| EL DISCIPULADO EN LA NUEVA ERA Alice A. Bailey |
| ÍNDICE INTRODUCCIÓN CHARLAS A LOS DISCÍPULOS |
....Es muy importante y esencial que el aspirante espiritual reconozca que la Jerarquía es incapaz -regida por la ley de la libertad del alma humana- de actuar en el mundo de los hombres, si no existieran grupos representativos que pueden aminorar la cualidad jerárquica de la energía para que el hombre comnún (con su cualidad y vibración comunes) halle en sí mismo un punto de respuesta..
....Quiero evitar toda tendencia a considerar a un ashrama superior a otro. De los cuarenta y nueve ashramas que constituyen la Jerarquía en este período planetario, algunos están en plena actividad, otros en proceso de formación y aún otros en estado embrionario, esperando que un iniciado adquiera la "capacidad de enfocarse" y que se esté preparando ahora para recibir la quinta iniciación.
Esencial y potencialmente los Ashramas son todos iguales y su cualidad no es la rivalidad; difieren en su actividad planificada -actividad que es parte de otra actividad jerárquica cuidadosamente formulada. Nunca olviden esto.
La devoción de un discípulo hacia un Maestro no tiene para Él ni para Su grupo ashrámico ninguna importancia. La devoción, la predilección y la elección personales, no rigen la formación del grupo del Maestro.
Las antiguas relaciones y la habilidad de manifestar determinados aspectos de la vida a la clamorosa humanidad y expresar definidamente la cualidad de rayo, determinan la ubicación jerárquica de los aspirantes de un Ashrama.
Quizás éste sea un concepto nuevo para ustedes, razón por la cual A.A.B. nunca dijo que deberían concentrar su atención sobre algunos de los Maestros conocidos. Jamás ignoró que cada Ashrama central tiene asociados seis Ashramas, que firme y constantemente se organizan para satisfacer la necesidad planetaria. Observarán que no digo la "necesidad humana", porque las necesidades del planeta que la Jerarquía debe satisfacer abarcan mucho más que las del cuarto reino de la naturaleza. Reflexionen sobre estos conceptos.
También sería benéfico considerar a los Ashramas de los Maestros como expresiones del tipo más elevado de grupos que actúan constructivamente, cuyo personal mantiene una total unidad de propósito y una plena consagración (sin reservas en lo que concierne al discípulo implicado) para llevar a cabo la inmediata empresa ashrámica. La posición del Maestro en el centro del grupo no tiene relación con el instructor en el centro de un grupo de educandos y devotos, tal como lo conocemos en esta era pisceana.
Él constituye el centro porque, simplemente, a través de la cualidad de Su vibración, de las antiguas relaciones kármicas y de la demanda invocadora de los iniciados, discípulos y algunos aspirantes, los ha reunido para llevar a cabo los fines de Su empresa ashrámica; no los ha reunido para enseñarles ni para prepararlos para recibir la iniciación, como se ha enseñado hasta ahora. Los aspirantes y discípulos se preparan a sí mismos para los procesos iniciáticos, iniciándose en los misterios de la divinidad por la disciplina, la meditación y el servicio.
Deben recordar que el Maestro de un Ashrama puede, por ejemplo, atraer hacia sí a otros Maestros de Su mismo grado. Cinco Maestros trabajan conmigo en mi Ashrama. Sería de valor considerar los factores que mantienen unido a un Ashrama y establecen su unidad.
Los principales factores que ustedes pueden comprender son :
1. La capacidad más importante del Maestro de un Ashrama es adquirir el derecho de comunicarse directamente con el Concilio de Shamballa y saber directamente la inmediata tarea evolutiva que está llevando a cabo la Jerarquía. Los iniciados de Su ashrama no lo titulan Maestro, sino que lo reconocen como Custodio del Plan, basándose en Su capacidad para "enfrentar la Luz mayor que brilla en Shamballa". El Plan proporciona la nota clave de las actividades de cualquiera ashrama, en determinado momento y en un ciclo dado.
2. La unanimidad de propósito produce una relación subjetiva muy estrecha, y cada miembro del ashrama se ocupa de colaborar al máximo en la tarea que tiene entre manos. No tienen cabida las personalidades. Hace algunos años dije, como recordarán, que los vehículos de la personalidad nunca entran -simbólicamente hablando- en el ashrama, y esto significa que los vehículos sutiles de la personalidad deben forzosamente cumplir con las mismas reglas que el cuerpo físico -dejarlos afuera. Recuerden también que los ashramas están en el plano búdico o intuitivo. La comprensión conjunta y la unida adhesión a la deseada y ordenada técnica cíclica, une a los miembros de un ashrama en un todo sintético, por lo tanto no es posible la controversia ni la acentuación de las ideas individuales, porque ninguna cualidad vibratoria de la personalidad penetra en la periferia o aura de un ashrama.
3. La planificación y asignación de las tareas vinculadas a la tarea entre manos, se lleva a cabo por medio de una meditación ashrámica reflexiva, iniciada por los Custodios del Plan. El Maestro de un Ashrama no ordena "hacer esto o aquello", sino que, juntos, al unísono y en profunda reflexión, van desarrollando los planes, y cada discípulo e iniciado ve ocultamente dónde se le necesita y dónde - en determinado momento- debe aplicar su energía colaboradora. Observen mis palabras. Sin embargo, los miembros del Ashrama no se reúnen para meditar conjuntamente.
Una de las cualidades que se desarrollan por medio del contacto ashrámico, es la capacidad de vivir dentro del campo de la percepción intuitiva -campo o esfera de energía generada, que fue creado por el propósito unido, la planificación combinada y la energía concentrada de la Jerarquía. Constituye una analogía (y sólo eso) comparar este campo de energías reflectoras, reflexivas y reflejadas con el cerebro de un ser humano. El cerebro refleja los impactos de la actividad telepática, de la percepción sensoria y del conocimiento adquirido en los tres mundos; entonces inicia la reflexión relacionada con los procesos mentales sincronizados con el cerebro; luego se comunica al mundo externo esas reflexiones.
La meditación reflexiva ashrámica es parte integrante de la percepción en constante desarrollo, del discípulo-iniciado, que a su vez es parte de toda la meditación reflexiva jerárquica, basada en la inspiración (en sentido oculto) que proviene de Shamballa. En cuanto un discípulo puede participar en esta constante e ininterrumpida meditación o reflexión, sin interrumpir el servicio que presta ni la línea de sus pensamientos, se convierte en lo que se denomina "discípulo que ya no saldrá".
4. Otro factor que produce unidad grupal y precisión sincronizada del trabajo, es la total ausencia de crítica en el ashrama, pues al no poseer la tendencia a criticar, no les interesan las vidas personales externas de los miembros que actúan en los tres mundos. La crítica observada entre los hombres es sencillamente la manera de acentuar el yo inferior y desviar la actitud hacia los aspectos materiales de la vida de la persona.
Los miembros del ashrama poseen lógicamente clara visión, conocen mutuamente sus capacidades y limitaciones, por lo tanto, saben dónde pueden complementarse entre sí y crear y presentar juntos un equipo perfecto, a fin de servir mundialmente.
5. Mencionaré otro factor más de los muchos posibles: Los miembros de un Ashrama están todos en proceso de demostrar amor y razón pura y al mismo tiempo se enfocan en el aspecto Voluntad de la divinidad. Quizás este enunciado tenga actualmente poco significado para ustedes, pero fundamentalmente es un factor que crea el antakarana superior, une a la Jerarquía y a Shamballa y hace que sea de tanta importancia el propósito planetario.
Estos factores principales producen la unidad grupal, trayendo como resultado armonía telepática y percepción intuitiva, pero son efectos y no causas y producto del grado de unidad grupal alcanzado.
.............Sería conveniente comprender que un ashrama está compuesto de discípulos e iniciados de todos los grados. La interacción entre los distintos elementos enriquece el Ashrama y tiende inevitablemente a prestar un exitoso servicio en los tres mundos..........
.........Este problema de la integración grupal y la sintetización del personal (si puedo emplear tal frase), presenta en la actualidad un gran problema para la Jerarquía. Como observarán, se funda en la etapa de evolución alcanzada por la humanidad. Actualmente millones de personas - y esto quizás los sorprenda- alcanzaron una definida medida de permanente integración de la personalidad.
