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Mediante lo que aquí presentamos, destinado a todos los discípulos que se encuentran a la altura de la oportunidad ofrecida, no pretendemos de modo alguno reemplazar al único texto en donde puede estudiarse este tema, “Los Rayos y las Iniciaciones” del Sr. D.K.. Por el contrario, sólo deseamos indicar un tipo práctico de ordenamiento de la tarea a realizar, guiando (si nos podemos tomar tal atribución), a quienes después de haber estudiado concienzudamente la citada obra están dispuestos a colaborar en la tamaña obra espiritual de construir el antakarana grupal, parte del arco iris planetario y el único método para acceder concientemente a la Vida desde la forma, donde hoy nos encontramos.
La síntesis que aquí presentamos no es, como es fácil darse cuenta, un trabajo que no pueda perfeccionarse, sino que posiblemente el estudiante dedicado y consagrado encontrará que es grandemente perfectible y sintetizable de diferentes modos y aspectos.
No obstante siguiendo lo que aquí decimos y persistiendo durante el tiempo necesario se obtendrá el resultado deseado, con el consiguiente beneficio personal, grupal y humano. El éxito puede demorarse (o no) mucho tiempo lo cual ha de servir al estudiante consagrado para un constante y renovado esfuerzo y no para el desaliento.
Debe recordarse que quien sigue el Sendero hollado por los Grandes Seres llegará a ser uno de Ellos; de lo contrario el regreso a la vida mundana lo espera, hasta que en futuras encarnaciones logre mejor comprensión del proceso viviente y evolucionante en que todos los átomos del Universo nos encontramos.
Llega un momento en que el nivel de comprensión alcanzado y la Buena Voluntad, que no es sino amor impulsivo, nos lanzan hacia un Trabajo colaborador con la Vida Divina; esto siempre debe recordarse. Así surge en la conciencia del discípulo la necesidad de construir conscientemente el antakarana.
Esta presentación no es resultado de la improvisación de un ansioso espejismo de llegar a ser más espiritual, como podría pensarse, sino el resultado del estudio rítmico que grupal y secuencialmente hemos seguido durante algunos años.
Por lo tanto, si eres un discípulo y puedes captar comprensivamente lo que decimos y tratamos de hacer, hazlo con nosotros y colaborarás en una magna obra.
No es posible demostrar hoy y aquí que lo que decimos es una verdad oculta para la mayoría de los hombres encarnados, ni tampoco podemos hacer otra cosa que insinuar e insistir para que muchos comprendan el destino del ser humano que va despertando lentamente a la Vida. El transcurrir del tiempo dirá si lo que decimos es o no así.
E.C.
09/2003
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TRABAJO NECESARIO
Presentamos un ordenamiento de los muchos que pueden hacerse de la información necesaria para el estudiante que consagradamente trabaja en la obra espiritual de construcción del antakarana grupal.
No obstante el orden es uno solo; los muchos aparecen en los detalles, aunque en el fondo siempre es lo mismo, que esencialmente consiste en lo siguiente:
1-- Durante años hemos de transitar el camino de la Verdad practicando constantemente el difícil trabajo de dar, darse y brindarse en función de un creciente y desinteresado servicio.
2-- Debemos comprender que la Cruz nos señala el Camino que nos conduce a la Estrella de cinco puntos, no habiendo otro (18-444). Es la Cruz asignada a quienes comprenden y emprenden la tarea encomendada.
3-- Es necesario estudiar grupal y comprensivamente lo que se nos dice desde los Centros Avatáricos, recordando siempre que los cinco mandatos que de allí emanan (18-238/ss) están destinados a quienes tienen sutiles ojos para ver y adecuados oídos para oír. (“Cinco Mandatos Avatáricos”, en la tercera parte)
Con el tiempo y su benéfica actividad evolutiva, comprenderemos que el Sendero que nos conduce a este trabajo crecientemente espiritual ha de pasar por “el ojo de la aguja”, con lo que se simboliza el constante incremento y final humildad que debe ser cultivada hasta lograr su plena fructificación. Con sólo recordar que nadie que no actúe con pleno desapego podrá pasar por “el ojo de la guja”, nos damos cuenta de la magnitud del Trabajo que nos hemos comprometido a impulsar y a hacer.
El orden en que presentamos la información consta de dos partes a la cual se adicionará en el futuro una tercera en donde tendrá cabida los futuros trabajos (que seguramente serán muchos), sobre el tema.
Las dos partes que ahora presentamos son:
En la primera se colocaron temas generales y de detalles con fines de orientación con el objeto de guiar al estudiante en la búsqueda de los diversos temas que atañen al que nos ocupa; la segunda parte está dedicada al trabajo práctico de construir individual y grupalmente el puente de luz. La tercera parte, obviamente no está agregada en esta presentación ya que concierne al futuro.
En la primera presentación, que fue distribuida en el festival del N.G.S.M. (20/12/2003) nos hemos ocupado de las dos primeras partes; ahora hacemos lo mismo con la tercera, repitiendo las dos primeras con los mismos números de páginas y trabajos, aunque estos algo ampliados; consideramos que de ese modo se facilita la tarea.
Esta tercera parte no es sino una recopilación de trabajos no demasiados extensos relacionados todos con la construcción del antakarana; no obstante nos damos cuenta que, obviamente tal inclusión tiene limitaciones, ya que todo está relacionado con todo.
