de Tyana, que, como saben los cabalistas, abarca toda la filosofía hermética y, en cierto modo, es un duplicativo de las tradiciones que nos restan del rey Salomón. Está escrito en estilo de amena novela; pero, como en el caso de aquel rey, algunos acontecimientos históricos se encubren bajo el colorido dela ficción. El viaje a la India simboliza, en todas sus etapas, las pruebas de un neófito,; a la par que da idea de la geografía y topografía de cierto país, como es hoy, si se sabe buscar. Las largas pláticas de Apolonio con los brahamanes, sus prudentes consejos, y los diálogos con Menipo de Corinto constituyen, bien interpretados, el catecismo esotérico. Su visita al imperio de los sabios y su entrevista con el rey Hiarcas, oráculo de Anfiarus, exponen simbólicamente muchos secretos dogmas de Hermes (en la acepción general de la palabra), y de ocultismo. Maravilloso es este relato; y si no estuviese apoyado lo que decimos por numerosos cálculos ya hechos y no estuviese el secreto medio revelado, no se hubiese atrevido la autora a decirlo. Se describen allí exacta, aunque alegóricamente, los viajes del gran Mago; es decir, que sucedió en efecto cuanto relata Damis, pero refiriéndolo a los signos del Zodíaco. Damis fué el amanuense del mismo Apolonio, y Filostrato copió la obra, que es realmente una maravilla. Al final de lo que ahora puede darse sobre el portentoso Adepto de Tyana, se hará más patente lo que queremos indicar. Baste decir, por ahora, que en los diálogos, debidamente interpretados, se revelan algunos importantísimos secretos de la Naturaleza. Elifas Leví advierte la gran semejanza que existe entre el rey Hiarcas y el fabulos Hiram, de quien Salomón adquirió el cedro del Líbano, y el oro de Ophir para construir el templo. Pero nada dice de otra semejanza que, como erudito cabalista, no debía ignorar. Extravíaél, además, al lector, según su invariable costumbre, con mixtificaciones y le aparta del verdadero camino, sin divulgar nada. Como la mayor parte de los héroes de la antigüedad, cuyas vidas y hechos sobresalen extraordinariamente del vulgo, Apolonio de Tyana es hasta hoy una esfinge que no ha encontrado aún Edipo. Su existencia está envuelta en tan misterioso velo, que suele tomársele por mito; si bien, lógicamente, no es posible considerarle como tal, porque entonces tampoco habríamos de admitir la existencia de Alejandro ni la de César. Está fuera de toda duda que Apolonio de Tyana, cuyas virtudes taumatúrgicas nadie ha superado hasta hoy, según atestigua la historia, apareció y desapareció de la vida pública sin saber cómo ni cuándo. Esta ignorancia se explica fácilmente. Durante los siglos IV y V de la era cristiana, se echó mano de todos los medios para borrar de la memoria de las gentes el recuerdo de este grande y santo hombre. Los cristianos destruyeron, por los motivos que veremos, las biografías apologéticas que de él se habían publicado, salvándose milagrosamente las crónicas de Damis, que hoy constituyen la única fuente de información. Pero no puede olvidarse que Justino mártir habla a menudo de Apolonio, representándonoslo impecable y veracísimo. Tampoco puede negarse que todos los Padres de la Iglesia citan a Apolonio, aunque mojando como de costumbre la pluma, en la negra tinta del odio teológico, de la intolerancia y del prejuicio. -El maestro misterioso.-La fama imperecedera de Apolonio de Tyana.-Semejanza entre la vida de Apolonio y la de Jesús.-Influencia de Apolonio después de su muerte.-Apolonio personaje histórico. SECCIÓN XVIII HECHOS SUBYACENTES EN LAS BIOGRAFÍAS DE LOS ADEPTOS Juan y Jesús compendios de la historia del sol.-Biografías de Iniciados.-"Soles de Justicia"-Significado oculto del Sol.-Analolía de leyendas.-Contradicciones de los concilios.-Grave error de interpretación.-Doctrina Seveta de Jesús.-Antiguo origen de la Cruz.-La Tau símbolo del "árbol de la Vida".-La Cruz y el crucifijo.-Puntos culminantes de la estructura bíblica.-Cábala de los Evangelios.-Confesiones de San Jerónimo.-Enseñanzas gnósticas. |
SECCIÓN
XIX