Son personas, en el más pleno sentido de la palabra, aunque carezcan de todo contacto con el alma o deseen tal contacto, lo cual significa que son hombres y mujeres que dominan su propio escenario, medio ambiente o circunstancias; por lo tanto constituyen un problema en esta era cíclica preparatoria, porque se niegan - a menudo en forma inconsciente- a formar parte de un grupo; quieren siempre ocupar el lugar del dirigente. Esto atañe tanto a los aspirantes espirituales como a los verdaderos dirigentes y trabajadores grupales, en cualquier aspecto del pensamiento y procedimiento humanos.
Por lo tanto, preguntamos: ¿ Cómo es posible crear grupos extra ashrámicos con aspirantes y discípulos que sólo valoran la categoría espiritual, la fama y la posición elevada? No es posible.
Lo único que podemos hacer es instruir a aspirantes sobre los conocidos requisitos grupales. Debemos también señalar los peligros del orgullo mental, detallarles las limitaciones de la personalidad y las dificultades del verdadero liderazgo espiritual y , luego , rogarles que se ocupen de sus propias cosas, no de las de los demás, y que sirvan a la raza humana, lo cual significa incidentalmente servir a la Jerarquía y demostrar su capacidad de trabajar en un Ashrama.
La mayoría de los discípulos -en las primeras etapas- tienden a ser didactas; les agrada expresar con palabras su profunda comprensión de la verdad oculta y con ello establecer, en realidad, su superioridad sobre los estudiantes no esotéricos, y al hacerlo (también incidentalmente) establecen antagonismos con aquellos que hubieran podido de otra manera ayudarlos. Les gusta demostrar su familiaridad con los principios jerárquicos, pero, como aún no viven esos principios, obstaculizan más que ayudan y al mismo tiempo por medio del autodescubrimiento aprenden mucho. Creen que al expresar su conocimiento de los ínfimos y poco importantes detalles de las vidas y métodos de los Maestros, revelan haber alcanzado una etapa elevada de comprensión y desarrollo espiritual, lo cual no es así en manera alguna.
En último análisis, indica un sentido superficial de los falsos valores, y el setenta por ciento de su información es errónea y sin importancia.
Creo necesario acentuar la poca importancia de su pretendida informacion, porque el trabajo de los Maestros y su libertad de servir a la humanidad como lo han elegido, se ve grandemente obstaculizado por estas estúpidas formas mentales y por las ideas preconcebidas de los aspirantes bien intencionados.
Los Maestros raras veces se parecen a las descripciones, imágenes e informaciones que tan frecuentemente hace circular el aspirante común.
Toda esta cuestión de las habladurías y de la mala información oculta, rige la mayoría de los numerosos y pequeños grupos ocultistas..
| DECIMOTERCERA
PARTE
En mi última instrucción, enuncié que la meditación era el principal agente creador en el universo. Hay universos más evolucionados que el nuestro, donde quizás no se acentúe el empleo de energías mentales para la creación, y otros no tan evolucionados donde la energía mental puede estar en proceso de desarrollo o expresión -en lo que respecta a la evolución. Existen también universos y sistemas solares de los cuales desconocemos la cualidad y las condiciones del universo, del sistema solar o del planeta manifestado. Debe tenerse en cuenta que aunque en todas las manifestaciones están lógicamente presentes los tres aspectos (propósito o voluntad; atracción, amor magnético o plan, y apariencia, como manifestación de ambos), la Entidad que se manifiesta (responsable de las expresiones de la divinidad) puede actuar y "declarar esotéricamente" las condiciones y las cualidades de las que no tenemos experiencia ni conocimiento. Quizá no tengamos ni la más mínima idea en los más elevados vuelos de nuestro pensamiento abstracto (y esto incluye a los pensadores más evolucionados de nuestro planeta), de la naturaleza de los impulsos y conceptos que animan a ciertos Creadores universales. Reflexionen sobre esto. He señalado además que hay tres grupos principales de agentes meditativos que actúan como intermediarios entre los tres grupos de Vidas autoconscientes de nuestro planeta y también entre nuestro planeta y lo que está detrás y más allá de él, con los cuales nuestro Logos planetario tiene una relación íntima e intensa. Sin embargo, hoy no me ocuparé de lo extraplanetario, porque para ustedes implicaría pérdida total de tiempo. Consideraré el tema de la meditación como agente del proceso creador denominado Ahora y la parte que la meditación debe desempeñar en la preparación para la venida del Cristo y la inauguración de la nueva civilización, que se hallan tan definidamente en camino. Existen, como pueden suponer (si leyeron mis instrucciones inteligentemente), siete fases en el proceso meditativo creador, las cuales producen los resultados requeridos. Todo lo que existe en la actualidad en los tres mundos y en las esferas superiores, es resultado de alguna forma de actividad meditativa. Estas siete fuentes son: 1.
El Mismo Logos planetario, que formó y animó al mundo
con Su pensamiento y mantiene todo dentro de Su Mente durante los innumerables
e incontables eones de existencia manifestada. Como ya he dicho, la
verdad ocultista de que "Dios pensó, Dios visualizó,
Dios habló, y el mundo fue creado y sustentado", sigue siendo
eternamente verídica. 4.
Los Nirmanakayas, los divinos Contemplativos. Este grupo receptor recibe
la impresión desde Shamballa en relación con el propósito
creador planetario. Ellos, en Su propio nivel de actividad átmica,
construyen -a través de la meditación contemplativa- un
vasto depósito de potentes energías impregnadas con las
cualidades de las siete energías de los siete rayos planetarios.
Ellos son los Custodios de la vida, inspirados directamente por los
Budas de Actividad y ocupan los eones de Su servicio planetario en: 5. La Jerarquía de Maestros, los Maestros de Sabiduría y los Señores de Compasión. Este grupo, que permanece a mitad de camino entre Shamballa y la humanidad, está sujeto a la impresión desde Shamballa, por conducto de los Nirmanakayas, y sus Miembros son agentes que impresionan a la humanidad. Personifican y expresan el aspecto amor del propósito divino; manejan, dirigen y controlan la Ley de Atracción -la energía motivadora que pone en actividad a la Ley de la Evolución en los tres mundos. Mucho se sabe sobre este grupo de trabajadores divinos y espirituales y no me extenderé aquí. Básicamente, trabajan a través de la meditación dirigida y cada ashrama es un centro de meditación, al que contribuye todo discípulo, iniciado y Maestro. Quisiera que lo tuvieran presente y se esforzaran por comprender, como discípulos, que su meditación -tanto individual como grupal- si es de naturaleza y cualidad adecuadas, será absorbida en la meditación ashrámica y volverá a ser parte de la misma. El Plan constituye el tema de la meditación jerárquica, porque personifica el Propósito divino. 6. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo se está convirtiendo rápidamente en un principal centro de meditación planetaria. Gran parte de esta meditación está lejos de ser de naturaleza ocultista, pero eso no tiene importancia; se basa mayormente en la profunda reflexión sobre los problemas de la humanidad, respaldada y ayudada por la profunda aspiración de los místicos que militan en sus filas, ayudada también por la meditación de aquellos pocos esoteristas (técnicamente hablando) que trabajan en sus filas. Este grupo es un reflejo de la capacidad invocadora y evocadora de los Nirmanakayas, pero sólo ahora está aprendiendo y aplicando este aspecto de su actividad. El nuevo grupo de servidores del mundo elevó la tensión y aumentó grandemente su actividad en la línea invocadora, dando al mundo las tres invocaciones en los últimos años. Lo que en realidad era una vaga demanda y una receptividad confusa y fluida se convirtió (por el empleo de las Invocaciones) en una poderosa rogativa invocadora y dio por resultado la evocación de energías desde la Jerarquía, que fueron trasmitidas a la humanidad por el nuevo grupo de servidores del mundo, responsable de gran parte del trabajo constructivo que está teniendo lugar en muchas partes del mundo. Mucho he dicho sobre este grupo y no quiero extenderme aquí; todos los que pertenecen a él deberían realizar el trabajo instintivamente, si es que de alguna manera están consagrados al servicio de la humanidad, inspirados por la Jerarquía; la reacción instintiva de ustedes a la impresión jerárquica, como miembros de este grupo, debería