DATOS GENERALESIMÁGENESHABLA NUESTRA HISTORIAUSOS Y COSTUMBRES


- HACE 50 AÑOS. PRIMERA PIEDRA DE LA NUEVA IGLESIA 
- HACE 50 AÑOS. VILLAFER EN EL DIARIO DE LEÓN 
- LA EPIDEMIA GRIPAL DE 1918 EN VILLAQUEJIDA Y VILLAFER - MAL DE MODA 
- EL PUENTE DE VILLAFER
- LA BARCA DE VILLAFER
- INAUGURACIÓN ESCUELAS EL 6 DE DICIEMBRE DE 1924

Villafer hace cincuenta años. Primera piedra de la nueva iglesia  INICIO

          
           El 23 de septiembre de 1956, cuarto domingo del mes, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, se colocó en Villafer con gran solemnidad, la primera piedra de la que sería la actual nueva iglesia. Se cumplen, por tanto, ahora los cincuenta años de tal acontecimiento. Las obras se prolongaron durante dos años. La inauguración oficial se celebró en similar fecha – cuarto domingo del mes de septiembre- del año 1958.

Son muchas las personas que actualmente lamentan el derribo de la vieja iglesia de Villafer. Merecía la pena haberla conservado, dicen. Y seguramente tienen razón quienes así piensan. En cualquier caso, eran otros tiempos y otra forma de ver las cosas.

El deterioro de la iglesia de Villafer venía de lejos. Los parches y remiendos, escasos siempre, que se iban poniendo no conseguían detener su ruina. Finalmente, en 1954, se decidió abandonar a su suerte la vieja iglesia y construir una nueva. Mientras tanto, la celebración de los actos litúrgicos se realizaba en el pórtico de la iglesia, al que se añadió el local de la sacristía.

D. Evencio Alonso Clemente, párroco de Villafer por aquellos años, nos dejó testimonio escrito de todo el proceso. Transcribo a continuación tres de estos escritos.

Feliciano Martínez Redondo

Estado de la parroquia en el año 1954
“En el mes de abril de 1954, el Excmo. Sr. Obispo de Oviedo Dr. D. Francisco Javier Lauzurica y Torralba, a cuya Diócesis pertenecía esta parroquia, con ocasión de girar Santa Pastoral visita, se hizo cargo de la situación lamentable del pueblo que se encontraba sin sacerdote y sin iglesia, siendo atendidos por los sacerdotes más próximos y teniendo los cultos en un lugar indecoroso y por demás reducido, desde que, meses antes, había sido prohibida la entrada a la multisecular iglesia por estar en inminente ruina. El mismo Prelado planteó el problema de la construcción de un nuevo templo, no donde estaba la anterior, sino en el lugar en que se encontraba la casa rectoral, también en ruina. Y al cesar el párroco D. Emilio González, incapacitado por enfermedad, era nombrado (D. Evencio se refiere a sí mismo) encargado de la misma, el año de mi ordenación sacerdotal el 20 de junio del mismo año 1954”.

Visita del Obispo Almarcha. 1956
En la visita pastoral realizada en julio de 1956 por el Obispo de León, Luis Almarcha, se dice: “En una plática de saludo, en la que se congratuló por la incorporación del Arciprestazgo a la Diócesis de León, exhortó al pueblo a procurar con todas sus fuerzas al levantamiento de una morada digna del señor, no cejando en tal propósito hasta que sea inaugurada. Villafer 24 de julio de 1956”.

Bendición de la primera piedra
“Una vez obtenido el permiso para edificar, se comenzó la demolición de la casa rectoral, donde había de ser enclavada la nueva iglesia. Desde esta fecha las cosas tuvieron otro rumbo. El pueblo se fue enterando de la posibilidad de la empresa por propia mente. El cuarto domingo de septiembre de 1956, en que se celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, privilegio para este pueblo, según consta en decreto de 1880, se colocaba y bendecía la primera piedra en medio de una entusiasta solemnidad parroquial”.