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Pág. |
Trab |
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1 |
Este trabajo y su meta visionaria. |
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3 |
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Índice y orientación del trabajo necesario. |
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3 |
La construcción del antakarana es un proceso creador. |
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La ciencia del antakarana....... 10/1998 |
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8 |
5 |
El hombre debe convertirse en el antakarana. |
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9 |
6 |
Todas las construcciones son planificadas. |
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10 |
7 |
El proceso de la construcción planificada empleado por la Deidad (18-417/8) 11/1998. |
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12 |
8 |
Construimos inconscientemente parte del antakarana (18-373). |
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13 |
9 |
Las seis etapas o palabras (18-401/ss). |
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14 |
10 |
Pensar con claridad sobre la intención de construir el antakarana (18-401). |
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16 |
11 |
Intención (18-401). |
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17 |
12 |
Visualización (18-402). |
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18 |
13 |
Tres cualidades necesarias para proyectar el antakarana (18-405). |
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19 |
14 |
Éxito en el proceso (18-415). |
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20 |
15 |
Un tenue hilo (18-416/7). |
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21 |
16 |
Por el antakarana podemos pasar de la vida a la Vida. |
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22 |
17 |
Siete niveles de percepción (18-381/s)......... 7/1998 |
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24 |
18 |
El plano mental es un río de siete energías manásicas que las debemos cruzar mediante un puente de luz, el antakarana (18-381)......... 10/2003 |
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28 |
19 |
Proyección (18-413). |
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29 |
20 |
Efectos producidos por la palabra de poder correctamente pronunciada (18-420). |
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30 |
21 |
Palabras de poder (18-422/ss) |
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31 |
22 |
La palabra de poder en la proyección del antakarana (Antiguo comentario) 18-419 11/2003 |
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32 |
23 |
La modernización de las palabras y su poder (18-422/ss) |
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33 |
24 |
Técnica de primer rayo (18-418). |
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34 |
25 |
Inspiración (10-195)........ 9/1998 |
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35 |
26 |
Técnica de segundo rayo (18-424). |
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36 |
27 |
Técnica de tercer rayo (18-425/ss). |
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37 |
28 |
Técnica de los rayos de atributos (18-426/s). |
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38 |
29 |
Invocación y evocación (18-406) (18-427). |
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39 |
30 |
Estabilización (18-407). |
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40 |
31 |
Resurrección (18-407). |
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41 |
32 |
El antakarana y la Cruz (18-444/5)....... 11/2003 |
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42 |
33 |
El antakarana, fusión, tensión. Energías condicionantes.......11/2003 |
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43 |
34 |
Antakarana. Encuentro, mezcla, tensión, creación, fusión, iniciación, crisis, adaptación (18-444/5).......11/2003 |
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44 |
35 |
Antakarana y energía. |
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45 |
36 |
El trabajo de triángulos y el antakarana planetario (18-223/232).......12/1998 |
Observación: El punto y la fecha indican que se trata de un escrito distribuido independientemente de esta presentación, antes o después de ella.
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Pág |
Trab |
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48 |
37 |
Decisión y pasos siguientes. |
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49 |
38 |
La U.S.E. y un Gran Trabajo grupal, la construcción del antakarana. |
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50 |
39 |
Antakarana, un puente de luz para unir la tríada espiritual con la personalidad. Pasos necesarios y ordenados para construir grupalmente el antakarana necesario para cruzar siete niveles de percepción, el río de energías mentales. Para recordar constantemente. |
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56 |
40 |
Horario fijado para el trabajo grupal en sus inicios. |
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57 |
41 |
El Puente de Luz en ejecución. |
Como puede verse, la primera parte se compone de diversos títulos (en total 36), que tratan el tema desde diversos ángulos de visión.
La segunda parte se refiere al trabajo práctico (con solamente cuatro títulos), teniendo en cuenta que el estudiante ha comprendido el contenido de todo lo anterior, así como también ha estudiado en el libro “Los Rayos y las Iniciaciones”, mediante las referencias indicadas y otras.
En la tercera parte se ha incorporado trabajos complementarios de lo expuesto en las dos primeras partes; esta incorporación se ubica por orden alfabético y la oportunidad de leerlos o estudiarlos, aunque es cualquiera, puede seguirse – si se desea hacerlo así – en un orden de temas vinculados, ya que algunas tienen por objeto continuar un tema que necesita más dilucidación. Por ejemplo, al leer en pág. 6 “La construcción del antakarana es un proceso creador” y a continuación “La ciencia del antakarana”, pág. 7, es conveniente continuar con lo mismo mediante “Todo ciclo es creador” que se encuentra en la tercera parte en la letra T.