SAN CIPRIANO DE ANTIOQUÍA Manuscrito de San Cipriano.- La magia de Antioquía. SECCIÓN XX LA GUPTA VDYA ORIENTAL Y LA KABALAH Autoridad del Zohar.-Indicaciones a la cábala y al Zohar.-Los idiomas caldeo y hebreo.- El primer hombre.- Traducción árabe del alto Egipto.-Algunos sucesos no históricos.- El testimonio de Filón Judeo.- Pérdidas de los primitivos caracteres hebreos.-Desaparición de los pergaminos hebreos auténticos.-Esoterismo hebreo.- Una copia de la divinidad védica.- Verdadero significado del nombre de Jehováh.- El septenario sefira.- La Kabalah no explica la cosmogonía esotérica. SECCIÓN XXI ALEGORIAS HEBREAS La Biblia hebrea se ha perdido.- El hebreo no es lengua de Dios.- Los libros mosaicos.- El misterio del origen de la mujer.- Copias de los judíos.- El sagrado número siete según la Biblia.- Claves de las alegorías.- El padre y la madre. |
SECCIÓN
XXII
EL "ZOHAR" RESPECTO DE LA CREACIÓN DE LOS ELOHIM. El valor simbólico de las letras hebrea s.-Ángeles constructores.- La división del Cosmos según la cábala judía.- Erróneas interpretaciones de la cábala.- ¿Quienes son los Él.- Los Él hueste de potestades creadoras.- La hueste de Dios.- San Pablo admitió la Caballa. SECCIÓN XXIII LO QUE TIENEN QUE CECIR LOS CABALISTAS Y LOS OCULTISTAS El misterio del Sol.- El sol cabalístico. SECCIÓN XXIV LOS MODERNOS CABALISTAS DE LA CIENCIA Y LA ASTRONOMÍA OCULTA. Fuerzas cósmicas.- ¿Neptuno pertenece a nuestro sistema?.- La gravitación ley de leyes.-¿Existen en el espacio seres inteligentes? |
SECCIÓN
XXV
OCULTISMO ORIENTAL Y OCCIDENTAL La materia primaria.- Unidad y homogeneidad.- La magia judía y el clericalismo romano-.El caos del Génesis. -Prioridad del Rige Veda-.El agua de la vida-Coincidencias de cifras sobre el "caos". SECCIÓN XXVI LOS ÍDOLOS Y LOS TERAPHINES Adivinación por los serafines y el traspintándome de San Clemente de Alejandría.- El ídolo de la Luna. SECCIÓN XXVII LA MAGIA EGIPCIA Pruebas de los Papiros-Literatura de la época mosaica.- Símbolos y su lectura-.LA"Pasicortas" o juicio del alma-.La Magia practicada en todas las Dinastías egipcias-.Los"Huso" egipcios-Confusión de los dioses con demonios-.La obsesión en Egipto gran egiptólogo.- Los grandes discípulos de los Hierofantes egipcio s.-Leyendas verídicas. |
SECCIÓN
XXVIII
EL ORIGEN DE LOS MISTERIOS Un instante en el cielo-Justificación de los Misterios.- .......Se nos dice que en un principio no hubo Misterios. El conocimiento ( id ya) era propiedad común y predominó universalmente durante la Edad de oro o Saya Ayuga. Como dice el Comentario: "Los hombres aun no habían producido el mal en aquellos días de felicidad y pureza, porque su naturaleza más bien era divina que humana. Pero al multiplicarse rápidamente el género humano, se multiplicaron también las idiosincrasias de cuerpo y mente, y entonces el encarnado espíritu manifestó su debilidad. En las mentes menos cultivadas y sanas arraigaron exageraciones naturales y sus consiguientes supersticiones. El egoísmo nació de deseos y pasiones hasta entonces desconocidos, por los que a menudo abusaron los hombres de su poder y sabiduría, hasta que por último fue preciso limitar el número de los que sabían. Así empezó la Iniciación. Cada país se arregló un especial sistema religioso entonces , acomodado a su capacidad intelectual y sus necesidades espirituales; pero los sabios prescindida del culto a simples formas y restringieron a muy pocos el verdadero conocimiento. La necesidad de encubrir la verdad para res guardarla de posibles profanaciones, se dejó sentir más y más en cada generación, y así el velo, tenue al principio, fué gradualmente haciéndose tupido a medida que cobraba mayores bríos el egoísmo personal, lo cual condujo a los Misterios. Establecieronse la misterios en todos los pueblos y países y se procuró al mismo tiempo, para evitar toda contienda y error, que en las mentes de las masas profanas arraigasen creencias exotéricas inofensivamente adaptadas en un principio a las inteligencias vulgares, como rosado cuento a la compresión de los niños, sin