 

Hace 50 años. Villafer en el Diario de León INICIO


En el año 1956 se publican en el DIARIO DE LEÓN tres noticias relacionadas con el pueblo de Villafer, las tres de carácter religioso. A Villafer acababa de llegar un cura joven y dinámico, D. Evencio, con ganas de impulsar la vida espiritual del pueblo. Eran tiempos en que la religión ocupaba casi todo el espacio público, y una gran parte del contenido del Diario de León. Como muestra de aquel período de nuestra historia, la lectura de estas tres noticias puede resultar interesante.
Cachinas

1956
DIARIO DE LEÓN. Martes 1 de mayo de 1956
Villafer
Ejercicios espirituales para niños
Días de verdadero fervor religioso los vividos por los niños de este pueblo durante los días 15 al 21 de este mes. Han venido a enderezar sus vidas, poniéndoles en el camino de la felicidad, unos santos ejercicios, organizados por nuestro joven y activo sacerdote Don Evencio Alonso Clemente y dirigidos por el celoso párroco de Villaquejida Don Raimundo Alonso Revilla.

El primer día después del Santo Rosario y la invocación al Espíritu Santo, dio comienzo la plática preparatoria, exponiendo de manera sugestiva el fin de los Santos Ejercicios, despertando el interés de cuantos la escuchan. En los actos de la noche se rezaba el Santo Rosario, con asistencia de todo el pueblo, que nunca sabrá agradecer bastante gracia tan especial. Tenemos la seguridad de que estos niños recordarán como los más felices estos días de cielo en la tierra y serán de ahora en adelante, luz para muchas familias que nunca han nuestro principio y fin de este mundo.

La emoción que desde el primer día fue aumentando culminó con los últimos actos. Viernes y sábado fueron días de comunión general, acompañando a los niños sus maestros y demás personas mayores. Por la tarde, como final de los Santos Ejercicios, hubo una plática para los padres, resultando emocionantes las frases del director al entregarles sus hijos santificados, pidiéndoles cooperación para que se conserven siempre tan ángeles como ahora y les ayuden con el ejemplo a seguir practicando las verdades que en estos días les ha grabado en su conciencias rectas y limpias. Terminan con la renovación de propósitos y la consagración al Sagrado Corazón, dando al final la bendición papal.

Dios quiera que la semilla sembrada en estos niños aún revestidos de la inocencia y el candor angelical, dé el fruto que se desea para que sus voces se eleven siempre puras hacia Dios y resuenen siempre como hosannas de triunfo y de gloria.


DIARIO DE LEÓN. Viernes 1 de junio de 1956
Villafer
Primera comunión
Con gran solemnidad se ha celebrado el día de la Ascensión la primera comunión en este pueblo que tantas muestras de fervor va dando. Doce niños y nueve niñas, ataviados con trajecitos blancos, se acercaron por primera vez a recibir al Divino Jesús que tanto se complace en los pequeñuelos. A las nueve dio comienzo la Santa misa. Es una pena que no podamos decir que el templo estaba lleno de fieles porque carecemos de él, pero sí podemos decir que el local habilitado para tan piadosos fin resultó insuficiente para contener a todos los que quisieron acompañar a los niños en tan fausto día.

A continuación de la misa fueron obsequiados por nuestro celoso sacerdote con un espléndido desayuno, compuesto por abundante chocolate, bizcochos, pasteles y tarta, en el que participaron niños, maestros y autoridades. Todo ello fue preparado y servido por la directiva de Hijas de María: Teresa García, Meli Herrero y Nana Vecino, quienes pusieron todo su entusiasmo por que todo resultara ordenado y fueron horas inolvidables para los pequeños. Después de la función de la tarde, tuvo lugar la renovación de las promesas del bautismo y los niños recitaron poesías alusivas al acto. El sacerdote les entregó una estampita recordatorio.

Dios quiera que las oraciones de estos ángeles, unidos a las de todo el pueblo, consigan lo que todos anhelamos: tener pronto levantada la iglesia. (...)


DIARIO DE LEÓN. Viernes 22 de junio de 1956
Villafer
Entronización del Corazón de Jesús en la escuela de Párvulos
Inolvidables serán para todo el pueblo de Villafer las horas todas del pasado domingo, 17 de junio, pues en él tuvo lugar la entronización de un hermosísimo Corazón de Jesús en la escuela de Párvulos de este Ayuntamiento. El día, espléndido, de finales de primavera, contribuyó a dar más realce al acto, si es que era poco el fervor y el entusiasmo inusitado de los pequeños, unidos con los demás niños de ambas escuelas, maestros, padres y familias de los benjamines.