convertirse rápidamente en habitual tendencia de la vida. Así se forma un Maestro. La meditación creadora del nuevo grupo de servidores del mundo tiene como objetivo la creación de la nueva civilización y del nuevo orden mundial. Este grupo trabaja por intermedio de otro grupo: los hombres y mujeres inteligentes en el plano mental, además de poseer inteligencia, aman a sus semejantes, que a su vez trabajan por intermedio de los idealistas que buscan un mundo mejor y los que responden a la inspiración de la buena voluntad. Este último grupo trabaja con quienes están emocionalmente implicados en el deseo de ayudar a la humanidad para mejorar sus condiciones de vida. Estas personas no están abiertas a la directa impresión espiritual. Pero les atrae el acercamiento intelectual y la presentación de las ideas, constituyendo el grupo activo creador que actúa como inspiración dinámica para el séptimo grupo que es: 7. La humanidad misma. Los hombres de todas partes están siempre, si sólo lo supieran, en estado de meditación inconsciente, soñando en cosas mejores, luchando por los beneficios materiales deseados, anhelando lo que está más allá de su posesión y de su realización actuales y, en muchos casos, hasta más allá de su visión. Todos estos deseos, anhelos, visiones y sueños, son los "ingredientes" de la meditación enfocada que conocerán algún día; estos primeros resultados traerán el éxito en los tres mundos y conducirán oportunamente a integrar la personalidad, que estará dispuesta a valorar los aspectos superiores de la meditación, cuando ya no le atraiga concentrarse sobre el éxito y los beneficios materiales mundanos. Lo que ellos han conseguido crear por medio de la meditación creadora (y todos los hombres, de acuerdo a la Ley del Karma, crean su propio mundo) ya no les satisface; entonces su meditación pasa a la creación de cosas superiores, al mundo de los valores espirituales y a lo que concebimos con el término equivocado e inadecuado de "cielo". Verán, por lo tanto, que todo lo que existe es creado por la meditación y el deseo que se fusiona con el pensamiento transitorio, pensamiento que se convierte en claro pensar y, oportunamente, en pensamiento abstracto y trascendente. La concentración prolongada sobre determinada fórmula, con el tiempo se trasforma en meditación sobre lo que no es de la naturaleza de la fórmula, pasando de allí a la contemplación, que es la fuente de inspiración y de iluminación. Quienes estudian la Ciencia de la Meditación revisen estos conceptos, pues constituyen etapas reconocidas, y observen que cada etapa es de naturaleza creadora, que produce cambios creadores y de los cuales (en lo que a la humanidad concierne) el Cristo habló científicamente y también en sentido planetario cuando dijo: "Como un hombre piensa en su corazón, así es él". Por lo tanto, tenemos tres grupos principales de pensadores y otros tres de intensos pensadores creadores, todos responsables y también dedicados a comprender el Propósito divino cuando se lleva a cabo por medio del Plan jerárquico espiritual, Plan que se aplica a la humanidad de acuerdo a la Ley de la Evolución, y a través de la humanidad a los reinos subhumanos de la naturaleza. Todas las Vidas y Seres divinos descienden de la familia humana; en la humanidad actúa constantemente el proceso creador; a la humanidad deben llegar oportunamente todas las vidas subhumanas. En lo que respecta al proceso meditativo creador, el diagrama que aparece a continuación puede servir para aclarar algo sus mentes: Los
tres reinos subhumanos de la Naturaleza. Es innecesario considerar aquí los grupos superiores de los Intermediarios espirituales y las técnicas de Su trabajo creador, porque su meditación se realiza en niveles demasiado elevados para que ustedes puedan considerarla. Pero el trabajo de meditación realizado por la Jerarquía y el nuevo grupo de servidores del mundo está al alcance de su comprensión; muchos discípulos leerán lo que digo aquí y, con el tiempo, los trabajadores y aspirantes menores que militan en las filas del grupo, llegarán a comprender lo que quiero significar. Sería de valor si expusiera brevemente las graduaciones del trabajo meditativo, lo que dará un resultado creador de índole efectiva y sobre lo cual podrían reflexionar. Para nuestros propósitos los dividiremos en siete grados, de los cuales cuatro podrían ser considerados individuales y los otros tres como que representan su naturaleza grupal: 1.
El deseo, que conduce a obtener en los tres mundos lo que el hombre
inferior desea y quiere; esto incluirá los deseos de los tipos
más bajos de seres humanos, pasando por todos los tipos intermedios
hasta, e inclusive, el anhelante místico. Por poco que lo comprendan, todas estas expresiones de la meditación humana o pensamiento concentrado -sea el deseo concentrado para objetivos físicos o emocionales, o los aspectos superiores de la aspiración espiritual concentrada- crean definitivamente lo que se desea. Esto atañe también a las otras tres etapas, porque son inteligente y efectivamente creadoras, siendo estas cuatro etapas responsables de todo lo que se ve, posee, utiliza y conoce como existente en los tres mundos. Los hombres heredaron de civilizaciones anteriores muchas cosas valiosas y otras desastrosas; a su vez, el hombre moderno ha creado la actual civilización, excepcional civilización por ser resultado de la combinación de todos los factores que han logrado llevar a la humanidad a la etapa donde se reconoce el fracaso y se demuestra que la religión y la ciencia han reorientado a los hombres hacia el mundo de los valores más sutiles y superiores que el estrictamente material. Las otras tres etapas de la meditación humana son: 5.
Adoración. Es el reconocimiento conjunto y la consiguiente reflexión
de la humanidad sobre la realidad de la divina Trascendencia y la divina
Inmanencia. Es complementada por las religiones mundiales y creó
ese sendero de retorno al centro o a la fuente de la vida divina, de
la cual las religiones mundiales y el corazón del hombre dan
también testimonio. A veces se producen puntos de crisis de superlativa tensión, durante el trabajo meditativo de todos los Ashramas jerárquicos. En los momentos de la Luna nueva y la Luna llena los miembros de los ashramas meditan profundamente en forma invocadora y evocadora; la meditación que practican se divide, por lo tanto, en dos partes: la primera evoca la inspiración de los Nirmanakayas con Quienes entran deliberadamente en contacto; la segunda invoca al nuevo grupo de servidores del mundo, que le permite estar bajo la impresión jerárquica y responder a ella. Tres veces al año -en los Festivales de abril, mayo y junio * -se hace una conjunta meditación jerárquica, dirigida por el Cristo; estos Festivales invocan a Shamballa o a eso que está más allá de los Nirmanakayas, y esta meditación conjunta puede llevarse a cabo sin peligro bajo la guía dirigida y la inspiración más elevada posible. Cada ashrama puede acercarse como grupo a los Nirmanakayas, en períodos establecidos, para los cuales se hace la debida preparación; sólo el grupo de Ashramas en su totalidad, la Jerarquía como un todo, puede acercarse a Shamballa. El nuevo grupo invoca a la Jerarquía para propósitos de impresión y puede ser impresionado por cualquier ashrama mediante los discípulos que pertenecen a ese grupo; de este modo la gran cadena de contacto y el gran canal para la afluencia de la energía espiritual, llega desde Shamballa a la humanidad y, luego, por intermedio de la humanidad, a los tres reinos subhumanos; de esta manera los reinos inferiores "se iluminan y elevan". Todo esto se efectúa por medio de la meditación, la invocación y la evocación, llevadas a cabo con espíritu de dedicación, método fundamental del reconocimiento espiritual. Así, en forma creadora, la gloria que está oculta en toda forma es evocada y llevada lentamente a la manifestación exotérica. |