La incorporación de escritos relacionados en esta parte, responde a que han sido expresamente citados en las páginas de las primera y segunda partes:
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Pág |
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58 |
C |
3 |
Cinco mandatos avatáricos. (18-237/ss) |
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63 |
E |
6 |
El ciclo anual de actividades de la U.S.E. es un proceso creador. (2-236/ss) |
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65 |
E |
8 |
El hombre es una creación planificada. |
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66 |
E |
16 |
El proceso creador y su diagramación. |
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67 |
E |
8 |
Errores, dolores, sufrimientos. |
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68 |
L |
16 |
La intención surge como una necesidad. |
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70 |
N |
12 |
Nos encontramos en condiciones de construir conscientemente el antakarana. |
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72 |
P |
15 |
Pascua y la vida ascendente. |
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75 |
P |
15 |
Pascua, triple símbolo y cuádruple representación. |
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80 |
P |
18 |
Poder de renunciamiento. |
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82 |
R |
6 |
Respiración, pulsación, ritmo. |
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89 |
S |
6 |
Sonido y palabras son procesos creadores. |
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93 |
S |
6 |
Sutratma y antakarana. |
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94 |
T |
6 |
Todo ciclo es creador. |
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97 |
T |
21 |
Todos los átomos del Universo oportunamente han de construir su propio antakarana y pasar por el desde los niveles inferiores de la vida a la Vida. |
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99 |
T |
17 |
Trabajar visualizando. |
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101 |
T |
18 |
Trasmutación del conocimiento en sabiduría. |
LA CONSTRUCCIÓN DEL ANTAKARANA
ES UN PROCESO CREADOR
La construcción del antakarana es un proceso creador y por lo tanto se han de cumplir las cuatro o tres etapas de todos los trabajos (pues todos son creadores), como se indica en “La Ciencia del Antakarana”, escrito hace algunos años.
Al distribuirlo en octubre de 1.998 en la U.S.E., ya existía de parte nuestra, la intención de que en pocos años más nos lanzaríamos a esta magna empresa. Lo dicho allí es una presentación general del proceso creador y puede verse que el gran trabajo de invocación y evocación figura en todo el ciclo, porque la tensión y el esfuerzo las producen. A fin de facilitar la tarea del estudiante lo presentamos en las páginas siguientes.
No es una tarea de pocos días o meses, sino que en general demandará muchos ciclos de trabajo, lo cual debe servirnos para incentivar el esfuerzo mejorándolo constantemente y no para desalentarnos.
Como puede verse en dicho trabajo “La Ciencia del Antakarana” figuran las siete palabras de poder, una para cada rayo, necesarias para impulsar el tendido del puente de luz con energía triadal mental, como más adelante se explica y como lo hace mucho más sabiamente el Sr. D.K.. Hace ya cinco años y aún mas que nuestra intención de impulsar el comienzo de la construcción del antakarana por el grupo unido y cada día más fusionado de la U.S.E. ya existía, razón por la cual fue distribuido dicho trabajo.
El proceso creador que es en sí uno, aunque puede ser considerado como compuesto de dos etapas, como lo hemos explicado en un trabajo anterior ( “Todo ciclo es creador 18-206” ), distribuido en junio del año 2000 y ahora agregado en la tercera parte de esta presentación. También puede ser dividido en tres o cuatro etapas o partes como lo decimos en el mismo trabajo mencionado, y como además el intervalo inferior puede ser tomado en cuenta como dual, se ve que los números 1,2,3,4,5 acompañan al proceso creador. No obstante dicho proceso es esencialmente séxtuple, razón por la cual se lo simboliza con la estrella de seis puntos, siendo también la razón por la cual la construcción del antakarana es dada en seis palabras que son seis episodios, etapas o partes del trabajo.
En la tercera parte hay uno o más trabajos relacionados a este tema:
“El ciclo anual de actividades de la U.S.E. es un proceso creador” (2-236/ss)
“Respiración, pulsación, ritmo”.
“Sonidos y palabras son procesos creadores”.
“Sutratma y antakarana”.
“Todo ciclo es creador”
Recomendamos sus lecturas.
E.C.
01/2004
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Trabajo nº 4
LA CIENCIA DEL ANTAKARANA
En la extensa obra del Sr. D.K. se trata este tema desde distintos ángulos o puntos de vista; no existe otra bibliografía al respecto y antes de que fuera explicado el gran Trabajo de la construcción del puente por el mencionado Maestro de Sabiduría el tema era desconocido aún para discípulos consagrados y dedicados, salvo las ocasionales menciones que hizo H.P.B. en sus libros.
El estudio referente al tema se encuentra fundamentalmente en el libro “Los Rayos y las Iniciaciones” desde la página 364 a la 436, aunque se dice también mucho en “La Educación en la Nueva Era”, en “La Curación Esotérica” y en los dos tomos del “Discipulado en la Nueva Era”, sobre todo en el segundo de ellos.
Demás está agregar que la construcción del antakarana como técnica práctica, sólo podrá ser emprendida con éxito por quienes han caminado el sendero sirviendo, dando, practicando rectas relaciones e inofensividad, además de haber emprendido sabiamente la práctica de la meditación con el fin de mejorar las condiciones de vida de los individuos, los grupos, las naciones y la humanidad como un todo, y no para beneficiarse personalmente.
A continuación diagramamos el proceso que, como podemos darnos cuenta, es una meditación y por lo tanto aparecen cuatro etapas que desde otro punto de vista son solamente tres, por ser dual el intervalo.
(18-364/436)
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Véanse las seis palabras mediante las cuales el Sr. D.K. explica el Trabajo de construcción del antakarana (18-401/408).
Quien haya estudiado las páginas mencionadas en el acápite se habrá dado cuenta que la ciencia, y por lo tanto la construcción del antakarana es un reiterado proceso de respiración o meditación tal como lo hemos representado. Hasta que no se haya alcanzado un adecuado nivel de comprensión el gráfico anterior no podrá ser interpretado.
E.C.
