Santiago Zamarreño nos envía algunas tradiciones escritas por su madre para que las pongamos en la sección de tradiciones. Muchas gracias, Santiago.
Del libro "Mi vida, mis recuerdos", de Juana Domínguez Luis
Otra fiesta entrañable que se hacía en el pueblo era Las Candelas. Se adornaba previamente, la víspera; la virgen se vestía con sus mejores galas, y al Niño Jesús. Las andas tenían un arco de madera, que se forraba con cintas rojas, debajo y encima; otras de encaje blanco; luego, ramos de flores por todo el arco. Los arcos también se vestían con una tela roja, y encima, otra de encaje blanco con cuatro ramos de flores, y debajo del ramo, un lazo de raso, a juego con los adornos.
En el ofertorio de la misa, se llevaba la Virgen con el Niño a ofrecer;
en las andas iban haciendo genuflexiones con la Imagen, y la mayordoma detrás,
con una vela encendida. Al llegar al Altar Mayor soltaban unas palomas; luego,
regresaban al punto de partida haciendo las genuflexiones anteriores, sin
dar la espalda al Altar Mayor. La mayordoma iba con el traje típico
del pueblo. A mí me ilusionaba mucho; yo no sé si eso se sigue,
me creo que no. En el acto cantaba estos cantos:
-El día la Candelaria,
el segundo de febrero salió a Misa de parida María, Madre del Verbo. |
-No camina esta Señora, |
-La Virgen, como era pobre, no le ofrece a Dios cordero, que le ofrece dos palomas, según dice el Evangelio. |
-La Virgen para ir a Misa dos palomitas llevó, que se usaba en aquel tiempo ofrecerlas al Señor. |