Antes de la bendición de la hermosa imagen, que desde ahora presidirá diariamente desde su trono la vida alegre y sana de esos niños, hubo recitación de una apropiada poesía titulada “Entra Jesús”, a cargo de un niño de seis años Jesusín García, que puso toda la carne en el asador, como suele decirse, para hacernos sentir el espíritu de que ellos estaban impresionados.

A continuación, la consagración al Corazón Divino, que leyó emocionado su celoso maestro que tanto está trabajando en la formación de esa promesa de juventud y vida, y como broche final, la palabra cálida y sentida de nuestro celosos Cura-ecónomo que vibraba emocionado llenando las cortas dimensiones de la escuela y los ávidos y curiosos corazones de los allí congregados. Sus exhortaciones por una vida mejor no caerán en terreno baldío.
 

El puente de Villafer INICIO
Una historia de luchas y resistencia ante las embestidas del Esla
Un artículo de Feliciano Martínez Redondo publicado en el número 2 de la revista EL PUENTE

Cuando en 1907 llegó a Villaquejida José María Escriña Iracheta para hacerse cargo de las obras de la nueva carretera de Villafer y del puente sobre el río Esla, dicen que dijo con un cierto desdén: "El agua de este río la bebe mi caballo". Por lo visto, los nativos del lugar estaban preocupados por el peligro que podía suponer la construcción de un terraplén que cruzara toda la vega, de este a oeste; un verdadero muro de contención. ¿Serían suficientes el puente y los pontones proyectados para dar paso a las embestidas del río?. "Las crecidas del Esla son muy peligrosas", le advertían al encargado de las obras. El propio Esquiña tendría la oportunidad de probarlo no mucho tiempo después.


La carretera nueva
En Villaquejida, a la carretera de Villafer siempre se la ha llamado la Carretera Nueva, para distinguirla de la mas antigua, la N-630. El primer proyecto de la "carretera de tercer orden de Valderas a la de Madrid a La Coruña" data del año 1898. El trazado tiene una longitud de 36,555,45 metros, dividido en cuatro trozos (así se decía entonces).

Trozo 1º. - Desde Valderas hasta Villafer.
Longitud: 12.481,38 m. Presupuesto: 401.214,80 pts. Incluye, entre otras obras, un puente metálico sobre el río Cea y una casilla de peón caminero.

Trozo 2º. - Desde Villafer hasta el Canal del Esla.
Longitud: 3.425,37 m. Presupuesto: 578.849,02 pts. Incluye un puente de dos tramos metálicos, de 40 m. de luz cada uno, para el cauce del río Esla, mas 20 pontones de hierro de 7 m. de luz cada uno, para el cauce de avenidas de dicho río.

Trozo 3º. - Desde el canal del Esla hasta el Valle de Truchinas (poco mas allá del cruce con la carretera de Laguna de Negrillos)
Longitud: 9.745,24 m. Presupuesto: 212.173,89 pts.

Trozo 4º. - Desde el Valle de Truchinas hasta la carretera Madrid a La Coruña, final del trazado.
Longitud: 1.903,46 m. Pressupuesto: 155.435,81 pts. Incluye una casilla de peón caminero.  

Como se puede ver, el presupuesto mas elevado es el correspondiente al Trozo 2º, el mas corto, con diferencia, entre los cuatro. El encarecimiento procede de las obras que hay que realizar para salvar las dificultades del río Esla: el puente, los pontones y el terraplén sobre la vega. En el Trozo 1º había que construir también otro puente; pero claro, el río Cea no es el Esla.

Trozo 2º

   Aunque la contrata de construcción del Trozo 2º se adjudicó el 17 de octubre de 1907, las obras no comenzaron hasta el 12 de febrero de 1908. Ante la experiencia directa de las grandes crecidas del Esla, el proyecto inicial tuvo que ser reformado en varias ocasiones. De los 207 m. totales de luz del puente y los diversos pontones previstos al comienzo de las obras, se pasó a los 377 m. al final, en 1917. El encargado de las obras, que se prolongaron una decena de años, fue José María Escriña Iracheta, quien fijó su residencia en Villaquejida.

El puente

   El puente sobre el río Esla era, sin duda, la obra de mayor dificultad de todo el trazado de la nueva carretera. En vista de las variaciones del cauce del río por las crecidas del otoño y primavera anteriores, en octubre de 1908, el ingeniero de la obra, Federico Jiménez del Yerro propone aumentar el desagüe del puente, añadiendo un tramo metálico mas, de 40 m. similar a los dos inicialmente proyectados.