10/1998
EL TRABAJO UNIVERSAL DE CREACION CRECE
CONSTANTEMENTE
Al haber aceptado que todos los átomos del Universo han pasado, están pasando o pasarán por la etapa humana y puesto que el hombre es creador, se evidencia que no solamente la Creación Universal crece constantemente, sino que lo hace triplemente: Crece la cantidad de creadores que permanentemente actúan como tales, al mismo tiempo que el trabajo de cada uno se acrecienta indefinidamente, tanto en lo abarcante como en los detalles de lo creado.
Nosotros los hombres, estamos en el camino y nos encontramos en un punto obligatorio del proceso evolucionante, nos estamos despertando de un largo sueño en el que estuvimos y aún estamos sumidos durante edades, despertar que llamamos desarrollo de la autoconciencia; lograda esta autoconciencia, otras edades nos esperan en el futuro en que cada vez más despiertos y consagrados seremos entidades totalmente dedicadas al bien Universal.
Por lo dicho se comprende que la Vida, que avanza hacía una excelcitud de la que desconocemos su meta, cada día nos impulsa hacia una mayor y mejor comprensión del Propósito Divino, y en ese trabajo nos encontramos, no desde que somos discípulos u hombres, sino desde siempre. El camino a recorrer es conocido y lo mismo ocurre con los senderos que los átomos que en etapas más primitivas o anteriores a las del hombre también han de recorrer, son senderos concocidos y poco distintos de los anteriores hollados por otros entes del mismo tipo.
Por lo tanto, los reinos inferiores que conocemos y aún los que no conocemos, todos han de avanzar evolutivamente con la misma meta; se evidencia entonces que los átomos llevan la esencia divina adentro; no obstante, en la etapa de hombre por primera vez esa escencia divina es individual, lo cual lo especificamos diciendo que el hombre es un átomo individualizado.
La creación del antakarana por cada hombre es el paso para llegar él y su grupo a niveles sutiles desde la burda materia; puede verse entonces que el hombre es en sí el antakarana mismo. Cuando así lo comprende y tal comprensión cala hondo en su consciente individualidad sintiéndose simultáneamente parte de un Todo mucho mayor y abarcante al que va conociendo cada día mejor, entonces capta sin lugar a dudas que él mismo es el puente, él es el sendero; así llega a la comprensión de que siendo él el camino, ya no está aquí ni allá sino en todo su recorrido. El Sendero, el Camino, el Antakarana, el Arco Iris, el Puente, como queramos llamarlo es largo y el discípulo puede exclamar: “ese soy yo, por lo tanto estoy y soy, aquí y allí, lo cual indica que viajo de modo instantáneo”.
Viendo las cosas desde otro ángulo “no es que el hombre debe convertirse en el antakarana”, sino que ha de llegar a su conciencia -en algún momento- la comprensión y aceptación de que es así, como siempre lo fue, porque el hombre es un ser creado y uno de los objetivos de tal creación es que vincule lo material con lo espiritual, siendo el antakarana mismo. Al darse cuenta de esto, el estudiante captará comprensivamente la importante diferencia entre el ser humano y el hombre y ya no le resultará confuso el concepto de que el ser humano guía al hombre durante edades, hasta alcanzar la redención.
Sobre este tema en la tercera parte con el título “El hombre es una creación planificada” puede obtenerse más información. También puede leerse “Errores, dolores, sufrimientos”.
E.C.
01/2004
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SON PLANIFICADAS
El proceso de toda construcción es planificado; debe ser y es como el empleado por la Deidad y por lo tanto es conveniente estudiar tal proceso séptuple que se encuentra tratado en (18-417/8) y también en el trabajo de las páginas siguientes.
Si el estudiante cree que puede hacer algo distintamente planificado (y que, por lo tanto no responderá a la Verdad), no lo logrará. Posiblementre se engañará a sí mismo durante un tiempo, aceptando que lo logró; luego se dará cuenta que fue sólo una ilusión que fugazmente desapareció, quedando solamente el amargo sabor del tiempo perdido.
El Plan es uno, el Propósito está detrás del Plan y lo sustenta; la Voluntad de Dios o de los Grandes Seres se expresa de ese modo.
“Sé humilde, inofensivo, conviértete en un Servidor, huella el Sendero del trabajo desinteresado y amoroso y entonces construirás con la divina planificación dentro del plan de Dios. No haciéndolo así, no lo lograrás, construyendo solamente de modo efímero y con poco valor”.
Hemos dicho que es conveniente estudiar el proceso séptuple de toda construcción planificada, con lo que el estudiante puede confundirse ya que el trabajo de creación y construcción es fundamentalmente séxtuple, como lo hemos dicho en páginas anteriores.
Para evitar o disminuir tal confusión repetimos:
Todo proceso creador es séxtuple y al llevarlo a cabo, los números 1,2,3,4,5 están también implicados en el trabajo. No obstante los rayos son siete y al crear y construir, cada rayo lo hace a su modo, aunque siempre dentro de la sextuplicidad del proceso.
La creación y construcción es séxtuple pero los ejecutores son siete. El método para cada uno es Uno, aunque resulta ser séxtuple, pero al aplicar la metodología son siete.
Esto que decimos es especialmente importante en la época que estamos viviendo en la que el sexto rayo está en retirada y el séptimo avanza, llevando a cabo el trabajo como Luz Suprema; este rayo y su trabajo son actualmente de tal influencia que constantemente aumenta el número de almas y personalidades de los hombres determinadas a colaborar en el gran trabajo de satisfacer la necesidad inmediata”.