| SECCIÓN TRES ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACIÓN ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACIÓN PRIMERA PARTE Antes de obtener los beneficios de una mayor información y acumular así una creciente responsabilidad, es vitalmente necesario que la mayoría de los aspirantes y discípulos adopten una actitud diferente ante la oportunidad de prepararse para la iniciación que todos enfrentan. Los más evolucionados son conscientes de las posibilidades inminentes. La significación del entrenamiento ofrecido, ha ejercido justa atracción. Otros se hallan tan sumergidos en las pruebas y dificultades incidentales al esclarecimiento de la visión, previamente al proceso de la iniciación, que apenas tienen tiempo y fuerza para pasar el período de prueba y simultáneamente servir como mejor pueden. La visión y el servicio que prestan son menoscabados porque no han obtenido esa divina indiferencia, característica del verdadero iniciado. Además de todo esto tenemos la situación mundial, con su inevitable atmósfera síquica omnienvolvente, su resultante tensión y su constante ansiedad agotadora, más la simpatía que despiertan en todos los corazones quienes sufren por la guerra. La mayoría de los aspirantes y discípulos creen que ya soportaron bastante y que fue probada su capacidad al límite. Esto no es verdad. La profunda fuente de fortaleza que en ellos reside no ha sido todavía evocada y la tensión bajo la cual deberían actuar y vivir día tras día es todavía muy débil y no ha sido suficientemente intensa. Reflexionen sobre esta última frase. Las demandas objetivas hechas a todos los discípulos y, por lo tanto, a todos ustedes, no son simplemente para permitirles pasar el actual período lo mejor posible -emocional, mental y espiritualmente. Es más profundo que eso o debería serlo. Aparte de las demandas a sus recursos espirituales (incidentales a la iniciación particular que se desea que reciban) tenemos también la demanda a los discípulos para que participen en el esfuerzo de la humanidad como un todo y reciban la primera iniciación con todos los desprendimientos físicos y la agonía que precede siempre al nacimiento del Cristo en el corazón del individuo -sólo que actualmente concierne a los corazones de toda la humanidad. Preliminar a la primera iniciación, siempre debe haber -individualmente, y ahora colectivamente, por primera vez- el rechazo del yo inferior y la fervorosa conformidad de la personalidad ante la pérdida de los factores materiales que mantuvieron al alma prisionera en la matriz del tiempo. De allí, hermanos míos, la amplia destrucción material que se ve en todas partes, las profundidades de la miseria física hasta donde los hombres han penetrado y están siendo precipitados, la obligada carencia de los artículos de primera necesidad y la imprescindible reconstrucción de la vida humana sobre valores más sólidos que los físicos. Actualmente los discípulos e iniciados participan en todo esto y (cuando la comprensión y la correcta orientación prevalecen) la ayuda que pueden prestar, los que ya pasaron por la primera iniciación, es grande. Ustedes son llamados a esto y de su respuesta comprensiva a la necesidad colectiva dependerá la rapidez con que podrán alcanzar la siguiente y posible expansión de conciencia, o iniciación, como individuos. Por lo tanto, deben tener en cuenta la respuesta individual a las demandas de su propia alma y la respuesta colectiva a la necesidad colectiva. Para este servicio colectivo se exhorta al iniciado que está en ustedes, el Cristo; la radiación actual del espíritu crístico, activamente presente en los corazones de todos los discípulos, es lo único que puede salvar al género humano, permitir a la humanidad avanzar en el sendero del discipulado y evocar así ese nuevo espíritu que puede construir y construirá el nuevo mundo. Quisiera abordar en parte el tema sobre la actitud que adopta el discípulo aceptado hacia su Maestro y hacia el tema general de la iniciación, y luego considerar los pasos inmediatos que debe dar el discípulo, dondequiera resida y con el equipo que posea. Éste es el primer paso necesario. Los discípulos deben aclarar su posición y seguir aprendiendo de su Maestro, a pesar de las crisis de la iniciación. Mientras no actúen de acuerdo a la instrucción impartida y con confianza en Su intención oculta, todo lo que ese Maestro pueda decir o hacer, es de muy poca utilidad. Sólo sirve para aumentar la grave responsabilidad y los correspondientes compromisos; si no se aplica el conocimiento y la presión de la energía espiritual se convertirán en un peligro. Este enunciado es básico e importante. Hermanos míos, dos son los requisitos principales que todos deben poseer respecto a la integración grupal, que les siguen a los que poseían anteriormente, cuando traté de ayudarlos a integrarse con sus hermanos. Recuerden que les di como parte de la meditación grupal, la siguiente y simple fórmula integradora: "Soy uno con mis hermanos de grupo, todo lo que tengo es de ellos. Que el amor de mi alma afluya a ellos. Que la fortaleza que en mí reside los eleve y ayude. Que los pensamientos que mi alma crea, lleguen a ellos y los alienten". De los dos requisitos a los que hago alusión, necesarios para todos, uno se refiere a la integración de ustedes en mi grupo de "discípulos practicantes" y el otro se relaciona con la capacidad para entrar en contacto conmigo a voluntad -algo que les es permitido ahora únicamente a tres de ustedes y esto porque pocas veces se valen de dicho privilegio. Por consiguiente, nuestra primera tarea es atender tales requisitos, los cuales exigen una recta actitud de su parte y el empleo de la primera de las antiguas fórmulas que tengo la intención de dar para su profunda consideración y eventual uso experimental. Sin embargo quisiera antes de darla, ocuparme de una pregunta que inevitablemente surgirá en las mentes de los más evolucionados de este grupo. La pregunta sería: "¿Si estoy en preparación para la segunda o la tercera iniciación, debo haber estado en un grupo de discípulos -presumiblemente en el del Tibetano- por lo menos durante algunas vidas? y entonces ¿por qué se necesita una fórmula integradora?" Porque discípulo mío, aunque haya estado anteriormente en un grupo de discípulos, no fue en mi grupo sino en el de uno de los Maestros, M. o H.K.. Debido a la urgencia mundial y al inmenso trabajo que deben realizar y también a que Se están preparando para recibir una de las más altas iniciaciones, ambos Maestros han transferido a mi grupo y al grupo de otros dos de Sus discípulos iniciados, que son también Adeptos o Maestros, unos cuantos de Sus discípulos avanzados. También retuvieron en Sus grupos de discípulos a quienes iniciaron un trabajo específico bajo Su dirección en una vida anterior, y algunos discípulos que vinieron a la encarnación en este período mundial, siendo su cerebro y su mente conscientes de su relación con estos Maestros. Estas condiciones no existen en este grupo en relación conmigo -el Maestro elegido para llevarlos adelante. Sin embargo (aunque no lo recuerden) todos me conocieron bien cuando trabajaba con los dos Chohanes y por eso se decidió que ustedes trabajaran bajo mi instrucción y guía. Esto dio buenos resultados y no produjo hasta ahora demora alguna. Otra razón para el empleo de esta fórmula de integración por quienes tienen experiencia en el trabajo grupal es que hay en el grupo quienes están todavía lejos de la verdadera integración, y la experiencia de los discípulos de más edad puede ser de inestimable ayuda si de esta manera quieren servir al grupo y a mí. Mucho de lo que he dicho en las instrucciones anteriores, en el tomo primero, sobre la relación de los discípulos con su Maestro, podría bien aplicarse aquí con buen resultado. Las Fórmulas Existen en los archivos de los discípulos seis antiguas fórmulas o formas simbólicas. Conciernen a los seis requisitos fundamentales para la iniciación. Son empleadas previamente en todas las iniciaciones mayores y tienen por lo tanto cinco significados o significaciones que sólo se evidenciarán cuando se reciban cada una de estas iniciaciones. A veces están en forma de símbolos, otras de palabras, considerándoselas unas de las más antiguas fórmulas del mundo. Fueron empleadas a través de las edades por todos los discípulos e iniciados de la Gran Logia Blanca. Conciernen a lo que se denomina "las seis relaciones". Cada una de estas relaciones debe ser expresada en las actitudes que se adoptan, en el servicio que se presta y en determinada y profunda expansión de conciencia, sobre la cual nada diré, pues deben comprobarla por sí mismos. Es esencial que el seudoiniciado descubra por sí solo el valor esotérico, interno y subjetivo de la fórmula en consideración. Sin embargo puedo hacerles una insinuación, en lo que a esto último respecta. Cuando el discípulo es aceptado (porque la Logia reconoce su consagración a su propia alma) llega a reconocer definida y efectivamente a la Jerarquía. Su vida de anhelos y aspiraciones, sus suposiciones, deseos y teorías, o como quieran denominar su ansia de exteriorizarse y ascender hacia la divinidad, se convierte en un claro conocimiento del grupo de almas liberadas. Esto no se produce por algún convincente