temor de que la fe popular perjudicase a las filosóficas y abstrusas verdades enseñadas en los santuarios. Las lógicas y científicas observaciones de los fenómenos naturales que conducen al hombre al conocimiento de las eternas verdades, y le consienten acercarse a la observación libre de prejuicios, y ver con los ojos espirituales antes de mirar las cosas desde su aspecto físico, no se hallan al alcance del vulgo. Las maravillas del Espíritu único de la Verdad, de la siempre oculta e incomprensible Divinidad, tan sólo pueden desenmadejarse y asimilarse, por medio de Sus manifestaciones en los activos poderes de los "dioses" secundarios. Si la Causa universal y única permanece por siempre in abscondito, su múltiple acción se descubre en los efectos de la Naturaleza. Como el término medio de la humanidad sólo advierte y reconoce aquellos efectos , se dejó que la imaginación popular diese forma a las Potestades que los producen. Y con el rodar de los tiempos, en la quinta raza , la aria, algunos sacerdotes poco escrupulosos se valieron de las sencillas creencias de las gentes, y acabaron por elevar dichas Potestades secundarias a la categoría de dioses, aislándolos completamente de la única y universal Causa de todas las causas. Desde entonces, el conocimiento de las verdades primitivas permaneció por completo en manos de los iniciados. Insignes opiniones sobre los Misterios.-"Preste" sinónimo de filósofo.- Los cuatro centros del antiguo Egipto.-Revelacion y velación.-Esoterismo de los Druidas.-Enseñanza druídica de la reencarnación. |
SECCIÓN
XXIX
LA PRUEBA DEL INICIADO-SOL Vishvakarma vikarttana.Ceremonias de la Iniciación.-Transfusión de vida espiritual.-Mistificación de la masoneria.-El rito de "Hiramm-Abiff.
SECCIÓN XXX EL MISTERIO DEL "SOL DE LA INICIACIÓN" El Dios Sol.-Solus y Helios.-Jehová y Baco.
SECCIÓN XXXI LOS OBJETOS DE LOS MISTERIOS Los Ritos Místicos. ...Los primeros Misterios que recuerda la historia son los de Samotracia. Después de la distribución del fuego puro, empezaba una nueva vida. Era el nuevo nacimiento del iniciado, mediante el cual, como los antiguos brahmanes de la India, se convertía en un "dos veces nacido". Dice Platón en su Fedro Iniciado en el que con justicia puede llamarse el más bendito misterio nosotros puros. Diodoro, Sículo, Herodoto y Sanconiatón el fenicio (los historiadores más antiguos), dicen que el origen de estos Misterios se pierde en la noche de los tiempos y se remonta a millares de años, antes probablemente de la época histórica. Cuenta Jámblico que Pitágoras fué iniciado en todos los misterios de Biblo y Tiro, en las sagradas ceremonias de los sirios y en los misterios de los fenicios (2). Según se dijo en Isis sin Velo: Cuando hombres de tan notoria moralidad como Pitágoras, Platón y Jámblico, tomaron parte en los Misterios y hablaban de ellos con veneración, hacen mal los modernos críticos en juzgarlos tan sólo por las apariencias. Sin embargo, esto es lo que hasta ahora ha hecho la crítica, y especialmente los Padres de la Iglesia. Clemente de Alejandría abomina de los misterios "obscenos y diabólicos", si bien en otros pasajes de sus obras, ya citadas en ésta, afirma que los misterios eleusinos eran idénticos a los judíos y aún quisiera el alegar que tomados de estos. Constaban los Misterios de dos partes. Los menores se cumplían en Agrae y los mayores en Eleusis; y el mismo San Clemente fué iniciado en ellos. Pero las Katharsis o pruebas de purificación , se han entendido mal siempre. Lo que de ello dice Jámblico, que es lo peor, debiera satisfacer a quienes no estén cegados por el prejuicio. Las representaciones de esta clase en los Misterios tenían por objeto librarnos de las pasiones licenciosas recreando la vista, y al mismo tiempo vencer todo mal pensamiento mediante la temerosa santidad que acompañaba a los ritos. El Dr. Warburton observa: Los más sabios y mejores hombres del mundo pagano, están acordes en que los Misterios se instruyeron con toda pureza para lograr los más nobles fines, por los más meritorios medios.