E.C.
12/2003
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EMPLEADO POR LA DEIDAD
(18- 417/8)
Los siete rayos constituyen la séptuple expresión de la conciencia divina, por lo que es fácil darse cuenta que en el proceso de construcción los siete trabajan planificada y complementariamente. De esto no tenemos la menor duda, y al leerlo en las mencionadas páginas, volvemos a reflexionar sobre la maravilla del proceso divino en todos sus aspectos, así como en la necesidad de esforzarnos para lograr un paulatino acercamiento a esa excelsa condición.
El Sr. D.K. dice en las mencionadas páginas al referirse al trabajo que le ha significado el comunicarnos uno de los párrafos de “un antiguo libro perteneciente a los Archivos de los Maestros”:
“No ha sido fácil poner en términos y palabras modernas estas ideas abstrusas expresadas en el lenguaje y simbolismo más arcaico. Solo he expresado la idea general, la colaboración de los siete rayos en los procesos de construcción empleados por la Deidad y su interacción planificada, en pequeña escala, infinitesimal en comparación con el gran Todo”.
Nos damos cuenta del esfuerzo necesario para que la sabiduría nos llegue por algún camino, impedidos como estamos por “los velos de maya” para ver y oir en esos excelsos ámbitos donde viven los Maestros de Sabiduría. Y también nosotros nos esforzamos para que el trabajo de dilucidación cumpla su función, razón por la cual escribimos este trabajo.
Hemos observado que el citado párrafo del antiguo libro de los Archivos de los Maestros es conveniente sea aclarado un poco más con el fin de obviar lo que podríamos llamar pequeñas fallas o descuidos en la redacción en castellano, así como también para poner énfasis en siete palabras que tienen que ver con la parte que le corresponde a cada rayo en toda construcción planificada. Estas palabras son:
Correcta valoración.
Positivismo.
Adaptación.
Correcto conflicto.
Visión.
Dedicación.
Fusión.
Aunque no explícitamente, estas siete palabras están contenidas en el mencionado párrafo extraído y traducido por el Sr. D.K., e indican la parte del trabajo planificado que le corresponde a cada uno de los siete rayos en el proceso de construcción. A continuación lo transcribimos como entendemos debiera estar, con lo que queda claro que la interpretación nos ha significado varios momentos de reflexión antes de asumir la responsabilidad de cambiar (aunque mínimamente) una frase en singular por otra en plural y algunas otras pocas palabras.
“la tarea del iniciado de primer rayo es la CORRECTA VALORACIÓN; la meta del iniciado de segundo rayo es obtener POSITIVISMO en la acción. Aquél que trabaja con el tercer rayo debe alcanzar mediante la ADAPTABILIDAD el sendero que va de aquí para allá. El iniciado de cuarto rayo llega al aspecto voluntad cuando el CORRECTO CONFLICTO ocupa su lugar y no produce indebida Preocupación. Estas cuatro necesarias actividades señalan la meta para el hombre llevándolo al punto inferior de conciencia (lucha entre pares de opuestos).
Los rayos que corresponden a la VISIÓN y a la DEDICACIÓN señalan el camino directo para evocar la voluntad de continuar y fusionar el amor de Dios, el amor del hombre y cuanto alienta el propósito subyacente en todo, y, para este propósito y consumación terrena el séptimo rayo dedica todo lo que posee, el poder de FUSIONAR lo de arriba con lo de abajo.”
Como se observa al leer y comparar, hemos cambiado pequeñas cosas con el fin de dilucidar lo que se quiere expresar; y resumiendo se evidencia que las siete palabras interpretan, aunque no con total exactitud, el trabajo de cada uno de los siete rayos.
Cuando tratamos de construir aquello que debe expresar nuestra voluntad de servir, debemos hacer lo mismo que hace la Deidad, y para ello también necesitamos trabajar con los siete rayos del alma, aunque siempre uno predomina, como bien sabemos. Lo mismo ocurre con la Deidad en que, como también sabemos, predomina el segundo por ser el del Logos Solar.
El hombre es creador y el trabajo de construcción no es sino la necesaria creación para servir al plan de Dios; por lo tanto debemos hacerlo tomando en cuenta las mismas ideas.
Por lo dicho, recomendamos reflexionar sobre esas siete palabras, las cuales deberían expresar desde ahora el proceso de creación consciente del estudiante reflexivo y acrecentadamente dedicado que trata de acercarse cada día más al modelo divino de creación.
Para terminar podemos agregar los siguientes conceptos:
1.< La CORRECTA VALORACIÓN tiene por objeto eliminar lo que quedó obsoleto y construir lo nuevo sobre lo aprovechable de lo anterior.
2.< El POSITIVISMO es necesario ya que se es positivo cuando se da o se ejerce necesaria influencia para lograr establecer relaciones o vínculos.
3.< Construir un camino de aquí para allá es ADAPTAR las formas a las nuevas necesidades, haciéndolo con inteligencia.
4.< El CORRECTO CONFLICTO es necesario para obtener armonía lográndose la cualidad, punto medio entre la virtud y el vicio.
5.< La necesaria VISIÓN es el resultado de la mente iluminada.
6.< La DEDICACIÓN se desarrolla al tener como base para el trabajo la simiente de una idea divina.
