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El potro de herrar

Hasta los años cincuenta del siglo XX, los animales constituían un elemento fundamental en el desarrollo de las tareas agrícolas. Las yeguas y caballos, las mulas y mulos, los bueyes y vacas, los asnos, tan necesarios para el trabajo, abundaban en los pueblos. Había que cuidarlos lo mejor posible. El herraje era uno de estos cuidados. Para que los animales pudieran caminar más cómodamente había que ponerles de vez en cuando herraduras a sus cascos. Herrar al ganado asnal, mular y caballar, no resultaba, salvo excepciones, excesivamente complicado. Mucho más peligrosa se hacía esta operación cuando se trataba del ganado vacuno. Lo mejor era inmovilizar al animal para poder hacer el trabajo con tranquilidad, sin miedo a coces y cornadas. Para eso se inventó el potro de herrar.

COMO HERRAR UN CABALLO

El potro de herrar estaba formado por cuatro pilares de piedra o troncos dePOTRO DE HERRAR madera (según los lugares) clavados en el suelo, formando un rectángulo, de tal manera que dentro de él cupiera el animal que habría de herrarse. A su vez, los pilares de los lados más largos estaban unidos con dos vigas horizontales, de las que colgaban unas cinchas de cuero con las que se inmovilizaba al animal. En el frente, se colocaba un yugo de madera, donde se sujetaba la cabeza de la bestia. En algunos lugares aún se conservan potros de herrar. Han sido restaurados y constituyen interesantes monumentos históricos.

Por lo que se deduce de dos actas de sesiones del Ayuntamiento de los años 1901 y 1907, en Villafer no existía un buen potro de herrar, firme y duradero. El vecindario tenía que arreglárselas como pudiera; por ejemplo, acudiendo a un pueblo cercano donde lo hubiera, o exponerse a posibles accidentes de trabajo. De vez en cuando se construía un potro, pero tal vez no con la suficiente solidez como para durar años y años. Cuando alguien solicitaba gratuitamente al Ayuntamiento madera para construir un potro de herrar, la Corporación accedía de buen grado a ello, por considerar que éste era un servicio público de primera necesidad.

Feliciano Martínez Redondo

Estas son las dos actas de referencia


Sesión del 17 de febrero de 1901

“Vista por la Corporación municipal la instancia suscrita por el vecino Inocencio Domínguez solicitando que se le conceda la madera necesaria para hacer un potro para herrar al ganado vacuno, acordó por unanimidad acceder a tal petición, puesto que su utilidad se convierte en beneficio de la mayor parte de los vecinos de este pueblo que en la actualidad por carecer de aquél tienen que salir de esta población a practicar dicha operación y que para señalar la madera queda autorizado el Concejal D. Luis Pérez”.

El Alcalde, Luis Fernández

Sesión del 13 de agosto de 1907

“Vista la instancia presentada por el herrero Gregorio Morla y vecinos de este pueblo en solicitud de que le sean concedidos dos pies de chopo de los que posee este municipio en el plantío de Valdelaviña, con objeto de hacer un potro para herrar el ganado vacuno de los vecinos del pueblo, y vista la conveniencia que tal concesión trae consigo, teniendo en cuenta que en este pueblo se carece de Veterinario y de herrador, acordó la Corporación concederles los indicados dos pies de chopo”.

El Alcalde, Isidoro Colinas

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