A Virgiliu Zbăganu,
in memoriam
Renovar la
campaña por la liberación
de Miron Cozma
Poco
antes de terminar su mandato, en la recta final de éste, el presidente saliente
Ion Iliescu indultó al sindicalista minero Miron Cozma, que estaba preso por
“socavar el Estado de Derecho” (sic), cumpliendo una condena de dieciocho años.
La reacción de la opinión pública y de la prensa fue tal que al otro día el
presidente revocó el indulto y mandó encarcelar otra vez al dirigente obrero.
El
diario Ziua tituló: "El último crimen", porque el
‘crimen’ de liberar a Cozma fue hecho en la recta final del mandato del
presidente. Resulta que para los abominables gobernantes rumanos es un crimen
liberar a un líder obrero. România Liberă:
"El indulto del
terrorista Cozma". Qué fácil que se emplea el epíteto de terrorista.
Cualquier elemento incómodo es acusado de terrorista. Éste es uno de los
precios que la sociedad tiene que pagar por el terrorismo. Adevărul
titula: "La mueca bolchevique" y "Ion Iliescu saca a su brazo
armado de la cárcel". Iliescu no es ni de lejos bolchevique. Se siguen
ensuciando nuestros nombres. ‘Bolchevique’ es un insulto en Rumania para
cualquiera que sea de izquierdas y con el que no se está de acuerdo. El hecho
es que confunde a la opinión pública. No deberían tener derecho a usar esa
palabra, así como ninguna de nuestras palabras. Además, Cozma no podría ser
el brazo armado de Iliescu por dos sencillos motivos: Cozma nunca simpatizó por
Iliescu, ni tampoco se armó jamás... Al contrario, fue la policía y la
gendarmería la que, haciendo uso de sus armas, asesinaron a decenas de obreros
en febrero de 1999, incluso arrojando por la noche a obreros a las aguas de un río
en el invierno rumano (ver texto adjunto más abajo, redactado en 1999). Por
fin, Evenimentul Zilei: "Vergüenza, Iliescu y Nastase se burlan de
Rumanía". Más bien al revés, el presidente y el primer ministro se
burlan de los obreros.
El
primer ministro Adrian Năstase se defendió alegando que firmó ese documento
sin saber qué contenía. Esto no es verdad, pero suponiendo que lo hubiese
sido, sería al mismo tiempo una confesión de irresponsabilidad por parte de
dicho dignatario. En efecto, cuando está a punto de entregar el mando confiesa
que ha estado firmando documentos sin leerlos. Pero en realidad Nastase sabía
lo que estaba firmando.
Lo
increíble es que la opinión pública acepte algo así. No comparto muchas de
las ideas de Cozma, no soy “cozmista”, pero es que si se permite que se
trate de esa manera a los representantes de los trabajadores estamos reforzando
al sistema, lo que quiere decir que estamos reforzando a nuestros
represores, a los que mañana capturarán y encarcelarán por “terrorista”,
o algún cargo – inventado – semejante, a otro representante obrero que
luche por nuestros derechos. No hay que compartir las ideas de Cozma, y políticamente
yo tengo poco en común con Cozma, para reclamar su liberación.
Cozma
está encarcelado desde 1999. Desde entonces han sido muchas las organizaciones
obreras de todo el mundo que se han pronunciado por su liberación. Aquí abajo
adjunto las firmas y cartas que recogieron los compañeros de Rumanía.
Adjunto
también la crónica de la represión de los mineros por parte del entonces
presidente Constantinescu, proporcionada por los camaradas de Rumania. Los dos
materiales que adjunto aquí como anexos desde hace un tiempo ya no se
encuentran en internet.
¡Por
la liberación de Miron Cozma!
Sin
olvidar que seguimos reclamando el esclarecimiento de la muerte del sindicalista
y organizador comunista Virgiliu Zbaganu y del dirigente sindical Virgil
Sahleanu.