fenómeno, sino por la afluencia de la intuición. Por lo tanto, el discípulo pasa por una expansión de conciencia que puede o no registrarla el cerebro. Cada paso del camino, desde ese punto de reconocimiento en adelante, debe ser conscientemente realizado e involucra también un consciente reconocimiento de una serie de expansiones. Estas expansiones no son iniciaciones. Tengan esto claramente presente. La iniciación que está por delante es simplemente el efecto del reconocimiento. Podrían llamarse "puntos de crisis estabilizadores", donde lo "ocasional se convierte en lo constante y la intención en lo intencional". Reflexionen sobre estas palabras. La Jerarquía es ahora una realidad en sus vidas y conciencias. ¿Cuál es la próxima realidad o etapa de integración o inclusividad conscientemente alcanzada? El estudio de las fórmulas y su correcto empleo les revelará esto. Puse el énfasis sobre la visualización e hice insinuaciones sobre la iniciación y el trabajo creador de la imaginación, porque estas enseñanzas y el desarrollo de estas facultades exige que apliquen su comprensión, si quieren recibir las fórmulas concernientes a la iniciación. Por lo tanto, estas seis fórmulas son de integración y pueden darse ahora una o dos indicaciones. La Fórmula Uno, como dije, concierne a la integración en el grupo de un Maestro y tiene dos aplicaciones -si puedo expresarlo desde el propio punto de vista particular de ustedes. Una produce una inclusividad grupal, que los integra con sus hermanos de grupo en mi grupo y trae una revelación del aspecto oculto de la vida del discípulo. Cuando digo esto me refiero a su nuevo condicionamiento astral, denominado la Revelación de la Sensación Grupal. Este tema es más vasto en sus implicaciones de lo que podrían suponer, porque concierne a la sensibilidad o a la respuesta grupal conjunta, hacia afuera, al mundo de los hombres, hacia adentro, a la Jerarquía, y hacia arriba, a la mónada. Nada tiene que ver con la totalidad de las insignificantes modalidades y los sentimientos de las personalidades de los miembros del grupo. La segunda consiste en establecer contacto con el Maestro de su grupo -en este caso yo, el Maestro D.K.. Hice todo lo posible para ayudarlos en este proceso mediante mis instrucciones, respecto al contacto del plenilunio -algo que no entendieron adecuadamente ni intentaron hacer. Quizás ahora trabajen más arduamente para establecer un "contacto de relación", tal como se lo llama esotéricamente. Ahora deben trabajar empleando la Fórmula Uno. La Fórmula Dos trata del alineamiento, no el alineamiento tal como se lo entiende en el tan necesario trabajo de preparación de la Escuela Arcana, el cual consiste en establecer un contacto efectivo y directo con el alma. El alineamiento al cual se refiere esta fórmula está relacionado con el antakarana. Será nuestra próxima consideración cuando la Fórmula Uno haya hecho ciertos cambios en la conciencia. No consideraré estas fórmulas ahora. Sólo señalaré sus principales implicancias, que rara vez serán las que creen, por estar ustedes condicionados por los términos y las interpretaciones de la mente inferior. La Fórmula Tres está relacionada con ciertos cambios en el loto egoico, que podrían ser inadecuadamente expresados en términos de El Antiguo Comentario: "Tenemos lo que trasmuta el conocimiento en sabiduría, en un destello de tiempo; tenemos aquello que cambia la sensibilidad en amor, dentro de una zona del espacio; tenemos lo que trasforma el sacrificio en bienaventuranza, donde no existe tiempo ni espacio." La Fórmula Cuatro tiene un efecto específico sobre la "joya en el loto", despertándola a la vida, haciéndolo (por los efectos producidos) en los tres planos de los tres mundos, creando así cambios en las siete ruedas (centros), de modo que el "punto dinámico en el centro de cada rueda anula los puntos menores de fuerza y la rueda comienza a girar sobre sí misma". La Fórmula Cinco despierta la Voluntad, pero cualquier interpretación que se intente dar a este despertar no tendrá significado hasta que las cuatro fórmulas anteriores hayan producido efecto en ustedes y tengan lugar los necesarios cambios internos. La Fórmula Seis es llamada a veces "la palabra de la muerte". Anula el efecto destructivo del proceso de la muerte que tiene lugar constantemente en el mecanismo del discípulo o iniciado. La muerte desempeña su necesario trabajo, pero sus efectos no son destructivos. Nunca se había dado esta fórmula a los discípulos, pero puede ser conocida ahora, porque en la era pisceana se quebró definitivamente el poder de la muerte física, quedando revelada la signatura de la Resurrección. Esta anulación esotérica de la muerte encierra las causas profundamente ocultas e impresionantes de las dos etapas de la guerra mundial (1914?1945), y en esta fórmula reside la significación de la "lucha por la libertad" que libran los pueblos del mundo. A veces se la denomina "fórmula de liberación". Si ustedes fueran discípulos a quienes se les otorgó acceso a los archivos donde están las instrucciones para discípulos, hallarían (referente a las seis fórmulas mencionadas) seis grandes hojas de un metal desconocido. Parecen de plata y en realidad están compuestas de un metal que se trasforma en plata y, por lo tanto, es para la plata lo que el diamante para el carbón. Sobre estas hojas hay palabras, símbolos y fórmulas simbólicas. Cuando se las relaciona entre sí, contienen las fórmulas que el discípulo debe interpretar e integrar en su conciencia vigílica. Esto debe ser realizado mediante procesos vivientes. Como no puedo mostrarles estas fórmulas en el plano físico, lo mejor que puedo hacer es describirlas, y en esta instrucción trataré de describir la Fórmula Uno. La comprensión de las palabras y los símbolos produce dos reacciones en la conciencia del discípulo -pero cuando un grupo de discípulos trabaja con la misma fórmula (como ocurre en este grupo) se intensifica y aumenta más su valor. A la primera reacción se la denomina la "Fórmula de la Revelación" y está relacionada con la sensibilidad conjunta del grupo. Cuando los miembros del grupo cavilen sobre la fórmula y lleguen a comprenderla, responderán al sentimiento y a las reacciones sensibles y sensorias de los individuos del grupo, las que en conjunto constituyen y forman el cuerpo astral del grupo. Una vez establecida esta reacción (si existe un espíritu comprensivo y amoroso, ayudará grandemente en el proceso) el grupo puede conjuntamente llegar al segundo propósito de la fórmula, denominado "el descubrimiento del punto dentro del círculo". Esto significa -en lo que al grupo atañe- la revelación de la fuerza coherente central del grupo mismo. Ésta es -a la vez y hasta después de la cuarta iniciación superior- el Maestro en el centro del grupo. En consecuencia, es la analogía de la "joya en el loto", en lo que al individuo concierne, de la Jerarquía, en lo que respecta a la humanidad, y del punto central de la vida en todas las formas. El círculo y el punto son los símbolos naturales de la forma y de la conciencia. Esto se aplica igualmente al átomo, al hombre, al planeta y al sistema solar, concepto que debe constituir la idea fundamental en toda reflexión sobre esta fórmula. La fórmula es: "Una
línea de fuego entre dos puntos ígneos. Una corriente
de agua azul que es también una línea que surge de la
tierra y termina en el océano. Un árbol que tiene las
raíces arriba y las flores abajo. Al estudiante avanzado no le es difícil comprender la significación de esta fórmula, en lo que a él respecta. El ojo del conocimiento, el ojo de la visión y el ojo de la Deidad que dirige, le son familiares. Pero les pido considerar las grandes y principales implicancias esotéricas. Extender estos conceptos a un Maestro y Su ashrama, o Su grupo de discípulos activos, tiene valor para ustedes en su conciencia reflexiva. La primera y evidente interpretación se relaciona con el ojo del conocimiento. Pero ¿qué decir del ojo de la visión cuando la dualidad está siendo superada y del "propósito para el cual los mundos fueron hechos" -el pequeño mundo del individuo (una vez lograda la individualidad) y el mundo mayor de un grupo organizado, integrado, funcionando como una unidad, y el lejano y sutil mundo de la intención divina? Nada más diré sobre esto. Les recomiendo estas sutiles implicaciones para que cavilen reflexivamente. Les pediría que mediten sobre ellas y antes de la Luna llena de Wesak escriban lo que comprendieron de esta fórmula, desde dos ángulos. Deberán tener algunas ideas definidas sobre: 1.
El ángulo del individuo.