7.< La FUSIÓN es la meta de toda la evolución; la diversidad termina fusionada y sintetizada en el UNO UNIVERSAL.
E.C.
11/1998
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CONSTRUIMOS INCONSCIENTEMENTE PARTE
DEL ANTAKARANA (18-373)
El arco iris tiene tramos que los construimos sin darnos cuenta; constituyen el camino hasta llegar al gran puente para pasar por sobre el río de la mente. Antes de llegar allí debemos construir puentes menores, sin los cuales sería imposible “llevar los materiales” (por decirlo metafóricamente) al lugar indicado, para comenzar el trabajo mayor.
Mediante estas construcciones menores unimos el cuerpo físico etérico con el denso, luego estos dos con el astral. Más adelante unimos los tres con el mental inferior y posteriormente se unifica todo en el rayo de la personalidad. Este último rayo finalmente se subordina al rayo egoico, con lo que todo el sistema, alma - personalidad queda sintetizado en el rayo del alma.
Este trabajo lo hacemos durante nuestro largo deambular por los tres mundos; los átomos permanentes y la unidad mental, impulsados y dirigidos por el alma hacen el increíble trabajo mágico de trasmutar la experiencia en cualidades del alma del hombre, que se plasman en el colorido y el sonido del cuerpo egoico.
Cuando el estudiante ha llegado a este punto, se encuentra preparado para construir conscientemente el “antakarana de dos tramos y tres pilares”, como lo presentamos más adelante. Así, cuando el hombre, el cuarto reino de la naturaleza, se esfuerza en expresarse con el tres y el dos comienza a comprender porqué el 4 el 3 y el 2 seguidos o no de ceros, no fallan nunca el dividir el tiempo, obteniéndose los Yugas y sus múltiplos y submúltiplos.
Sin embargo no debemos materializar en demasía lo que decimos, sino que estos modos de presentar el tan esotérico tema de la construcción del arco iris, tiene por objeto decirlo de algún modo entendible (hasta cierto punto), por lo que luego debemos considerar el trabajo desde el punto de vista espiritual en que debe llevarse a cabo. La humanidad y todos nosotros como parte de ella, tenemos el antiguo hábito de materializarlo todo, lo cual constituye un impedimento; esto debe ser comprendido y el estudiante ha de controlar constantemente esta tendencia la cual a veces ayuda y otras veces impide.
Precisamente la construcción de “Los dos tramos con los tres pilares” es el tema que nos ocupa; se evidencia que al efectuarlo conscientemente debemos seguir una determinada técnica llevando el esfuerzo, dentro de dicha metodología, a la mejor eficacia. Esto se logra en un proceso continuado que para mejor comprensión se define con seis palabras, como es presentado en las páginas siguientes.
Es importante captar (como cuando se estudia meditación), que si un proceso es continuado y uno solo, y no obstante lo consideramos dividido en varias etapas (en el caso de la construcción del antakarana, son etapas definidas por palabras), es sólo para que sea intelectualmente entendido, y no para enfatizar que en el proceso necesariamente se deben oportunamente separar las partes.
Sobre este tema podemos encontrar en la tercera parte del trabajo “Nos encontramos en condiciones de construir conscientemente el antakarana”.
E.C.
8/2003
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LAS SEIS ETAPAS O PALABRAS
(18-401/ss)
Como puede comprenderse después de haber leído los siete métodos (que son en verdad uno solo), del proceso de la construcción planificada llevado a cabo por la Deidad, la construcción del antakarana debe hacerse del mismo modo y habrá diferencias entre los métodos de cada uno de los rayos, aunque lo único que cambia es la palabra de poder emitida en la etapa de proyección. En lo demás todos los discípulos, cualesquiera sean sus rayos, siguen la misma secuencia, y el método de trabajo puede describirse con las seis palabras siguientes:
Intención (18-401)
Visualización (18-402)
Proyección (18-404)
Invocación y Evocación (18-406 y 18-427)
Estabilización (18-407)
Resurrección (18-407)
La descripción de lo que en cada etapa o palabra se debe hacer se encuentra en las páginas mencionadas como también más adelante en páginas siguientes de este conjunto de trabajos.
Si recordamos como debe cumplimentarse “todo proceso creador planificado (ver pág. 10) y tampoco olvidamos que la construcción consciente del antakarana es precisamente un proceso planificado conscientemente” por el discípulo, el cual a su vez debe hacerlo porque la Vida lo exige, comprenderemos sin ninguna duda, que el trabajo está regido por el número seis. Este número, que tiene que ver con el plano astral (y también el astral cósmico, el del amor puro), nos indica claramente que sin la imaginación creadora (la síntesis y final logro de todo el trabajo astral efectuado durante edades), no podría llevarse a cabo. He ahí, por si el estudiante lo quiere saber, porque él, como todos los hombres tienen que actuar tantos años en dicho plano de las emociones y los sentimientos, y porque no puede ser obviada esta experiencia ni aún por las razas como un todo, justificándose el paso por la atlante.
Puede verse la importancia que ha de darse al correcto desarrollo de la imaginación, máxime al comprender que la Vida puede manifestarse ( y así lo hace), debido a la creación, de lo contrario no podría ser.
Sobre este tema hay varios trabajos vinculados en la primera y tercera partes, que es conveniente leerlos, como –obviamente también es conveniente estudiar- lo que dice el Sr. D.K. en las páginas mencionadas.