   Mientras se llevaba a cabo este proyecto reformado, surgen los fuertes temporales del 23 al 25 de diciembre de 1909. La excepcional crecida del río Esla, tal vez la mayor riada de todo el siglo XX, hizo que las aguas cubrieran la vega en una extensión de 3 km., llegando hasta el pueblo de Villaquejida, amenazando destruir el caserío de este. Las obras sufrieron grandes "desperfectos y destrozos". El Ayuntamiento de Villaquejida, en sesión extraordinaria del 29 de diciembre de 1909, acuerda: Se autoriza al Sr. Alcalde para que en nombre y en representación de este Ayuntamiento y de todo el vecindario eleve al Sr. Ingeniero Jefe de Obras Públicas de la provincia la correspondiente exposición en súplica de que se construyan muchas mas alcantarillas de las que se hallan marcadas en la carretera en construcción de la de Valderas a la de Madrid a La Coruña que cruza este término municipal, ya que, de no hacerlo así, este pueblo peligrará una vez terminada la obra, como se ha demostrado el 23 del actual con as lluvias y crecida del río Esla.

   En 1911, se aprueban nuevos e importantes cambios: aumento de dos (y no uno solo) tramos metálicos de 40 m. de luz, con lo que estos elevan a cuatro los existentes en la actualidad; el número de pontones fuera del cauce del río pasa de 8 a 14; se refuerzan los apoyos de la mayor parte de los pilares. El 24 de diciembre de 1916, se produce otra gran riada, ocasionando la ruina de uno de los pontones y las obras de encauzamiento realizadas años atrás. En lugar de rehacer la obra de encauzamiento destruida por la crecida, se construyen cuatro espigones de gavionadas metálicas inclinadas aguas arriba.

Inauguración del puente

   Finalmente, tras diez años de lucha contra la furia del río, el puente de Villafer se inaugura solemnemente el 20 de abril de 1917. Esta es la transcripción literal del acta del Ayuntamiento de Villafer del día 15 de abril de dicho año: En el pueblo de Villafer a quince de abril de 1917, reunidos los señores concejales que al margen se expresan en casa del Señor Alcalde Daniel Vecino Pastor hasta que esta corporación pueda disponer de local para dichas operaciones. La Corporación acuerda que para el día 20 se contrate la música por el Concejal D. Gregorio Morán, con el fin de que toque en ese día por ser la inauguración del puente y a la vez que se mande al Guarda municipal por veintitrés docenas y media de cohetes de varias clases para ensalzar dicha inauguración y que dichos gastos se pagarán con cargo al capítulo de imprevistos. (Concejales al margen: Bernardo Pérez, Gragorio Morán, Gabriel Martínez, Julián Páramo, Secretario, Constantino Paramio). Se completa esta información con lo expresado en el acta de la sesión del 29 de abril: Se acuerda se extiendan los oportunos libramientos para hacer el pago de ciento cuarenta pesetas importe de la música, y por cincuenta pesetas a favor del pirotécnico de Valderas D. Eulogio Rodríguez, por los cohetes qu según nota del dicho señor mandó a este Ayuntamiento para la inauguración del puente.

El puente de Villafer, años después

   Con la inauguración, no llegó el descanso al puente de Villafer. Nuevos desgarrones y nuevas reparaciones se han ido sucediendo a lo largo de los años. La gran riada de enero de 1939 produjo tres grandes cortes en la carretera, no muy lejos del puente, en término ya de Villaquejida: lo que se llamó -y aún se sigue llamando- las "Roturas". La construcción  de los pantanos del Porma y Riaño ha resuelto, por fin, en gran parte, el problema de las grandes crecidas. Últimamente, el bello puente de Villafer se nos ha quedado pequeño. Lo que se proyectó en 1898 para el tránsito de carruajes de tracción animal no pueda ya soportar el paso de camiones de gran tonelaje. Habrá que construir junto a el un nuevo puente, acorde con las actuales necesidades.  

