HISTORIA

Las raíces históricas de esta comarca se retrotraen a los asentamientos de tribus celtas o preceltas. Para doblegar la resistencia de los astures, el emperador romano Augusto envió a costas villaviciosinas al general Velayo. Fue conocida esta comarca, desde entonces y durante toda la Monarquía Astur, con el nombre de territorio Maliayo". Y a los "hombres de Maliayo" les otorga Alfonso X el Sabio, en 1270, la carta-Puebla, autorizándoles a que "pueblen el lugar que dicen Huetes y hagan Villa..." Siete años más tarde, figura ya con el nombre de Villaviciosa.
Y es por ese mismo río Huetes por el que años más tarde, en 1517, llega en una "falúa" el emperador Carlos I por primera vez a España, tras haber arribado al hermoso puerto de Tazones. Una vez en la villa, el rey es alojado con su séquito en la casa de Rodrigo de Hevia. El emperador premia las atenciones de este pueblo, concediendo su águila bicéfala al escudo municipal.

Tradición de visitas de príncipes y reyes que ha continuado hasta hoy en día. Así, en octubre de 1991, SAR. el Príncipe de Asturias D. Felipe de Borbón, visita nuestro concejo para galardonar a la Asociación Cubera con el premio que lleva su nombre. Pero también, a lo largo de su historia, Villaviciosa ha contado con numerosos hijos ilustres que han proyectado su nombre por todo el mundo y especialmente por las Américas. Como Andrés Manuel de Solares y Jove, gobernador de Ostende; Alonso de Peón Valdés, coronel y gobernador de Yucatán; José Pérez del Busto, defensor de Manila; Antonio Peón y Heredia, mariscal durante La guerra de la Independencia y Pedro José Pidal y Carneado, Presidente del Congreso y Ministro. La tradición franciscana de Villaviciosa queda reflejada a través del escritor Fray José Francisco Posada y de Fray Francisco Rodríguez, provincial de Castilla.

Hijos de la villa también han destacado en la actividad literaria. Científica y universitaria, como Juan del Busto, catedrático en leyes Toribio Solares, también catedrático y poeta, ambos en la universidad de Oviedo; Jerónimo de Valvidares, lector de Teología de Alcalá; Diego Velasco, famoso cirujano; Francisco Caveda y Nava, ilustre historiador; Rafael del Valle y Álvarez, Catedrático de anatomía en la universidad de Santiago de Compostela: Pando y Valle, Doctor sociólogo; destacado al académico José Caveda y Nava, y al catedrático y reciente académico Víctor García de la Concha.

Su historia en su arte

La vivencia histórica de esta comarca, ha quedado magníficamente plasmada en su riqueza artística. Numerosas familias contaron con escudo de armas en Villaviciosa, los Balbín Busto, Cavanilles, Concha, Hevia, Llera, Miravalles, Pando, Peón, Pidal, Solares... cuyas numerosas casonas y torres solariegas se encuentran por todo el término municipal y con especial presencia en el casco antiguo de Villavicosa.

Atravesaba el concejo de Villaviciosa la denominada Ruta de la Costa de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, abundando en el concejo los monumentos prerrománicos y románicos. Entre los primeros encontramos los templos de San Andrés de Bedriñana, San Salvador de Fuentes, San Salvador de Priesca y, sobre todo,"EL Conventín" San Salvador de Valdediós y, entre los segundos, los templos de San Juan Bautista de Amandi, San Juan Evangelista de Camoca, Santo Tomás de Coro, Santa María de Lugas, Santa Eulalia de la Lloraza, Santa María de Sariegomuerto, Santa Eulalia de Selorio, San Andrés de Valdebárcena, Santa María Magdalena de Los Pandos, Santa María de Sebrayo, Santa María de Valdediós, y "La Oliva' Santa María de Villaviciosa. Una amplia y magnífica muestra del arte prerrománico asturiano y del arte románico que, con esta extraordinaria riqueza y magnitud, sólo puede encontrarse en Villaviciosa. Pero, además, existen otros edificios que no por posteriores dejan de ser interesantes, como la iglesia y edificio colindante de Santa María de Arbazal, del siglo XVII, el templo renacentista de San Emeterio de Sietes, y la iglesia parroquial de San Francisco, que conserva dos hermosos escudos de armas.

Destaca, siguiendo con el arte religioso, el valor artístico de algunas obras de talla e imaginería que recorren las calles de Villaviciosa en la celebración de la Semana Santa, una tradición que se remonta a 1625. Destacan en este
sentido los pasos de 'Jesús atado a la columna" de Galarfa Moreno, el de "Jesús Nazareno" de Magariños, el de la Coronación de Espinas" también de Galarfa Moreno, la "Virgen Dolorosa" de Beovide y el "Santo Sepulcro' por su especial belleza artística; Aunque también son espléndidos el resto de los pasos, como el de "la Verónica "y el de "San Juan".

Ya dentro del arte no religioso, destaca por su gran valor artístico la escultura de la aldeana de Benlliure, situada también en el casco antiguo de la villa, así como los "hórreos, de los que se conservan en la comarca algunos de gran antigüedad. Aún perduran en Villaviciosa algunos viejos oficios artesanos que, tras un largo periodo de olvido, parece en vías de recuperación. Destacan, por su especial raigambre en esta comarca, los azabacheros de la zona de "Les Marines", sobre todo en OIes, y se mantienen aun algunos madreñeros, canteros y constructores de hórreos y llagares.

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