Aunque en los Misterios se admitían personas de toda condición y sexo, y aun era obligatorio participar en algo de ellos, muy pocos alcanzaban en verdad la suprema y final iniciación. Proclo da los siguientes grados de los Misterios en el cuarto libro de su Teología de Platón. Dice: El rito perfecto precede en orden a la iniciación llamada Telete, muesis , y a la epopteia o revelación final. Teón de Esmirna en su obra Mathematica, divide también los ritos místicos en cinco partes: La primera es la purificación preventiva; porque los misterios no se comunican a cuantos quieren conocerlos; sino que hay algunas personas a quienes previene la voz del pregonero....pues para que a los tales no se les excluya de los misterios es necesario que sufran ciertas purificaciones, a las que sucede la recepción de los sagrados ritos. La tercera parte se llama epopteia o recepción. Y la cuarta, que es el fin y propósito de la revelación, es (la investidura). con el vendaje de la cabeza y la fijación de coronas....después de esto el iniciado desempeña el oficio de antorchero, o cualquiera otra servidumbre sacerdotal. Pero la quinta parte, producto de todas éstas, es la amistad e interior comunicación con Dios. Este era el último y más imponente misterio........................................... -La Teofanía en la Iniciación.-Los Misterios y la Masonería.-Los Misterios en Méjico y en el Perú. |
SECCIÓN
XXXII
VESTIGIOS DE LOS MISTERIOS Aspecto dual del Sol.-Christos y Chrestos.-Oculto simbolismo de Narada.-Símbolos Cristianos antes del Cristianismo.-Cuatro de los siete grados de Iniciación.-La víctima del propio sacrificio.-Simbolismo de la Rosa y de la Cruz.-
SECCIÓN XXXIII POSTRIMERÍAS DE LOS MISTERIOS EN EUROPA Caída de Alesia y Bibractis.- La última hora de los Misterios en Europa.-La erudición egipcia.
SECCIÓN XXXIV LOS SUCESORES POSTCRISTIANOS DE LOS MISTERIOS Eco fiel de la creencia Vedantina.-Cumplimiento del ciclo de necesidad.-La falsa Gnosis.-Teósofos egipcios.-Enseñanzas de Amonio.-Iniciaciones Neoplatónicas.-Pujanza y fracaso del Neoplatonismo.-Persecución del Neoplatonismo por la Iglesia.
EL SIMBOLISMO ASTRONÓMICO Y LOS CICLOS SECCIÓN XXXV SIMBOLISMO DEL SOL Y DE LAS ESTRELLAS Los Ángeles Planetarios y los Dioses Kabiris.-La danza Cíclica.-Astrolatría Cristiana.-Los "siete brazos del candelabro".-El victorioso Miguel.-San Clemente conocía el sistema Heliocéntrico.-San Justino adorador de Dios enel Sol. SECCIÓN XXXVI ASTROLOGÍA Y CULTO SIDÉREO DE LOS PAGANOS La Astrología Esotérica no adoró ídolos.-Espíritus planetarios, Dhyans Choanes y Kumaras.-Las célebres "Esferas" armilares.-El "Bautismo de Fueo" es un Misterio Prometeico.
SECCIÓN XXXVII LAS LAMAS DE LAS ESTRELLAS HEIOLATRÍA UNIVERSAL. Los videntes y las verdades ocultas.-Miguel regente de Saturno.- Confesión singular.
SECCIÓN XXXVIII ASTROLOGÍA Y ASTROLATRÍA Raíz de la Astrología.- La Astrología blanca y negra.- Antigüedad del Zodiaco.-Astrólogos eminentes.-La Astrología, antiguo conocimiento Universal.
SECCIÓN XXXIX CICLOS Y AVATARAS Cifras Cíclicas.-Vaticinio incumplido.-Multiplicidad numérica de los ciclos.
SECCIÓN XL CICLOS SECRETOS La India cuna de las matemáticas.-Antigüedad de los Vedas.-Testimonios astronómicos.-Argumentos de Mackey.-Edades Indas.-El reinado de Yudhistira. |
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