Puntos de Revelación En mis escritos anteriores traté considerablemente los Puntos de Crisis. Ahora podemos abordar y probar la vivencia de nuestro progreso desde el ángulo de los Puntos de Revelación. Todo el objetivo del proceso preparatorio de la iniciación es traer revelación. Deben siempre recordar que lo revelado está eternamente presente. Por lo tanto, hay una verdad oculta en el enunciado "nada nuevo hay bajo el sol". Todo lo revelado en el sendero del discipulado y de la iniciación ha estado siempre allí, pero lo que puede percibirse, exteriorizarse e incluirse, se ha desarrollado con las edades. En las primeras etapas del sendero del discipulado, el ojo de la visión es la mente iluminada. El sendero de la iniciación es aquel en que el ojo de la mente constituye la exteriorización -la percepción intuitiva del alma misma. Pero a medida que prosigue la evolución, lo que fue llevado hasta el punto de percibir las verdades existentes, difiere vastamente en el transcurso de los siglos. Aún el adepto de esta época es pronunciadamente más perceptivo e interpreta con más exactitud, siendo su visión más penetrante que la del adepto de los días atlantes; el iniciado que logre la percepción iniciática durante la futura era acuariana será mucho más evolucionado que los que actúan ahora como adeptos. Ya les he advertido que el discipulado va siendo cada vez más difícil, debido a que el discípulo moderno manifiesta una creciente sensibilidad a los valores y realidades esotéricas. Él puede percibir, y efectivamente percibe, lo que fue la meta de la iniciación en primitivos eones, percibiendo estas cosas normalmente y como hechos comprobados en su desarrollada conciencia. Éste es el paralelo espiritual del desarrollo de los cinco sentidos durante la evolución material. Su meta y su "dirección señalada" están muy lejos y su inclusividad le abre esas puertas que en tiempos primitivos sólo se abrían cuando golpeaba el iniciado. En consecuencia, no les presento ningún camino fácil, sino sólo un camino de dificultades y adaptaciones. En posteriores etapas, en el sendero de iniciación, hay tres fases que conciernen a las reacciones del iniciado?aspirante. Tenemos ante todo la visión del alma, pero así como en el pasado existía la visión y un punto de partida, ahora el discípulo moderno percibe también muchas de las etapas intermedias, las fuerzas opositoras, las obstrucciones, los obstáculos y los impedimentos que surgen rápidamente. Estas palabras las he elegido deliberadamente. El iniciado?aspirante no está ahora totalmente ciego, ni avanza en la oscuridad total. Hay suficiente luz en él para obtener una "pequeña revelación" y, en esa luz, verá la luz mayor y logrará una percepción más real. Se ve a sí mismo y durante eones el discípulo siempre ha podido hacer eso. Pero ahora percibe y reconoce también a su hermano que está en la luz, que evoca las reacciones de la personalidad y que debe adaptarse no sólo a sí mismo, cuando se descubre como él es, sino también cuando descubre cómo es su hermano. Éstos no son reajustes fáciles y fueron advertidos cuando se impartieron Las Reglas del Camino.* Quisiera enumerar, hermano mío, los enunciados más interesantes que hice en mi instrucción anterior, señalando los que contienen insinuaciones importantes y demostrarle con qué cuidado preparo esta vez lo que trato de impartirle, pues espero que estudie cuidadosamente mis palabras. Los pensamientos claves son: 1.
Sólo es de importancia lo que conoce por sí mismo y experimenta
conscientemente. Dije que debía poseer (como meta) la conciencia iniciática, manifestándose por intermedio de la mente y el cerebro y, por consiguiente, en el plano físico. 2.
La iniciación es, en lo que a usted concierne ahora, un "momento
de crisis donde la conciencia se cierne sobre la línea fronteriza
de la revelación". Esto involucra en consecuencia: * El Discipulado en la Nueva Era. T.I, pág. 535 Recordaré
que esto no se refiere al hombre en el sendero de la vida, atraído
como lo está por los pares de opuestos en el plano del deseo,
sino al alma que permanece en el punto medio entre la mónada
y la personalidad, preparándose para la Gran Renunciación
-renunciación que la personalidad posibilita- y desaparecer,
dejando a ambas (la personalidad y la mónada) perfectamente unificadas.
Como alma, el hombre recibe la iniciación en plena conciencia
vigílica. De allí el énfasis sobre el contacto
con el alma cuando se huella el sendero de probación y se pasan
las primeras etapas del discipulado. Esto hace que más tarde
se ponga el énfasis en la necesidad de dos actividades mayores
-antes de que el hombre pueda recibir iniciaciones superiores, cuando 3.
La revelación, dada al iniciado, no es una visión de posibilidades,
sino una experiencia efectiva que conduce a: 4.
En los últimos siglos y hasta el año 1875, se puso el
énfasis sobre cuatro líneas de enseñanza mediante: Dos cosas deben suceder ahora: las teorías impartidas que guiaron hasta ahora el pensamiento del discípulo, deben convertirse en experiencias prácticas y efectuarse un cambio en la conciencia, de tal manera que la actual visión debe convertirse en experiencia pasada y tener lugar un reconocimiento nuevo y más profundo y totalmente diferente de las antiguas metas. Aquí tiene lugar, en consecuencia, una prueba total de los antiguos métodos y formas de trabajar jerárquicos. Lo que proporcionó el pasado ¿resultó ser una preparación adecuada para los métodos y las proposiciones del futuro? ¿Los cimientos de la verdad fueron tan sólidos como para que la futura superestructura, basada en una sólida realidad, pudiera resistir el impacto de las nuevas fuerzas solares y cósmicas entrantes? ¿Seguirá teniendo valor el antiguo trabajo de la Jerarquía? Todos estos problemas son enfrentados actualmente por los iniciados instructores. Así como las actitudes del discípulo frente a la vida cotidiana y a los eventos mundiales son totalmente distintas de las del hombre común, porque el discípulo vive cada vez más en el mundo del significado, del mismo modo el discípulo?iniciado desarrolla una actitud hacia los procesos del vivir y los acontecimientos mundiales, basada lógicamente en el carácter, demostrada en el mundo del significado, que arroja sobre ellos una luz distinta, y en un móvil -fundado en un conocimiento y comprensión recientemente adquiridos-, que es muy diferente del de las dos condiciones anteriores. Se dan por sentadas las cuatro líneas de enseñanza; se supone que el iniciado ha captado y dominado todo en cierta medida experimental y experimentada. Ahora deben controlar las nuevas fórmulas de la vida, las fórmulas de la vida, no las del alma. El nuevo conocimiento debe reemplazar al antiguo y nada tendrá que ver con lo que hasta ahora fue considerado como meta final. Un ejemplo de esto lo tenemos en el esoterista del pasado, que muy poco sabía sobre los siete rayos y sus siete consiguientes tipos y nada se le impartía sobre Shamballa. Ahora los discípulos instruidos van percibiendo lentamente estos nuevos valores y verdades y la séptuple fuente de expresión de la vida; en el futuro la Voluntad de Dios irá conscientemente tomando forma en las mentes de los hombres de tal manera, que las antiguas verdades condicionarán y controlarán como nunca, pero automáticamente caerán bajo el umbral de la conciencia, y los nuevos valores y reconocimientos que emergen ocuparán el lugar que les corresponde en la superficie de la conciencia de todos los discípulos -los cuales serán legión. 5. El cuerpo astral no constituye un obstáculo para el discípulo?iniciado, sino que proporciona un medio para establecer fácilmente contacto con la Jerarquía, lo cual se debe a que el vínculo entre el cuerpo astral y la conciencia búdica va siendo más estrecho en esta etapa. Ambos constituyen imprescindiblemente el par de opuestos que eventualmente se fusionarán; entonces desaparecerá el cuerpo astral como desaparece el cuerpo del alma en una etapa posterior de desarrollo. 6.
Cada discípulo debe descubrir por sí mismo la iniciación
para la cual se está preparando; el Maestro nunca revela esta
información. La luz respecto al tema, llega por el reconocimiento
de las pruebas y los tipos de experiencia que debe pasar. En otra parte
he dicho "que este asunto es de orientación interna y no
de información externa". 7.
La humildad es siempre necesaria, lo cual involucra: 8.