E.C.
10/2003
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DE CONSTRUIR EL ANTAKARANA
(18 - 401)
En el trabajo sobre los “Pasos necesarios y ordenados para construir grupalmente el Antakarana” (recientemente distribuido), el título elegido para reflexionar hoy es el del párrafo número 17; obviamente, como todo el tema se encuentra en el libro “Los Rayos y las Iniciaciones”, el estudiante puede consultarlo y estudiarlo allí.
Al darnos cuenta de lo que se nos quiere decir en el mencionado párrafo, se evidencia que hemos de repasar una vez más los motivos que generan la “intención”, el primer trabajo a efectuar para la proyección del puente de luz. Por lo tanto surgen varias preguntas, una fundamentada en la Necesidad o no de hacerlo y las otras en si estamos o no en condiciones de intentarlo como también si es conveniente o inconveniente realizar el esfuerzo necesario.
Hoy, al escribir este trabajo nos referimos únicamente a la Necesidad o no de construir el arco iris, dejando las otras preguntas para mas adelante, que es ni mas ni menos, el fundamento de todo el gran trabajo grupal que nos hemos impuesto. Al sólo mencionar el tema nos vienen a la mente las palabras “Libertad” y “Pascua” debido a la relación tan clara que sabemos que existe entre el otro lado del río de la mente (con la posibilidad de acceder a el), y el conocido e inferior mundo de los hombres triples, mundo que conocemos y del cual ya poco o casi nada de valor podemos extraer desde el ángulo de la sabiduría, aunque todavía resulte ser muy útil del punto de vista experimental para desarrollar el poder de dar, de servir, de ser humildes e inofensivos.
El tema nos vincula fundamentalmente con la libertad, palabra ésta que expresa mucho más de lo que a un primer análisis aparenta significar. Vemos que la libertad es lo primero que debe tomarse en cuenta en el año espiritual para que se logre el objetivo de anu, la partícula. Fue simbolizado por Cristo-Jesús, para lo cual Jesús fue privado de La existencia en la Cruz, con lo que Él, el maestro Jesús alcanzó los niveles sutiles de la Vida, logrando la libertad que le dió y le da el antakarana por Él construido; obtuvo la Resurrección, después de haber deambulado durante edades por el mundo de los hombres encarnados.
Debemos captar con toda claridad que no se trata de considerar el tema desde el ángulo emocional sintiéndose atraído por un campo amplio y luminoso frente al estrecho mundo de los niveles de maya. Ha de tenerse en cuenta, sin que exista la menor simiente de duda, que no debemos dejarnos engañar por el espejismo o la ilusión, sino que hemos de reflexionar con absoluta sinceridad de propósito sobre el trabajo de servir y ser acrecentadamente más útiles a los grandes seres.
Por lo tanto la construcción del puente de luz debe liberarnos del mundo de los hombres encarnados desde el momento que ya no lo necesitamos para nosotros, sino solamente para venir a servir y a ayudar a trasmutar a quienes están a la altura de la oportunidad; de no ser ese el fundamento de nuestra intención, será espúreo y debemos cambiar constantemente hasta lograr día a día, en un constante esfuerzo, mayor pureza en la intención.
Jesús actuando en el mundo de los hombres y Cristo en los niveles sutiles, simbolizaron y actualmente simbolizan la personalidad y el alma; en Pascua se reitera todos los años la muerte física de Jesús el cual alcanza la cuarta iniciación debido a la liberación de la tiranía en los tres mundos, y Cristo que ya estaba en los niveles mentales superiores es impulsado a los niveles búdicos. La analogía es exacta con lo que sucede con la personalidad y el alma del hombre:
Personalidad – Jesús - deja la existencia mundana y llega a los niveles mentales superiores, donde se encuentra el alma.
Alma – Cristo – deja los niveles mentales superiores y es ascendido a los niveles búdicos.
Cuando uno recibe la cuarta iniciación, el otro alcanza la quinta. Ambos habían construido el antakarana y lograron, cada uno en su nivel, la necesaria liberación; Jesús logra la Resurrección pasando al campo de la Vida, y Cristo pasa a ser esencia búdica de los burdos niveles del mundo de los hombres. En posteriores episodios, unido al mismo y continuado simbolismo, Jesús recibe la quinta iniciación y Cristo la sexta y aún la mitad de la séptima.
Aunque sobre el tema que nos ocupa, que es el párrafo número diecisiete del trabajo mencionado, pueden dilucidarse muchas otras posibles interpretaciones, nos limitamos a lo dicho, respetando la conveniente brevedad que se requiere con cada expresión de reflexión centralizada.
E.C.
10/2003
Como decimos al comienzo de este trabajo; el tema tratado aquí ha surgido del párrafo 17 de “Pasos necesarios y ordenados para construir grupalmente el antakarana”, que el estudiante lo puede ver en la segunda parte de “este conjunto de puntos de vista” que ahora presentamos sobre la proyección del puente de luz. Se comprende que al pensar con claridad en la obra que nos hemos propuesto, debemos hacerlo cada día más consagrada y dedicadamente, lo cual implica un creciente enfoque en el cumplimiento del plan y una mayor captación del propósito que lo sustenta. Para lograrlo deben ser desarrolladas las siguientes virtudes y/o cualidades: humildad, inofensividad, capacidad de dar, estudio y concentración en temas espirituales e integración grupal, además de otras que constituyen esencialidades básicas como el constante mejoramiento del carácter.
