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Historia,
Carisma y Misión:
En 1864 nace en Ciempozuelos, cerca de Madrid, la obra
destinada a acoger a la mujer prostituida, victima de las
estructuras sociales, económicas y políticas. La iniciaron
dos personalidades muy diferentes y de historia muy
diversa. José María Benito Serra era un benedictino, hijo
de comerciantes en la provincia de Barcelona, España, y un
idealista, luchador contra corriente. Había trabajado como
misionero en Australia y allí había sido obispo por varios
años. Cuando regresa a España, como obispo dimisionario, se
dedica a obras sociales en Madrid. Así descubre la
situación de la mujer prostituida en el hospital de San Juan
de Dios. Antonia de Oviedo y Schöntal, por su parte, nacido
en Lausana, Suiza, era institutriz de las hijas de la Reina
María Cristina de Borbón. De fina sensibilidad y amplia
cultura, poseía gran capacidad de organización y ansia de
entrega a Cristo e los más necesitados.
¿Por qué el
nombre de Oblatas del Santísimo Redentor?
La Madre Antonia había conocido al redentorista Nicolás
Mauron en Suiza, y lo había visitado y consultado en Roma en
diversas oportunidades (1860), cuando ya éste era superior
general. En 1867, ella le solicita alguna participación en
los bines espirituales de los ‘Padres Ligorianos’, y Mauron,
y Mauron le responde con un diploma, fechado 9 de julio de
1867, en el que dice: “a ti y a tus compañeras presentes y
venideras les admitimos y declaramos en el número de Oblatas
del Santísimo Redentor”. El carisma propio de las oblatas
consiste en la proclamación del Evangelio como humanización
y liberación para la mujer prostituida.
Contacto con
los
Redentoristas:
Además del nombre y de las orientaciones concretas que
Mauron dio a los dos fundadores (1870), está la
especificidad del carisma en la Iglesia, que los fundadores
perciben como carisma de redención (1872). Por eso optan
por las reglas redentoristas (no benedictinas o
franciscanas) y por la espiritualidad de San Alfonso.
También toma como modelo el escudo redentorista y la regla
de las monjas redentoristas, adatándola a la propia
situación “en la que no hay clausura y donde la vida activa
y trabajosa de la Obra a la que se dedican les impide
entregarse a las austeridades y devociones de los
monasterios de orden contemplativo”. El mismo José María
Benido Serra solicitará luego el diploma de Oblato del
Santísimo Redentor, que le es concedido el 2 de marzo de
1885.
Presencia:
Las Oblatas se ubican “en lugares de frontera”, donde la
llamada es apremiante. Por eso se las encuentra en los
centros antiguos de las ciudades donde se ejerce la
prostitución, en los barrios periféricos, en centros de
atención a las adolescentes y jóvenes en situación de
riesgo, ayudando y acogiendo a las madres solteras y a las
mujeres maltratadas. Actualmente trabajan en 15 países
repartidos por Europa (España, Italia, Portugal), América
(México, Uruguay, Argentina, Brasil, Estados Unidos,
Venezuela, Colombia, Puerto Rico, República Dominicana,
Guatemala), Asia (Filipinas) y África (Angola).
Número:
En el momento actual hay 635 religiosas profesas en un
centenar de comunidades
Curia General:
c/ Cartagena 116 / E-28002 Madrid / España
Para más
información:
Puerto Rico:
Hna. Aurea Rondón, osr
Tel. (787)
296-1654
República
Dominicana: Hna. Rosa Aguayo, osr
(809) 547-4951 |