Los discípulos enfrentan dos objetivos inmediatos, más
la necesidad de obtener una cualidad: ¿Han pensado alguna vez, hermanos míos, que una de las razones por la que no han establecido libremente contacto en su conciencia vigílica, ni me han hablado directamente, se debe a que el "círculo" es sólo para ustedes una teoría? Mientras el círculo de hermanos no sea una realidad en la conciencia diaria y de principal importancia en la vida cotidiana, no es posible hacer contacto con el "Punto". El discípulo comienza a moverse en la periferia del círculo del Maestro y va hacia el centro; sin embargo, se inclina a invertir este procedimiento en su conciencia. He dicho que la iniciación es esencialmente un proceso de revelación. Para el discípulo que se está preparando para recibir una iniciación, el énfasis necesariamente se pone sobre el reconocimiento -el inteligente reconocimiento de lo que debe ser revelado. Esto requiere que él salga definitivamente del mundo del espejismo para poder percibir con claridad la nueva visión; se arroja una nueva luz sobre las antiguas y bien conocidas verdades para que cambie extraordinariamente su significación y, en este cambio, el plan o propósito de la Deidad adquiere un significado totalmente nuevo. El neófito inexperto recibe constantemente revelaciones y registra lo que considera intuiciones poco comunes. Sin embargo, lo que realmente sucede es que va siendo consciente del conocimiento del alma, mientras que para el iniciado la intuición es siempre la revelación del propósito de Shamballa y el cumplimiento, sea desde un ángulo extenso o breve, del Plan divino. La revelación acordada en la iniciación es dada al alma, registrada por la "mente mantenida firme en la luz" y más tarde -con mayor o menor rapidez- es transferida al cerebro. Por lo tanto, podrá verse la verdadera intención del sistema de Raja Yoga que entrena la mente para ser receptiva oportunamente a la Triada espiritual. Se observará también que, durante siglos, el énfasis de los Instructores de la Sabiduría Eterna fue puesto sobre la necesidad de la discriminación, particularmente en lo que al discípulo en probación concierne. Ahora estoy tratando de que la actual enseñanza sobre la iniciación dé un paso adelante y demostrar que esencialmente no es un proceso de fusión de la personalidad con el alma (aunque ése debe ser el paso preliminar), sino de integración de la mónada con la personalidad, llevado a cabo por haber obtenido el alineamiento con el alma. La iniciación, en realidad, es el proceso esencial e inevitable de transferir la primaria triplicidad de la manifestación, a la dualidad básica espíritu materia. La crucifixión y muerte de Cristo estaban destinadas a "disolver al intermediario" y a revelar a los iniciados de los últimos 2000 años, la transmutación de la trinidad de la manifestación en la dualidad del propósito. No puedo expresar esto de otra manera, pero el iluminado comprenderá lo que quiero decir. Los interpretadores del Evangelio y los numerosos discípulos de la dispensación cristiana, no captaron en forma peculiar esta revelación; pusieron el énfasis sobre la muerte de la personalidad cuando Cristo pasó por la experiencia del "gran vacío de la oscuridad" y emitió en voz alta el mántram oculto, "Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?", reconociendo con eso simultáneamente la diferencia que había con Su "manto de gloria" (simbolizado en el reparto de Su vestidura por los soldados romanos), llamando también la atención a todos los futuros discípulos e iniciados sobre la desaparición del "principio medio", el alma; Él proyectaba (en la conciencia mundial) el reconocimiento que debe venir por la relación con el Padre o la Mónada. Esta gran disolución culmina para nosotros en el momento de la tercera iniciación, cuando la Luz de la mónada anula a la luz del alma y a la luz atómica material de la triple personalidad. Pero -y aquí reside la cuestión- el reconocimiento de esta muerte y sus efectos, sólo está simbólicamente representado y reconocido en el momento de la cuarta iniciación, la Crucifixión. Todas las disoluciones, muertes, renunciaciones y desapariciones menores, de lo que la naturaleza inferior aferra y a su vez es aferrada, actúan en relación con los aspectos habituales de la vida de la forma y de la consciente sensibilidad y percepción, y son simplemente preparatorias y simbolizan la gran disolución final del cuerpo causal, consumada en la Crucifixión. Esto conduce a la resurrección, o elevación de la conciencia de la personalidad?alma (debidamente fusionada y mezclada) en la conciencia de la mónada, la cual es lograda finalmente y llevada al grado de perfección solar en la iniciación de la Ascensión. He presentado esta enseñanza en términos cristianos para que ustedes puedan captarla más fácilmente, pero existen otras y numerosas formulaciones y acercamientos a estas verdades y, cuanto más nuevas, más cuesta presentarlas. Sólo las comprenderán quienes están por recibir inminentemente la iniciación; otros preferirán interpretarlas para sí mismos mediante fórmulas fáciles y muy conocidas de la etapa preparatoria para la unificación del alma y la personalidad. La etapa donde se reconoce la revelación otorgada al iniciado en los Misterios mayores se divide en fases menores, y puede decirse que son tres, aunque mucho depende de la iniciación que se va a recibir y del rayo a que pertenece el discípulo preparado. Éstas son: 1.
La Etapa de Penetración, consiste en horadar de un lado a otro
el mundo del espejismo, logrando así dos objetivos: 2. La Etapa de Polarización, donde el iniciado, al dejar entrar y penetrar la luz a través de las densas brumas del espejismo mundial, se da cuenta repentinamente de lo que ha hecho y adopta una firme posición, correctamente orientado hacia la visión (o en otras palabras, hacia Shamballa). Una de las cosas que deben captar es que el iniciado es un punto de vida jerárquica (sea en la periferia de la Jerarquía dentro del círculo o en el centro), es parte definitiva del esfuerzo jerárquico. Ese esfuerzo está orientado hacia el centro mayor de vida, Shamballa. Los estudiantes tienden a creer que la orientación de la Jerarquía es hacia la humanidad. Pero no es así. Ella responde a la necesidad humana cuando la demanda es efectiva y sus Miembros son los custodios del Plan; pero la orientación de todo el grupo jerárquico es hacia el primer aspecto que expresa la Voluntad del Logos y se manifiesta por intermedio de Shamballa. Así como el discípulo debe realizar dos cosas: polarizar su posición por el establecimiento de rectas relaciones humanas y, al mismo tiempo, ser un miembro consciente y activo del reino de Dios, la Jerarquía, así el iniciado -en una vuelta más elevada de la espiral- debe establecer rectas relaciones con la Jerarquía y ser simultáneamente consciente de Shamballa. Lo único que puedo impartir aquí es el ansiado y deseado punto de realización, pero la fraseología no tiene relativamente significado, excepto para quienes tienen experiencia en mayor o menor grado en los procesos iniciáticos, de acuerdo con las iniciaciones ya recibidas. Esta polarización, este punto de esfuerzo enfocado y esta orientación obtenida, es la idea básica subyacente en la frase "el Monte de la Iniciación". El iniciado "pone sus pies sobre la cima de la montaña y desde esa altura percibe el pensamiento de Dios, visualiza el sueño de la Mente de Dios, sigue el ojo de Dios desde el punto central a la meta externa y se ve a sí mismo como todo lo que es y, sin embargo, dentro del todo." 3. La Etapa de Precipitación Habiéndose identificado a sí mismo, por medio de la penetración y la polarización, con el Plan y con la Voluntad de Dios (la llave de Shamballa), sigue entonces -como resultado de su triple reconocimiento -desempeñando su parte para materializar el Plan y traer a la manifestación y expresión externa, todo lo que puede de ese Plan. De esta manera se convierte primero, en una vanguardia de la Jerarquía (que necesariamente significa sensibilidad a la energía de Shamballa) y, luego, va siendo cada vez más un Agente de la Luz -la Luz universal o la Luz de la Mónada. Hoy nada más tengo que decir respecto a la iniciación. Reflexionen sobre lo dado y capten hasta donde les sea posible imaginativamente, la magnificencia del proceso iniciático -que es vastamente más incluyente que lo indicado en cualquier enseñanza dada hasta ahora. Cuando la guerra haya terminado y el nuevo mundo, con su civilización y cultura venideras, comience a tomar forma, se pondrá creciente énfasis sobre el propósito de la Deidad controladora o la Vida o Energía básica, al actuar a través de la humanidad. Esto lo harán los esoteristas entrenados. Gran parte de lo que dicen hoy los dirigentes mundiales y los trabajadores servidores en todas las naciones, indica que responden inconscientemente a la energía de Shamballa. Hacia el final del siglo y en las primeras décadas del siglo XXI, se proporcionará enseñanza sobre Shamballa. La mente abstracta del hombre se esforzará por comprenderla, así como en la actualidad el discípulo se esfuerza por establecer contacto jerárquico. El espejismo va desapareciendo, las ilusiones se van disipando, la etapa de penetración en una nueva dimensión, en una nueva fase de esfuerzo y de realización, se está alcanzando rápidamente. Esto se realiza a pesar de todo el horror y la agonía, y será uno de los primeros resultados de la tregua de la guerra. La guerra misma va destruyendo ilusiones, revelando la necesidad de cambiar y produciendo la demanda de un nuevo mundo futuro y de una venidera belleza de la vida, que será revolucionaria y también una respuesta materialista hacia un intenso proceso iniciático en el que pueden participar todos los discípulos y para el cual pueden prepararse los aspirantes avanzados. Las Fórmulas Ahora que presumiblemente han meditado durante algunos meses sobre las Fórmulas, de acuerdo a mis instrucciones, trataré de impartirles algunas de las implicaciones más profundas. Fórmula
Uno. "Una línea de fuego entre dos puntos ígneos.