Sobre Pascua y el trabajo de liberación pueden leerse varios escritos, entre ellos:
“Pascua, la vida ascendente”
“Pascua, triple símbolo y cuádruple representación”.
Trabajo nº 10
E.C.
01/2004
INTENCIÓN
(18 - 401)
1- Lograr correcta orientación debiendo efectuarse en dos etapas:
a- Hacia el alma, como aspecto de la energía constructora.
b- Hacia la tríada espiritual.
2- Comprensión mental de la tarea a realizarse, lo cual involucra el empleo de la mente de dos maneras:
a- Respuesta a la impresión búdica.
b- Actuación de la imaginación creadora.
3- Reunir las fuerzas y energías necesarias y confinarlas dentro de “un círculo no se pasa”
4- Luego pensar con claridad sobre el proceso de la intención. El proceso debe ser reconocido como es.
5- Mantener firmemente la tensión sin ejercer presión sobre las células cerebrales.
6- Durante un período pensar con claridad sobre la etapa de Intención, lo que significa la parte inicial y fundamental de todo el trabajo de construcción del antakarana.
Observación: Cuando durante el proceso se está ansioso por alcanzar éxito o egoístamente inspirado, habrá presión sobre las células cerebrales. El trabajo debe hacerse con la mas pura elevación e inegoismo.
La intención, que en el trabajo “La ciencia del antakarana” (pág 7) vemos que se considera ubicada en la etapa de inhalación, sin embargo no ha de ser tenido en cuenta exactamente así, sino que lo expuesto responde como es fácil darse cuenta a un modo de presentarlo, lo cual aunque está bien, merece más dilucidación. Por eso en la tercera parte con el título “El proceso creador y su diagramación” tratamos de aclarar lo que decimos.
En la vida del discípulo y de todo estudiante que lentamente va despertando, durante cierto o mucho tiempo no toma en cuenta participar en la empresa de construir conscientemente el antakarana. No obstante llega un día en que la creciente consagración y de colaboración con los grandes seres impacta suficientemente fuerte en su conciencia y capta firmemente que debe participar en dicho trabajo, al mismo tiempo que reflexiona y se pregunta porqué no se habrá dado cuenta antes. En él se ha generado la “intención”, que podemos decir que depende de su nivel evolutivo alcanzado.
No podemos decir “tengo la intención de participar en la construcción consciente del antakarana” y con esa firme determinación generar dicha intención; lo que podemos hacer –y esto es importante- consiste en esforzarnos para aprender a dar, a servir, a ser humildes e inofensivos, además de estudiar y tratar de comprender; al hacer esto, llega un momento en que “verdaderamente tenemos la intención” de construir conscientemente el antakarana.
El trabajo “La intención surge como una necesidad” agregado en la tercera parte se refiere a este mismo tema.
E.C.
8/2003
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(18 – 402)
1- Esforzarse por visualizar el proceso:
a- Imaginar lo que se desea hacer, lo que estamos haciendo (18-403).
b- Porqué debe hacerlo.
c- Cuales son las etapas del trabajo.
d- Cuales son los efectos resultantes de su planeada actividad.
e- Con cuales materiales debe trabajar.
2- Establecer una definida relación entre el nivel búdico y la imaginación creadora.
a- Esforzarse para establecer dicha relación, mediante la imaginación y la visualización.
b- Mantener la sustancia acumulada para el trabajo dentro “del círculo no se pasa”, conservando la necesaria tensión.
La tensión –que no es la tensionada y nerviosa personalidad del hombre- es generadora del trabajo creador; el Sr. D.K. nos dice que debe recordarse que “la tensión en lo inferior produce la atención de lo superior”, y hemos de tener presente que la tensión es o produce invocación, con lo que la atención de lo superior es evocación hacia lo inferior.
La imaginación es el resultado del enfoque del hombre en el nivel más elevado del plano astral; es, podríamos decir la epifanía lograda después de innumerables años de experimentos en los mundos inferiores del humano vivir. El hombre es creador y en él se desarrolla la imaginación que, lógicamente es un importante factor necesario para la creación; lo es porque el plano astral interactúa con los niveles búdicos inferiores ubicados del otro lado del río de la mente. Al hacerlo se activa el plano mental ubicado entre ambos, y el proceso creador también entra en actividad.
Al producirse lo antedicho puede actuar la visualización que es el trabajo de revestir con sustancia etérica (luz) lo imaginado.
El discípulo que se consagra crecientemente, haría bien en considerar esto que decimos, promocionando en sí mismo y en sus allegados el constante desarrollo de la imaginación. En esto puede verse porqué a la civilización del hombre le está permitido que aparezca el así llamado arte y porqué se dice que el arte es creador, aunque en verdad sabemos que no lo es, sino que consiste en un mecanismo para que el hombre en determinadas encarnaciones desarrolle preferentemente la imaginación, la cual es un factor de gran importancia para la creación.
Meditando en lo que decimos se comprenderán muchos detalles de las expresiones ocultas que el hombre sabio las emite y quienes no están suficientemente preparados las rechazan.
Sobre este tema puede leerse el escrito “Trabajar visualizando”, agregado en la tercera parte.
E.C.
8/2003