 
La Barca de Villafer INICIO
Un artículo de Manuel Ramírez Rodríguez publicado en EL Nº 2 DE la revista EL PUENTE

 
   Este es el título de la obra de teatro que los chicos del pueblo representaron en el Corral de comedias de Benilde Mántaras, a falta de mejor acomodo, en el verano de 2001. Dirigió la representación Eduardo Soto, que el verano siguiente rodó en el pueblo la famosa película La mata de albahaca con los mismos actores.I
   Sabido es que la historia de Villafer está muy ligada al río, siempre fuente de vida. En la historia de León, publicada por la Diputación Provincial, se hace referencia a un puente romano en Villafer que serviría para unir Asturica Augusta (Astorga) y Vautunia (La Bañeza) con el territorio de los vacceos a través de Villafer y Valderas. De éste que sin duda habría sido un enorme puente para pasar el río en esta parte, no queda resto alguno que sepamos. Puente romano o no, el actual puente colgante de hierro fue inaugurado el 20 de abril de 1917, dato que nos proporcionaba nuestra revista en su primer número, cuando acababa de tomar posesión de la presidencia del Consejo de Ministros, el astorgano Manuel García Prieto. Mucho tuvo que ver en la construcción del puente Demetrio Alonso Castillo, valderense insigne que fue diputado del partido liberal por Valencia de Don Juan en numerosas ocasiones y Ministro de la Gobernación en 1911. A él se debió la construcción del llamado tren burra que pasaba por Campazas. Fue, junto con Federico Silva Muñoz, uno de los políticos que mas han hecho por nuestra región.

   Pero antes del puente estuvo la barca o mejor dicho, las barcas. En el actual callejero de Villafer se conserva una calle con ese nombre, la que por detrás de la iglesia antigua y por la calle de Poniente bajaba al ría entre el actual puente y la bajada del caño. El último barquero del que se siente noticia, por el llorado Don Victorino Vecino Pérez, maestro en varias generaciones de villafereños y cronista local oficioso, por el gran saber que atesoraba, se llamaba Bartolo. Pero la barca de Bartolo no era la única en el término de Villafer. Existió otra que pertenecía a la villa de Benavente, que desde tiempos de Enrique III el doliente, principios del siglo XIV, gozaba del derecho de pesca y barcaje en el río Esla: Toda la tabla del río, así como la corriente desde el lugar y término de Castrillino a Villafer y a Castrogonzalo, Castropepe, Barcial y Villaveza, hasta el lugar de Bretó. La causa había sido promovida por Cimanes y Villagonta que, como se sabe, pertenecían, con Matilla al Marquesado de Astorga, únicas posesiones del Marquesado en la margen derecha, que disputaban la jurisdicción al condado de Benavente.

   Así quedaron las cosas hasta que Villafer se querelló con la villa condal porque tiene una barca en Belvís y se introduce en el término de Villafer, porque en Belvís no pasa agua. Es decir, que los benaventanos debían tener su barca en nuestro plantío y pasada ya la raya de Cimanes, frente a Bariones y Lordemanos que si pertenecían al condado de Benavente. En 1808 el pueblo de Villafer reconoce la jurisdicción de la villa de Benavente sobre el río. Se pagaba un foro de 120 cargas de pan  la villa condal, por aprovechar las aguas y la pesca del término.

   Así llegamos a 1812 cuando Napoleón se retira de España porque tiene que preparar la invasión de Rusia. Los ingleses que se dirigían a La Coruña, quemaban la barca vieja de Villafer y dejan la nueva en Benavente. Villafer construye una barca nueva que también será quemada y lo mismo otra que se construyó después. El emperador de los franceses pernocta en la casa parroquial del cura de Castrogonzalo y va en persecución de los ingleses hasta Astorga, donde regresó para pasar a Francia. Al estar destruído el puente de Castrogonzalo, vadean el río por Castropepe. Benavente pedía el derecho a su sola barca y a que se pagara el foro atrasado. Los villaferreños propusieron tomarse la justicia por su mano y comisionaron al párroco, Don Diego Martínez, que para que conminara al barquero benaventano a irse, cosa que este hizo. Pero Benavente no se amilanó y al día siguiente el barquero volvió a su barca. Entonces los villaferreños, unos 14 hombres, con el citado párroco, se acercaron a la barca de Benavente y amenazaron al barquero, que o se iba o daría con sus huesos en el fondo del río. El pleito consiguiente se resolvió por documento firmado por Fernando VII: el rey decide multar al sacerdote, reponer la barca de Benavente y autorizar al pueblo de Villafer a pescar en el río y vender los peces en el mercado de Benavente.

   Debemos los detalles de este relato a José Muñoz Miñambres en su Historia de Benavente.

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