Una corriente de agua azul que es también una línea que
surge de la tierra y termina en el océano. Un árbol que
tiene las raíces arriba y las flores abajo. Estas fórmulas y sus implicaciones han causado gran preocupación, debido a que son extremadamente difíciles de interpretar. Les pediría recordar que individualmente no pueden captar la amplitud de su propia comprensión, porque la mente (el principal factor condicionante en la vida del discípulo en las primeras etapas de su entrenamiento) conoce mucho más de lo que el cerebro es capaz de registrar. Posteriormente, en la vida del iniciado, el alma registra conscientemente para el discípulo que puede identificarse con ella, mucho más de lo que a la mente concreta le es posible registrar. Por lo tanto, les pediría que no midan la capacidad de comprensión que poseen, sino que simplemente cavilen y reflexionen. Resumiré brevemente algunas de las cosas que indiqué sobre estas fórmulas, en instrucciones anteriores: 1.
Conciernen a las seis relaciones, cuando el discípulo logra establecerlas. Estos efectos resultantes de la correcta comprensión de las fórmulas, podrían ser considerados como reacciones -automáticas e inevitables; la palabra "reacción" la empleé en mi última instrucción. Estas reacciones son frecuentemente y podría decir generalmente, inconscientes, y sólo gradualmente el discípulo se da cuenta de que reflexionando tranquilamente sobre la fórmula, puede obtener ciertas expansiones de conciencia, una mayor sensibilidad y un reconocimiento intuitivo de lo hasta ahora invisible e incomprendido, produciendo cambios definidos en su naturaleza subjetiva. Realiza su trabajo designado y los resultados se producen en forma simple y natural. Aquí hay una insinuación sobre la necesidad de la obediencia oculta. Mi responsabilidad es indicarles el trabajo que quiero que efectúen y los pasos que han de dar, debiendo por lo tanto hacer el trabajo. La mayoría de ustedes que viven normalmente en el mundo de los efectos y no en el mundo de las causas, se preocupan de los posibles resultados y las diferencias fenoménicas (si puedo llamarlas así) que esperan surjan del trabajo. Por consiguiente en vez de concentrarse sobre la exactitud del trabajo y la meticulosa obediencia, dedican su energía a pensar en lo que sucederá, a considerar las dificultades del trabajo y a creer que en su caso particular no se producen resultados. Al darles estas fórmulas, trato principalmente de ayudarlos a trabajar en el mundo de las causas y sacarlos así conscientemente del mundo de los efectos. Por consiguiente les pediría que realicen el trabajo indicado, concentren sus mentes sobre las fórmulas de poder, "trabajen sin apego" -tal como el Bhagavad Gita lo expresa- y que se abstengan de buscar resultados, sabiendo que se producirán aunque no lo reconozcan, hasta que su enfoque sea más definidamente subjetivo. No he dicho "introspectivo", hermanos míos, sino "subjetivo". 'Ser introvertido significa realmente que, como personalidades pensantes, miran siempre hacia su vida mental y sentimental interna. Eso no es vivir subjetivamente, es vivir como observador externo que mira hacia adentro. Vivir subjetivamente significa que el enfoque de su conciencia está dentro y que de allí miran en dos direcciones: externamente a la personalidad, en el plano físico; internamente al alma. Reflexionen sobre esto. La diferencia es muy real y deberían captarla. El hombre que conoce la diferencia entre vivir una vida introspectiva y una vida subjetiva, está en camino de ser un verdadero esoterista. Consideremos por un momento la Fórmula Uno y busquemos su interpretación más simple, aunque avanzada, desde el ángulo del neófito (que ya no deberían serlo). Tomaré una o dos ideas generales que surgen de un análisis del todo y luego algunas frases que -al interpretarlas- pueden arrojar luz sobre ciertas significaciones y prácticas. En primer lugar, quisiera que observaran el énfasis puesto sobre el "ojo" en esta fórmula. Es una nota clave y está expresada de diversas maneras. En todas las ideas subyace el concepto de ver, de un Ser Que Ve, mirando al Todo creado. Este mismo concepto se encuentra en el símbolo masónico fundamental del Ojo de Dios que domina todo dentro del templo. En esta fórmula tenemos: 1. El Ojo de Dios. Shiva es la primera Persona de la Trinidad, el Destructor, pero al mismo tiempo el Absorbedor Final, el Todo y, sin embargo, la parte. Es el órgano de la divina Voluntad o Poder, el Ojo por Cuya mirada directa afluye externamente el poder hacia ese Todo que Él ha creado. En el caso del espíritu humano, es la Mónada. 2. El Ojo de la Visión. No indica aquí la energía directriz, sino el Observador consciente, el alma cósmica, solar o humana. 3. El Ojo que Conoce. Es el discípulo que de una etapa a otra reacciona acrecentadamente a la dirección de la voluntad espiritual y al desarrollo de la respuesta sensible, entonces su cerebro y su mente conscientes llegan a conocer en los tres mundos. Ese conocimiento está limitado en el neófito, se ahonda en el discípulo y se profundiza en el Maestro, pero todo está relacionado con la visión. 4.
Al mismo tiempo esta fórmula habla de que hay cuatro ojos: Por lo tanto, después de una cuidadosa reflexión podemos ver cuán simple es este tema esotéricamente considerado, y que la clave de su comprensión reside en la identificación consciente con los tres, tanto secuencialmente, a través del crecimiento, como simultáneamente, por medio de la iniciación. Aquí hago una insinuación esotérica. Segundo, quisiera que observaran que esta fórmula se relaciona con el antakarana: 1.
"Una línea de fuego entre dos puntos ígneos"
-la mónada y el alma. Éstas son algunas de las significaciones más evidentes; surgirán otras más profundas cuando sean realidades y no teorías especulativas en sus vidas. Por lo tanto, será evidente que es necesario trabajar definidamente sobre las instrucciones dadas respecto al antakarana. En conexión con lo referente a la Fórmula Dos, dije que el alineamiento "será nuestra siguiente consideración cuando la Fórmula Uno haya producido ciertos cambios en la conciencia. No consideraré estas fórmulas ahora. Sólo señalaré que sus principales implicaciones pocas veces serán como ustedes creen, pues están condicionados por las palabras e interpretaciones de la mente concreta inferior".
En pasadas instrucciones vimos que la enseñanza sobre el tema de la iniciación la impartí (como lo hacen todos los Maestros) de tres maneras: 1.
Mediante insinuaciones. Éstas -si se observan y siguen- evocarán
la intuición. La iniciación no se recibe nunca a no ser
que la intuición se vaya activando. El instinto espiritual, el
aspecto más bajo de la intuición, indica que se está
preparado para la primera iniciación; una mente iluminada y una
inteligencia espiritual, son el signo definido de que un hombre puede
recibir la segunda iniciación, mientras que la percepción
espiritual o instinto intuitivo, significa estar preparado para la Transfiguración,
la tercera iniciación. Fórmula
Uno......... Trata de la integración del discípulo en
un ashrama y concierne a la revelación del sentimiento grupal.
Por lo tanto se relaciona con la naturaleza astral. Estas Fórmulas tienen siete interpretaciones; sin embargo, sólo tres de ellas pueden ser descubiertas por el discípulo en entrenamiento en este momento particular, porque únicamente la luz de la Tríada espiritual puede impartir este tipo de revelación e interpretación. 3. Mediante la presentación de Puntos de Revelación: a.
La visión actual debe convertirse en experiencia pasada. La luz
de la revelación se desvanecerá cuando la experiencia
se convierta en un hábito y, por lo tanto, quede bajo el umbral
de la conciencia. La
etapa de Penetración. El modo en que el discípulo encara el tema de la iniciación difiere hoy del de tiempos primitivos -aún del de hace cincuenta años. Es esencial que capten que este modo de encararlo es mental, no como fue hasta ahora, por la devoción, la emoción y la aspiración. Fue kama-manásico, lo cual significa una mezcla de aspiración elevada, atención y enfoque de la mente inferior y el cumplimiento de las disciplinas puramente físicas. En la actualidad, el verdadero discípulo que está preparado para este gran paso, controla su mecanismo emocional; su mente inferior está agudamente alerta y enfocada y su mente superior definidamente en armonía con la inferior por conducto del antakarana. Quizás obtengan una percepción más clara si comprenden que las demandas condicionales del Iniciador (hasta el período del año 1400 d.C.) se hicieron para establecer un contacto consciente con el alma; hoy se demanda cierta medida de relación con la Tríada espiritual por conducto del antakarana, lo cual es algo muy distinto. Lógicamente debe haber contacto con el alma, pero no se considera que le proporciona todo lo que el iniciado de la nueva era debe tener. |