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VENTILACIÓN:
La ventilación,
aunque no lo parezca, también es importante. Un terrario
de tipo cerrado bien ventilado (no con las puertas abiertas, claro)
favorece la eliminación de las partículas y agentes
patógenos que viajan a través del aire, a la vez
que oxigena mejor el terrario y evita la acumulación de
malos olores, en pocas palabras se evita el aire viciado.
Una buena
ventilación es aquella que facilita el paso del aire a
través del terrario pero sin causar por ello gran pérdida
de calor o corrientes nocivas para nuestra iguana.
Una forma
eficaz y económica de favorecer esta ventilación
es realizar unos agujeros (el número y diámetro
variará según el terrario) en la zona inferior del
lateral del terrario contraria a la zona de calentamiento local,
y otros más en la zona superior del lateral del terrario
donde se sitúa la zona de calentamiento local (o directamente
en el techo). El método tiene su explicación: como
todos sabemos, el aire caliente tiende a subir, con lo que si
creamos unos agujeros abajo y otros arriba se crea una corriente
continua y natural de aire. El aire entra por debajo absorbido
por el aire caliente que sube hacia arriba, y luego sale por los
agujeros practicados arriba.
Otro método
más "moderno", es instalar en la zona superior
del terrario un ventilador de ordenador conectado a un
temporizador de manera que se encienda 3 o cuatro veces al día
durante unos 5 minutos. Que cada uno elija la que más le
convenga...todo es cuestión de imaginación.
Podéis
observar cuál sería la dirección del aire
al entrar por debajo del terrario en el boceto del apartado el
terrario.
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